17 de enero 2026 - 13:58

Argentina 2026: estabilización macro, tasas como ancla y oportunidades de inversión

El comienzo del año muestra un esquema más ordenado, con un mercado de dinero exigente, foco oficial en la desinflación y un mapa de activos que vuelve a diferenciar oportunidades según el perfil del inversor.

La estrategia de inversión debe ser selectiva y adaptada al perfil de cada cliente, combinando protección en el corto plazo con posicionamiento táctico para capturar el potencial de una normalización gradual del riesgo argentino.

La estrategia de inversión debe ser selectiva y adaptada al perfil de cada cliente, combinando protección en el corto plazo con posicionamiento táctico para capturar el potencial de una normalización gradual del riesgo argentino.

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El inicio de 2026 encuentra a la economía argentina transitando una nueva fase del programa macro, con un equilibrio delicado entre acumulación de reservas, desinflación y estabilidad cambiaria. El pago de u$s4.200 millones correspondientes a vencimientos de Bonares y Globales marcó una primera prueba relevante para el esquema financiero del año, superada sin sobresaltos gracias a una ingeniería financiera que combinó un REPO por u$s3.000 millones con bancos internacionales y operaciones del Tesoro en el mercado local.

En este contexto, el mercado de dinero luce particularmente ajustado. La combinación de mayor demanda estacional de pesos, ventas de instrumentos dólar linked y absorción de liquidez por parte del Tesoro derivó en un fuerte repunte de las tasas overnight, con la REPO alcanzando picos elevados y reflejando una clara señal contractiva. La lectura del mercado es clara: el Gobierno prioriza la desinflación y la acumulación de reservas, aun si ello implica sacrificar dinamismo crediticio en el corto plazo.

En materia inflacionaria, diciembre habría mostrado una leve aceleración respecto de noviembre, explicada por factores estacionales. Las expectativas privadas y los datos adelantados sugieren registros en torno al 2,5%–2,7%, compatibles con un proceso de desinflación gradual, aunque no lineal.

De cara a 2026, el principal desafío estará en el calendario de vencimientos del Tesoro, altamente concentrado en pesos (87% del total), con meses particularmente exigentes como abril, julio y diciembre. La sostenibilidad del programa dependerá de la capacidad de sostener el rollover local y de avanzar en definiciones clave en el plano político, especialmente reformas estructurales y consolidación fiscal, que podrían habilitar una compresión adicional del riesgo país, que creo personalmente que va a pasar.

¿Cómo trasladamos la macro a ideas de inversión según cada perfil? Yo lo haría de la siguiente manera:

Perfil conservador: preservar capital y devengar tasa real

Para inversores de perfil conservador, el foco sigue puesto en instrumentos de bajo riesgo y corta duración:

  • Tasa fija corta en pesos, priorizando Lecaps y Boncaps con vencimientos en el primer semestre de 2026, donde las tasas nominales vuelven a ser atractivas tras el reciente ajuste.

  • Bonos CER cortos, que ofrecen cobertura ante una desinflación más lenta de lo esperado y resultan eficientes para estrategias de carry.

  • En dólares, ON corporativas cortas de alta calidad crediticia, especialmente del sector energético, que permiten capturar rendimientos del 5,5%–6% con baja volatilidad.

Perfil moderado: capturar compresión de spreads y carry en dólares

Para perfiles moderados, el escenario actual habilita oportunidades más interesantes en renta fija en dólares:

  • Bonos soberanos ley local, con énfasis en AL30 y AL35, que continúan mostrando spreads superiores a su media histórica y podrían beneficiarse de una normalización gradual del riesgo país.

  • BOPREAL, que presentan un perfil de riesgo más acotado (riesgo BCRA) y han mostrado mejor performance relativa que los soberanos hard dollar.

  • ON corporativas largas de compañías con balances sólidos y generación de dólares, como telecomunicaciones, energía e infraestructura.

El objetivo es combinar carry atractivo con potencial de suba de capital ante un escenario de mayor previsibilidad macro.

Perfil agresivo: duration y equity argentino selectivo

Para inversores con mayor tolerancia al riesgo, el foco está en capturar el upside de una compresión más profunda del riesgo país y en sectores con drivers estructurales claros:

  • Bonos soberanos largos, como AE38 y GD41, que ofrecen mayor sensibilidad a una mejora en las expectativas macro y legislativas.

  • Acciones del sector Oil & Gas, donde Argentina presenta un sendero de crecimiento más previsible que otros productores regionales. El desarrollo de Vaca Muerta, con costos competitivos y creciente capacidad exportadora, posiciona favorablemente a compañías líderes del sector.

  • Sector bancario, con una mirada a 2026, donde la recuperación del crédito y de la actividad económica podría traducirse en una mejora significativa de resultados.

Si bien el equity argentino ya incorporó parte del cambio de expectativas, el mercado sigue demandando “delivery” en términos de resultados, lo que genera oportunidades selectivas más que apuestas generalizadas.

Conclusión

El arranque de 2026 confirma que Argentina transita una etapa de transición macro, con un esquema más previsible pero todavía exigente. La tasa de interés se consolida como ancla del programa, y el éxito del año dependerá de sostener la desinflación, acumular reservas y avanzar en definiciones políticas clave.

En este contexto, la estrategia de inversión debe ser selectiva y adaptada al perfil de cada cliente, combinando protección en el corto plazo con posicionamiento táctico para capturar el potencial de una normalización gradual del riesgo argentino.

Socio en AT Inversiones

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