2 de febrero 2026 - 09:14

"Carry trade" argentino: el veranito de los ilusionistas

El rally de bonos argentinos esconde fragilidad: el BCRA compró u$s1.158millones. Pero el Tesoro pidió a EEUU para pagar vencimientos.

El riesgo país bajó a 496 puntos pero Argentina sigue con siete veces más riesgo que Uruguay, y la caída se debe al apetito global por emergentes, no a fundamentos locales.
El riesgo país bajó a 496 puntos pero Argentina sigue con siete veces más riesgo que Uruguay, y la caída se debe al apetito global por emergentes, no a fundamentos locales.
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En el ecosistema financiero global, pocos espectáculos resultan tan fascinantes -y peligrosamente predecibles- como el “veranito” argentino. Para el observador casual o el trader encandilado por el brillo efímero de las pantallas, el inicio de 2026 en Buenos Aires parece una oda a la eficiencia de mercado: bonos en rally, riesgo país comprimiendo y un Banco Central (BCRA) que, tras un año de sequía, ha vuelto a comprar divisas. Sin embargo, bajo la pátina de este “viento de cola global”, se esconde una arquitectura de fragilidad extrema construida sobre el voluntarismo y una gimnasia financiera que roza lo circense.

Mientras Wall Street celebra la rotación hacia activos emergentes por el ruido político en EE. UU., en el “mundo real” de la microeconomía argentina, la actividad languidece en un parate estructural, con salarios reales en caída libre y un consumo pulverizado. Estamos ante una disonancia cognitiva deliberada; un gobierno de expertos en finanzas que “bicicletean el colapso”, mientras el mercado se entrega a un autoengaño complaciente. Pero el otoño acecha. En marzo, la colisión entre la sumisión geopolítica a Donald Trump y la dependencia carnal del JP Morgan amenaza con derretir el hielo fino sobre el que patina la administración de Javier Milei.

La Ilusión Monetaria y el Fin de la “Bicicleta”

El rally local no es un milagro de fundamentos, sino el resultado de un giro financiero global hacia los mercados emergentes (EM). Los inversores, espantados por la inestabilidad en Washington, han buscado diversificación, arrastrando a los soberanos argentinos en una compresión regional de spreads que llevó el riesgo país a mínimos de 496 puntos. Uruguay 68 basis points, Chile 90bps, Paraguay 107bps, Perú 125bps, Costa Rica 152bps, Brasil 188bps....todos los países (salvo Venezuela) tienen muchísimo menos riesgo que Argentina que festeja tener 7 veces más riesgo país que Uruguay. Argentina bajó el riesgo pais porque el riesgo bajo en todos los países emergentes y Latinoamérica. Hay apetito por tomar riesgo y salir del dólar y Europa.

No obstante, esta pax cambiaria es, en rigor, deuda pública y privada externa disfrazada de acumulación. Si bien el BCRA compró u$s 1.158 millones en enero de 2026, la realidad es que el Tesoro debió recurrir a otro “salvataje” desesperado: un préstamo de u$s 808 millones de Scott Bessent (Tesoro de EE. UU.) para no incumplir con el FMI y maquillar la meta de reservas. La receta de Luis Caputo sigue siendo pagar deuda con más deuda, una estrategia cuya sostenibilidad es nula frente a los vencimientos de u$s 990 millones de Bopreal a fines de febrero.

El Mundo Real: Una Recesión en las Sombras

Mientras el “mundo financiero” está de fiesta, la economía real habita otro cuento. Los datos de noviembre de 2025 muestran una caída del (-0,3%) m/m en la actividad, con sectores clave como la industria (-8,2%) y el comercio (-6,4%) en franco retroceso. Solo el agro (+10,5%) y el sector financiero (+13,9%) actúan como amortiguadores de una estructura productiva que se vacía.

  • Déficit Bilateral con China: Se alcanzó un récord con importaciones volando al 54% a/a, lo que está destruyendo la participación de mercado de la industria local.
  • Masa Salarial y Empleo: El empleo privado formal ha perdido 177.000 puestos desde el inicio de la gestión Milei. Entre junio y octubre de 2025, se destruyeron 71.000 empleos.
  • Inflación Persistente: Diciembre de 2025 cerró con un 2,8% de IPC, el séptimo mes consecutivo de aceleración. El nuevo IPC, con mayor peso en servicios (41%), proyecta una inflación del 25% para 2026.

La Sangría de Divisas: El Récord de la Fuga

La eliminación del cepo en abril de 2025 abrió las compuertas a una sangría estructural. En 2025, la formación de activos externos (FAE) por personas humanas alcanzó el récord histórico de u$s 32.000 millones netos. A esto se suma un déficit de u$s 7.200 millones por turismo, incentivado por un tipo de cambio real (TCR) peligrosamente apreciado que el gobierno se resiste a corregir por “enamoramiento” con la baja de inflación de corto plazo.

El Vértice del Conflicto: Trump vs. Dimon

El equilibrio precario de la Argentina no solo depende de la “buena cosecha” o el carry trade, sino de una sumisión geopolítica alienada. El gobierno se encamina a una colisión en marzo durante la Argentina Week en Nueva York. El Presidente Milei planea inaugurar el evento junto a Jamie Dimon, CEO del JP Morgan y hoy “enemigo total” de Donald Trump.

Trump ha demandado a Dimon por u$s 5.000 millones, mientras que el equipo económico de Milei -integrado casi en su totalidad por ex-empleados del JP Morgan- insiste en inmolarse por el banco. Esta contradicción absurda pone en riesgo el flujo de préstamos “discrecionales” del Tesoro norteamericano (el swap con EE. UU.) que ha mantenido a flote las reservas. El pragmatismo de Davos se disuelve frente a la irracionalidad de una política exterior que intenta complacer a dos amos que se detestan.

El Otoño de los Patriarcas del Carry

La Argentina de principios de 2026 es un castillo de naipes financiero construido sobre la arena del endeudamiento privado y el favor político transitorio. La “recuperación” proyectada del 3% para este año podría ser otra ficción estadística concentrada en sectores poco intensivos en empleo como la minería y la energía, mientras el corazón de la masa salarial se desintegra.

El “veranito” financiero es, en última instancia, un mecanismo de transferencia: dólares “alquilados” a tasas altas que financian turismo superfluo y dolarización de carteras, mientras la industria y el comercio enfrentan el estrés microeconómico de la apertura sin amortiguadores. El mercado, en su afán de rentabilidad inmediata, elige ignorar que la “bicicleta” solo funciona mientras el camino es plano. Pero en marzo, con la llegada del otoño y la maduración de las tensiones geopolíticas entre el eje Wall Street y Mar-a-Lago, el voluntarismo del gobierno se encontrará con la cruda realidad de sus inconsistencias. El ciudadano, atrapado en este experimento de antropología financiera, permanece en ascuas, esperando saber si el próximo giro de los “expertos” será para salvar la economía o simplemente para ganar un mes más de ilusión.

Doctor en Ciencia Politica. Master en Politica Económica Internacional. Profesor de Finanzas en tiempos irracionales. YouTube: @DrPabloTigani, en X: @pablotigani

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