Descubren al monopolio
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Gabriel Mariotto
G.M.: No comparto ninguno de los puntos del diputado, en el sentido de que no hay ningún apriete, es un rol institucional, con mucha racionalidad, que se está cumpliendo. Cada vez que aparece en el tapete un tema de medios de comunicación, aparece una andanada de críticas tratando de sesgar esa discusión y ese debate.
F.I.: Está claramente demostrado que cuando interviene el Estado, que habla por su boca en este momento, no tiene una visión neutra de las cosas como debería, sino que tiene una visión gubernamental, y éste es uno de los problemas que tiene el oficialismo, que no logra nunca diferenciar lo que es el gobierno y el partido del Estado, primera cosa. Con respecto a la discriminación, a mí me gustaría que el INADI se ocupara de la discriminación en la pauta oficial, por ejemplo, que hace que determinados medios de difusión, determinados diarios reciban carradas de dinero, y otros que tienen mucha mayor circulación no reciban nada. Me gustaría que se ocupara de la discriminación de las minorías políticas, que esto es lo que está planteado, las minorías políticas tienen derecho a manifestarse.
G.M.: ¿Por qué las mismas áreas de cobertura, una misma persona jurídica, con fin de lucro, puede tener, diarios, radio, papel, agencia, y aparte otras empresas que influyen en las áreas centrales de la economía? ¿Qué gobernador puede resistir un aumento de las tarifas de agua si el mismo que es dueño de la empresa de agua es dueño de la empresa de gas, tiene universidades, tiene hospitales, pero aparte tiene todos los medios de comunicación de esa provincia? Esto pasa solamente en la Argentina, porque el poder concentrador que se ha dado, sobre todo en la década del 90, ha sido terrible.
F.I.: Súbitamente el gobierno empieza a descubrir la importancia que tiene esto cuando empiezan a aparecer malas noticias en las primeras páginas de los diarios. Hasta ese entonces, esa concentración parece que les venía muy bien para controlar la información.
¿Quién hace la agenda?
El propio Mariotto aportó por radio «Rivadavia», en otro diálogo, la perspectiva política de las iniciativas que dice tener el gobierno sobre los medios.
PERIODISTA: ¿Justo en este momento, en medio de una pelea furiosa contra «Clarín», con el ex presidente levantando carteles contra el grupo, y las pintadas que aparecen esta mañana de grupos que reportan a Máximo, el hijo de la propia presidenta, lanzan proyectos de reforma, o ya los tenía el gobierno en mente?
Gabriel Mariotto: Nosotros entendemos que el umbral tecnológico excede cualquier coyuntura y tenemos que cambiar la Ley de Radiodifusión porque ya tendría que haber cambiado en tantos años de democracia. Yo creo que la tensión que puede haber entre algunos grupos empresariales y el gobierno es, precisamente, porque se pone en agenda algo que no tuvo posibilidades la democracia de instalar durante tanto tiempo.
P.: ¿Qué piensa hacer?
G.M.: En breve vamos a tener ya borradores para discutir.
P.: ¿Le gustaría que Cristina hable más con los medios?
G.M.: No, en eso no tengo opinión formada. A mí se me ocurre que los medios han tenido un predicamento casi exclusivo durante gran parte de los años 80 y gran parte de los años 90 y donde la única agenda posible y pública era la que instalaban los medios y que la política se había retirado del lugar que le corresponde y los medios ocuparon ese lugar. No es culpa de los medios que la política se retire, pero después de la crisis de 2002, la política vuelve a instalarse en el lugar de la recuperación de la sociedad y hoy hay una disputa de agenda entre la gente que pretende los medios y la gente que pretende la política.
P.: Usted es de Lomas de Zamora. ¿Tiene alguna opinión sobre la reaparición de Eduardo Duhalde?
G.M.: Estaba leyendo, bueno... me parece bien, es un hombre político, es muy difícil retirarse de la política más allá de que uno lo pretenda, uno vuelve al ruedo permanentemente. Así que no me extrañaría que intente volver a la política, me parece honesto ¿no?




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