27 de octubre 2026 - 18:31

River y Boca juegan otro Superclásico: quién tiene el plantel más caro y recauda más por sponsors

Las dos instituciones reúnen jugadores valuados en u$s276 millones y acuerdos de patrocinio por u$s55,5 millones al año. Una de ellas lidera por escaso margen la facturación publicitaria.

El Boca-River del próximo domingo mueve u$s276 millones en sus planteles y casi u$s56 millones al año en publicidad.

El Boca-River del próximo domingo mueve u$s276 millones en sus planteles y casi u$s56 millones al año en publicidad.

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El Superclásico entre River y Boca se juega durante 90 minutos, pero su impacto económico excede largamente lo que sucede dentro de la cancha. Los dos clubes más populares de la Argentina concentran buena parte del valor de mercado del fútbol local y construyeron una plataforma comercial capaz de atraer a patrocinadores internacionales, contratos millonarios y audiencias masivas.

La dimensión financiera del enfrentamiento se explica por dos grandes activos: los futbolistas, cuyo valor depende de su rendimiento, edad y potencial de transferencia, y las marcas que pagan por asociarse con las instituciones. A eso se suman la recaudación por entradas, los derechos audiovisuales, el merchandising y el movimiento económico que genera cada partido.

Según las cotizaciones de Transfermarkt incluidas en los datos de referencia, River cuenta con un plantel valuado en u$s145,7 millones millones, mientras que Boca alcanza u$s130,5 millones.

En conjunto, ambos planteles representan cerca de u$s276 millones en activos deportivos. La cifra no equivale a dinero disponible en caja ni a una valoración contable de los clubes: es una estimación del valor de mercado de sus jugadores, que puede variar según las negociaciones, los contratos y la evolución deportiva.

Los jugadores más caros y la apuesta por los juveniles

River tiene como principal activo individual a Thiago Almada, cuya cotización de mercado asciende a u$s23,4 millones. El mediocampista ofensivo encabeza una nómina que también incluye a figuras internacionales como Ángel Correa y Lucas Beltrán.

La política de incorporaciones del club de Núñez también explica el tamaño de su inversión deportiva. Durante 2026, River destinó más de u$s67 millones a refuerzos, una apuesta que busca elevar la competitividad del equipo y sostener el valor de sus principales activos.

Boca, por su parte, encontró una parte importante de su potencial económico en las divisiones inferiores. Tomás Aranda aparece entre sus futbolistas más cotizados, con una estimación de u$s14 millones. Milton Delgado también se destaca entre los juveniles con mayor proyección, con una valuación de aproximadamente u$s11,2 millones.

La diferencia entre ambos modelos no se limita al valor total. River presenta una cotización promedio por futbolista de u$s5,6 millones, frente a u$s4,1 millones de Boca.

Los datos también muestran estructuras distintas. River tiene una edad promedio de 26,5 años, seis internacionales absolutos y tres extranjeros. Boca registra una media de 28 años, cinco internacionales absolutos y nueve extranjeros. En cantidad de socios, River informa 351.000, mientras que Boca cuenta con 315.879.

La valorización de los juveniles resulta especialmente relevante para Boca. El club había elevado alrededor de un 40% el valor de su plantel desde la final de la Copa Libertadores de 2023 ante Fluminense, un crecimiento que refuerza la posibilidad de generar ingresos futuros mediante transferencias. Para River, la estrategia de incorporar futbolistas de jerarquía internacional supone una inversión más elevada, con el desafío de traducir ese desembolso en resultados deportivos y oportunidades comerciales.

La pelea de las marcas: River supera por poco a Boca

El otro Superclásico se disputa en las camisetas. Boca y River reúnen contratos de patrocinio que los ubican muy por encima del resto del fútbol argentino y les permiten monetizar su exposición nacional e internacional.

Boca genera alrededor de u$s27,5 millones anuales por los principales acuerdos comerciales vinculados con su indumentaria. El contrato con Adidas contempla unos u$s10 millones fijos por año, más regalías que pueden alcanzar u$s5,5 millones. Betsson aporta aproximadamente u$s7,5 millones como patrocinador principal, mientras que DirecTV suma u$s2,5 millones y Cetrogar, alrededor de u$s2 millones.

River presenta una estructura similar. Adidas le garantiza unos u$s10 millones anuales, además de regalías potenciales de hasta u$s5,5 millones. Betano desembolsa cerca de u$s6 millones por temporada como patrocinador principal, mientras que DirecTV aporta u$s2,5 millones y Assist Card, unos u$s1,8 millones.

La diferencia entre ambos clubes se explica por la incorporación de nuevos acuerdos comerciales. El contrato con Visa, por u$s10 millones hasta 2031, representa un promedio de aproximadamente u$s2 millones anuales si se distribuye en cinco años. El acuerdo está vinculado con tecnología y hospitalidad y suma presencia en la parte superior de la espalda de la camiseta.

Así, River pasó de una facturación estimada de u$s26 millones por los conceptos comerciales tradicionales considerados a una cifra cercana a los u$s28 millones al incorporar el nuevo acuerdo. Boca, en tanto, conserva ingresos estimados en u$s27,5 millones anuales.

El resultado es un empate técnico, con una leve ventaja para River: alrededor de u$s28 millones frente a u$s27,5 millones de Boca. Entre ambos, los principales acuerdos comerciales considerados rondan los u$s55,5 millones anuales, sin incluir otras fuentes de facturación de las instituciones.

La Bombonera y el negocio del día del partido

El impacto económico también se traslada a las tribunas. La Bombonera tiene una capacidad aproximada de 57.200 espectadores y, ante un encuentro de máxima convocatoria, la venta de entradas y adicionales puede representar una fuente relevante de ingresos.

Para el Superclásico previsto para el domingo se estima una recaudación superior a u$s2,3 millones. A esa facturación se suman el consumo gastronómico, el transporte, el comercio formal e informal en las inmediaciones y la demanda de servicios vinculados con la organización del encuentro. El efecto económico se extiende más allá de los ingresos que recibe directamente la institución.

En definitiva, el Superclásico es también una competencia entre dos modelos de generación de valor. River apuesta por una plantilla de mayor cotización global y por incorporaciones de jerarquía; Boca combina figuras, juveniles con potencial de reventa y una plataforma comercial consolidada.

Entre ambos concentran cerca de u$s276 millones en valor estimado de futbolistas y alrededor de u$s55,5 millones anuales en los principales acuerdos de patrocinio considerados. El resultado deportivo se define en la cancha, pero cada enfrentamiento vuelve a poner en juego activos, marcas y capacidad de generar ingresos que explican por qué River y Boca ocupan un lugar económico propio dentro del fútbol argentino.

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