Anticipan ya nueva suba de tasas
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Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
PERIODISTA: No existe en la Reserva Federal ninguna intención de generar sobresaltos. La suba de tasas se ajustó a lo previsto, y el comunicado que la acompañó sugiere una cadena de próximos aumentos que también se amolda a las expectativas reinantes.
Gordon Gekko: Es así. Piense que se trata de una decisión muy importante -lo que hoy resulta trivial era el eje de todos los temores que abrigaba el mercado cuando se preguntaba por el futuro hasta poco tiempo atrás-y , sin embargo, la odiada partitura ha comenzado a ejecutarse sin provocar disrupción, con una notable monotonía.
P.: ¿Cómo leer el mensaje de la Fed? ¿Hay otros 25 puntos base cargados en la recámara para ser disparados en la reunión de agosto?
G.G.: Correcto. Sólo 25 puntos base.
P.: Esa es la traducción de la frase «ritmo mesurado».
G.G.: Sí. Yo diría que el mensaje completo es más abarcador. Por empezar, exhibe una firme convicción de llevar el proceso de suba de tasas adelante.
P.: La decisión fue tomada por unanimidad.
G.G.: Es eso, pero no sólo eso. En 1994, cuando la Fed se embarcó en una empresa similar (y que terminaría duplicando la tasa de fed funds en el curso de un año) la decisión inicial fue retocar sólo la tasa de fed funds. La tasa de descuento quedó inmóvil hasta la segunda ronda de aumentos.
P.: No ha sido el caso en esta oportunidad...
G.G.: No.Y la solicitud de revisar la tasa provino de las doce reservas regionales. Todos los distritos lo pidieron. Es un consenso llamativamente amplio.
P.: Tenemos ya otros 25 puntos base en camino. Sólo 25 y no 50. ¿Cómo lo sabe?
G.G.: Usted no lo sabe porque sea muy listo. Lo sabe porque la Fed se lo está soplando. Y, si no lo entiende, la Fed insistirá una y otra vez hasta que le quede claro...
P.: Tal vez yo me haya distraído...
G.G.: Todo ese circunloquio sobre la inflación que aparece en el comunicado es sumamente contemporizador. Comparta o no el diagnóstico, no es un detalle menor. La Fed se pronuncia sobre la inflación, toma partido, no esquiva la cuestión, no se refugia -como lo hiciera otrora-en analizar las expectativas de inflación. Si gran parte del aumento observado en la inflación se explica por razones temporarias (y , por ende, piensa que va a revertirse), no hay motivos para apurar el tranco. La Fed seguirá jugando con fichas sencillas. De un cuarto de punto.
P.: Es probable. Pero no es una certeza.
G.G.: De acuerdo. Es la posición que tiene hoy la Fed.
P.: Puede cambiar antes de que llegue el 10 de agosto.
G.G.: Puede. Son las reglas del juego.
P.: Habrá que monitorear entonces el comportamiento de los indicadores económicos...
G.G.: Desde ya. La inflación es el área sensible. Aunque hay una variable aún más importante...
P.: ¿Cuál?
G.G.: La evolución de las tasas de largo plazo. La Fed maneja las tasas cortas, sí, pero no controla las tasas de diez años. Es el mercado el que decide allí. Es un espacio independiente en el que puede surgir una interpretación distinta sobre los riesgos de inflación. Sin embargo, en la medida en que las tasas de largo plazo se mantengan por debajo de 5% la Fed no sentirá presión como para acelerar el paso y dejar de lado el ritmo mesurado.
P.: ¿No lo sorprende la manera benevolente con la que los mercados se prestan a una suba de tasas que se descuenta será importante?
G.G.: Llama la atención. Aunque no cometería el error de construir, a las diez de la mañana, una teoría sobre lo que es vivir de noche. Esto recién empieza...




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