Para pymes: las 11 diferencias entre el Acuerdo Preventivo Extrajudicial y el concurso o la quiebra

Opiniones

El "Acuerdo Preventivo Extrajudicial" (APE) permite superar situaciones de cesación de pagos o de dificultades económicas o financieras de carácter general (incluso las previas), y evitar así un proceso concursal o la quiebra.

En medio de la crisis económica, la reestructuración de la deuda y la pandemia, es necesario propender a la más rápida y económica reestructuración de los pasivos para las empresas. Ello redundará, no solo en la salud económico-financiera de las mismas, sino también en la mejor adjudicación de los recursos judiciales provistos por el Estado quien, de no lograrse ese objetivo, deberá invertir una mayor cantidad de los mismos en la administración de procesos más largos y costosos.

En ese contexto, el “Acuerdo Preventivo Extrajudicial” (APE) permite superar situaciones de cesación de pagos o de dificultades económicas o financieras de carácter general (incluso previas al estado de cesación de pagos), y evitar así un proceso concursal y/o la quiebra.

El APE fue incorporado por la Ley 25.589 -durante la crisis de 2002- a nuestra Ley de Concursos y Quiebras. Es una herramienta que permite reestructurar pasivos en forma más expedita y económica que la que resulta del concurso preventivo de acreedores, aunque con algunas diferencias.

Así, el deudor que atraviesa una dificultad financiera de carácter general puede negociar con sus acreedores una propuesta de APE que implique la reducción de sus pasivos. Así, obtenida la conformidad de la mayoría absoluta de acreedores quirografarios -es decir aquellos acreedores que carecen de privilegios- que representen las dos terceras partes del pasivo quirografario total, se solicita a la Justicia comercial la homologación de la propuesta de pago acordada.

Si el acuerdo es homologado judicialmente, el mismo resultará oponible a todos sus acreedores quirografarios de causa o título anterior al acuerdo, hayan prestado o no conformidad con el mismo, es decir, que el acuerdo resulta obligatorio para los acreedores disidentes y/o para quienes simplemente no se hayan manifestado respecto del mismo. Un punto de suma relevancias es que aún cuando el acuerdo no fuese homologado judicialmente, este mantiene plena validez entre las partes que lo suscribieron, salvo acuerdo en contrario

¿Qué diferencias existen entre el APE y el concurso preventivo?

Entre las diferencias más relevantes que existen con el concurso preventivo puede señalarse que el APE no requiere que la persona jurídica o humana que haga uso de este instituto se encuentre en estado de cesión de pagos, siendo suficiente con que se encuentre atravesando dificultades económicas o financieras de carácter general.

El deudor conserva en todo momento la plena administración de sus bienes ya que al no designarse un síndico no existe la supervisión de dicho órgano, prevista para los concursos preventivos, haciendo más ágil la gestión de la empresa.

La inexistencia de síndico redunda también en un menor costo del proceso de restructuración en el que no hay que contemplar los honorarios de la sindicatura.

Al no haber sindicatura no existe proceso de verificación de créditos. Es el propio deudor quien al presentar su APE debe acompañar -entre otros- una certificación contable del monto del capital que representan los acreedores que han firmado el acuerdo, y el porcentaje que representan respecto de la totalidad de los acreedores registrados del deudor para determinar si se encuentran reunidas las mayorías que habiliten su homologación. Conforme se advierte, el APE requiere de la presentación de una cantidad de documentos notablemente inferior a los que son requeridos por la Ley para solicitar y obtener la apertura de un concurso preventivo.

Las otras ventajas del Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE)

Otra ventaja a destacar del APE es su flexibilidad, ya que rige sobre el mismo la libertad de contenido, pudiendo entonces las partes darle el contenido conveniente a sus propios intereses, sin otra limitación más que la licitud y la prohibición de fraude a los restantes acreedores.

La tasa de justicia asciende al 0,75% del monto del acuerdo por hasta $ 100.000.000. Superado dicho importe, el porcentual se reduce al 0,25% sobre el excedente.

Consideramos que dado el contexto actual, verificado el estado de grave crisis financiera por el mero hecho de la homologación debería eximirse el pago de toda tasa de justicia, al menos para las pymes. Resulta a nuestro juicio inconsistente que el estado provea soluciones para superar las situaciones de insolvencia, constate las dificultades económicas que dan causa a la formulación del APE y que no se conceda a al deudor un beneficio legal de litigar sin gastos en lo que respecta a la tasa de justicia.

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de zuviría. Las fachadas de los comercios con las persianas cerradas brindan un testimonio silencioso del mundo clausurado y opresivo, al que ni siquiera los graffitis logran infundir vida.
de zuviría. Las fachadas de los comercios con las persianas cerradas brindan un testimonio silencioso del mundo clausurado y opresivo, al que ni siquiera los graffitis logran infundir vida.

En cuanto al plazo de su tramitación, la homologación de un APE, luego de su presentación con los documentos necesarios, puede demandar aproximadamente sesenta días, mientras que la tramitación de un proceso concursal, hasta la aprobación de la propuesta de acuerdo preventivo por el deudor, puede durar aproximadamente un año, siempre que en ambos casos no surjan incidencias de relevancia que afecten su trámite.

En lo que respecta a los pasivos fiscales, la Resolución General de la AFIP 4341/2018 permite a los contribuyentes que obtuviesen la homologación del APE cancelar las deudas relativas a obligaciones impositivas, aduaneras y de los recursos de la seguridad social allí referidas mediante un plan que contempla el pago de un anticipo del cinco por ciento de lo adeudado y el saldo en hasta sesenta cuotas con una tasa de financiamiento efectiva mensual equivalente a la Tasa Nominal Anual (TNA) canal electrónico para depósitos a plazo fijo en pesos en el Banco de la Nación Argentina a CIENTO OCHENTA (180) días, vigente para el día 20 del mes inmediato anterior al correspondiente a la consolidación del plan, más un TRES POR CIENTO (3%) nominal anual.

Sería deseable que en el grave contexto en el que nos encontramos, el plazo de financiación pudiera ser extendido por la AFIP por hasta 120 meses y con una tasa de interés inferior, que no supere o que sea incluso inferior a la tasa contemplada en la resolución. Una empresa saneada permite no solo la percepción de los impuestos pasados, sino también, el mantenimiento de los puestos de trabajo existentes y el cobro de futuros tributos, mientras que una empresa en quiebra ningún beneficio trae a la sociedad.

En síntesis, el APE es una herramienta idónea y alternativa al concurso preventivo, que permitirá superar soluciones de asfixia financiera y sus principales diferencias con el concurso son que:

  1. El APE requiere menores requisitos documentales que el concurso preventivo para su presentación judicial;
  2. Para solicitar y obtener su homologación basta con atravesar un estado de dificultad económica o financiera de carácter general puesto que no se exige, como en el concurso preventivo, que el deudor se encuentre en estado de cesación de pagos.
  3. El APE implica menores costos para el deudor, particularmente en lo que atañe a honorarios profesionales.
  4. A diferencia del concurso preventivo, el APE es un proceso sustancialmente más breve (aunque buena parte del proceso se desarrolla en negociaciones extrajudiciales desarrolladas con carácter previo a su presentación judicial) y que genera menor afectación reputacional.
  5. No existe un plazo perentorio para la obtención de conformidades, no sobreviniento en caso de no obtenerse las mismas la declaración de quiebra (previo cramdown si correspondiere), como si acontece en el concurso preventivo.
  6. El APE tiene efectos entre las partes que suscribieron el acuerdo aún cuando no se obtenga la homologación, salvo acuerdo en contrario.
  7. En casos de reunirse las mayorías y de homologarse el acuerdo el mismo es vinculante para aquellos que no suscribieron el acuerdo.
  8. A diferencia de lo que ocurre con el concurso preventivo, cuya presentación determina la suspensión de los intereses (con excepción de los garantizados por prenda o hipoteca), la presentación del APE no causa la suspensión del devengamiento de intereses. Sin perjuicio de ello, la suspensión puede estar incluida en el APE que se celebre.
  9. Se suspenden todas las acciones de contenido patrimonial contra el deudor (con las exclusiones del artículo 21 de la Ley) una vez que se ordena la publicación de edictos mientras que, en el concurso, ello ocurre una vez que se dispone la apertura del proceso concursal.
  10. No existe afectación al managment de la empresa ya que el deudor conserva la plena administración de sus bienes.
  11. En caso de desistir del pedido de homologación, o de no homologarse el APE, el deudor podrá aún solicitar su concurso preventivo.

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