7 de julio 2004 - 00:00

Empleo y tasas, dos temas importantes en la economía de EEUU

(El diálogo es con un operador de la Bolsa de Nueva York que no quiere ser identificado y por eso se lo apoda Gordon Gekko, en alusión al personaje de la película «Wall Street» que interpretara Michael Douglas. El tema es la suba de tasas y el débil número de creación de empleo que pone un freno a futuras alzas. Gekko, también analiza cómo evolucionarán las acciones y los bonos del Tesoro de Estados Unidos.)

Periodista: El informe de empleo cayó como un balde de agua fría. Se esperaban más de 250 mil nuevos puestos de trabajo y apenas si se registraron 112 mil. Quizá la economía no esté tan robusta como se pensaba...

Gordon Gekko: No tiene la pujanza de marzo y abril. Queda claro.


P.:
Tampoco los salarios ejercen una gran presión.

G.G.: Todo el informe muestra una desaceleración. Las remuneraciones horarias apenas treparon 0,1% y acumulan un avance de 2% en el último año. A la par se redujeron la duración de la semana trabajada, el empleo industrial y los ingresos promedio por semana. No parece riesgoso proyectar, entonces, un tibio comportamiento de la actividad manufacturera en junio.


P.:
Un informe tan homogéneo hace creíbles las tendencias que revela... La marcha de la economía pierde gas...

G.G.: Quizás haya que tomar con pinzas algunos resultados -como la duración de la semana de trabajo- que pueden haber sido afectados por las exequias del ex presidente-Reagan.

P.: Uno observa muchas otras señales de debilidad. Que van más allá del mercado laboral. Las órdenes de fabricación cayeron en abril y mayo. En especial, las órdenes de bienes durables. La venta de autos retrocedió en junio.

G.G.: Concédale el derecho a tomarse un respiro.

P.: ¿Es un respiro o un trastorno más profundo?

G.G.: Todo indica que la economía sigue creciendo aunque lo haga ahora a un paso más moderado.


P.:
¿Cómo impacta esta ráfaga de debilidad en la estrategia de suba de tasas pergeñada por la Reserva Federal?

G.G.: Cae como anillo al dedo.


P.:
Convalida su prédica de un «ritmo mesurado» de alzas.

G.G.: Así es. De repente la Fed ya no aparece corriendo a la economía de atrás...El enfoque tolerante que la Fed mantuvo sobre la inflación aparece, bajo estas circunstancias, bien justificado.


P.:
Me imagino que habrá cambiado la percepción sobre la magnitud total de la suba de tasas que viene en camino...

G.G.: Se vaticina una menor carga frontal. Se han desmontado las expectativas de un ajuste de medio punto en agosto o setiembre.


P.:
Leí comentarios que inclusive cuestionaban la necesidad de realizar un aumento en la próxima reunión de agosto.

G.G.: No sería razonable. No veo motivos para cambiar de planes. Mi impresión es que tendremos otro ajuste de un cuarto de punto.


P.:
A menos que se profundice la fragilidad de los indicadores económicos.

G.G.: Toda política es condicional al estado de la economía. No sería una novedad.


P.:
Los mercados han reaccionado con un patrón bien marcado. Un «rally» en los bonos, un ligero declive en el dólar y también en las acciones.

G.G.: No se olvide de los mercados emergentes que han sabido festejar estas noticias.


P.:
¿Qué tan apropiado es este patrón de comportamiento?

G.G.: Las reacciones más abruptas -los saltos de preciosrevelan la necesidad de levantar posiciones que -una vez conocidos los indicadoreshan quedado a contramano...y hay que corregir con urgencia.


P.:
Es el caso de los bonos de largo plazo.

G.G.: No hay dudas. Los especuladores en Chicago tenían tres veces más posiciones vendidas que compradas en bonos antes que se difundieran las cifras de empleo. No sorprende que --después de un número débil, alentador para los precios de los bonos-hayan tenido que cancelar sus apuestas.


P.:
¿Cuánto más podrá bajar la tasa de diez años? G.G.: Yo no hubiera esperado nunca que llegara a los niveles que está hoy en día. No a esta altura. No pensé verla por debajo de 4,50%. Mi impresión es que volverá a ubicarse sola en renglones más elevados.

P.:
¿Y las acciones?

G.G.: No han digerido bien el informe de empleo. Sin embargo, creo que una tónica moderada de expansión económica -que a su vez permita un ritmo mesurado en la intervención de la Fedes el mejor negocio a que pueden aspirar las bolsas.

P.: ¿Cree que pueden repuntar las cotizaciones?

G.G.: Sí. No descartaría la posibilidad de un « summer rally», una «suba de verano». Las ganancias van a dar el presente en la segunda mitad de julio. Con muy buenos balances. Y una orientación positiva hacia el futuro. Falta saber si el ánimo de los inversores va a acompañar.

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