20 de enero 2026 - 16:52

Vicentin inició los pagos a acreedores y avanza la ejecución del salvataje

La agroexportadora efectuó los primeros desembolsos previstos en la propuesta homologada por la Justicia para más de 600 acreedores. Con el cambio de control ya consolidado, el foco pasa ahora a la ejecución del plan operativo.

Vicentin entró en default en diciembre de 2019 con deudas superiores a los u$s1.500 millones. 

Vicentin entró en default en diciembre de 2019 con deudas superiores a los u$s1.500 millones. 

El cramdown de Vicentin empezó a ejecutarse en los hechos. Ayer, la agroexportadora llevó adelante los primeros pagos previstos en la propuesta homologada por la Justicia, dando inicio al cumplimiento efectivo del acuerdo alcanzado con los acreedores tras el cambio de control societario.

Según informó la compañía en un comunicado difundido este martes, “en el día de ayer se llevaron a cabo los primeros pagos previstos dentro de la propuesta de cramdown recientemente homologada” por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, a cargo del juez Fabián Lorenzini. Desde la empresa señalaron que este paso “marca un nuevo y trascendente hito”, al comenzar a hacerse efectivos los compromisos asumidos con los acreedores que adhirieron al acuerdo.

En esta primera instancia, los pagos alcanzaron a 664 acreedores, correspondientes a las categorías A2 y A3, que contemplan anticipos financieros como parte de las alternativas ofrecidas en el cramdown. De acuerdo con la información oficial, se continúan procesando los restantes acreedores incluidos en estas categorías que se encuentran completando la documentación requerida para percibir los desembolsos.

La categoría A2 –Abastecimiento Directo con Anticipo Financiero– comprende a los acreedores que optaron por la entrega de 200 toneladas de soja por cada u$s1.000 de crédito, y que reciben un anticipo de hasta u$s25.000, que puede cubrir como máximo el 80% de la acreencia. Esta alternativa ofrece, según la propuesta homologada, una recuperación de hasta el 140% del crédito, además de una bonificación de u$s7 por tonelada una vez cubierto el anticipo otorgado.

Por su parte, la categoría A3 –Fideicomiso con Anticipo Financiero– incluye a los acreedores que integraron sus derechos a la conformación de un fideicomiso, y que perciben anticipos de hasta u$s25.000, equivalentes a hasta el 50% de su crédito.

El inicio de los pagos se produce pocas semanas después de que se efectivizara el traspaso de la totalidad de las acciones de Vicentin al Grupo Grassi, en cumplimiento de la resolución judicial que homologó el cramdown y rechazó las impugnaciones presentadas por acreedores y competidores, entre ellos la alianza Molinos Agro–Louis Dreyfus Company. Con ese paso, quedó definitivamente consolidado el cambio de control societario, tras casi seis años de la apertura del concurso de acreedores.

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Del concurso a la fase de ejecución

Vicentin había ingresado en default en diciembre de 2019, con deudas superiores a los u$s1.500 millones, y solicitó el concurso preventivo en febrero de 2020. Desde entonces, el expediente se convirtió en uno de los más extensos y complejos del sector agroindustrial argentino, atravesado por conflictos judiciales, propuestas rivales y el fallido intento de expropiación impulsado por el Gobierno nacional en 2020.

La homologación del cramdown, el posterior traspaso accionario y ahora el inicio de los pagos marcan una secuencia clave: el proceso dejó atrás la etapa estrictamente judicial y comenzó a transitar la fase de cumplimiento efectivo, un punto central para recomponer la relación de la empresa con productores, proveedores y el sistema financiero.

En paralelo al inicio de los desembolsos, la compañía informó avances en su operatoria industrial. De acuerdo con el comunicado, la planta de Ricardone se encuentra funcionando “a pleno”, procesando cerca de 90.000 toneladas mensuales de girasol y sus subproductos. En tanto, en la planta de San Lorenzo se están llevando adelante tareas de actualización y mantenimiento durante la parada anual programada, con inversiones ya en ejecución.

Además, la empresa indicó que se encuentran en proceso de análisis y evaluación todas las unidades de negocio del grupo, con el objetivo de avanzar en una pronta puesta en valor y reactivación. Ese esquema forma parte del plan de la nueva conducción, que contempla una primera etapa de inversiones por alrededor de u$s40 millones, orientadas a recuperar capacidad instalada y normalizar la operatoria.

Con los pagos del cramdown ya iniciados, el control societario definido y las plantas en actividad, Vicentin ingresa así en una nueva fase, en la que el principal desafío será sostener la ejecución del acuerdo y del plan operativo. Tras más de seis años de conflicto concursal, el proceso empieza a mostrar señales concretas de cierre y normalización para una empresa clave del entramado agroindustrial y exportador argentino.

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