17 de junio 2004 - 00:00

"Inflación de 0,6% alivió a los mercados"

(El diálogo es con un operador de la bolsa de Nueva York, a quien, para no identificarlo, se lo cita como Gordon Gekko, en alusión al personaje que interpretó Michael Douglas en la película «Wall Street». El tema es la mayor inflación de mayo y cómo incidirá en la magnitud de la suba de las tasas de interés en Estados Unidos.)

PERIODISTA: El costo de vida se eleva 0,6% en un mes y los bonos largos viven una fiesta. Nunca vi algo parecido. ¿No se supone que debiera ocurrir todo lo contrario? ¿No eran los bonos, acaso, los encargados de vigilar la marcha de la inflación?

Gordon Gekko: No se comprenderá lo que sucedió si primero no se consideran las expectativas que prevalecían antes de conocerse las cifras.


P.:
¿Se esperaba un registro más alto? Mire que ya ni en Sudamérica se consiguen guarismos de este tenor...

G.G.: Se esperaba una lectura parecida a la que arrojó el informe del costo de vida. Pero, sobre todo, se temía algo peor. Y a juzgar por los futuros de tasas de interés, esos temores habían disparado una gran ansiedad...


P.:
Ya se hablaba de una suba de tasas de medio punto antes de terminar junio...

G.G.: Correcto.

P.: Una hipótesis que, entiendo, se ha vuelto a archivar...

G.G.: Así es.

P.: Pero no me queda claro por qué. Sólo la inflación de mayo representa más de la mitad de lo que devenga la tasa de fed funds actual a lo largo de todo un año. ¿No debiera resultar obvio que no pueden mantenerse las tasas en niveles tan bajos por mucho tiempo más?

G.G.: La inflación minorista avanza a un ritmo anualizado de 5,1% desde principios de año. Es un salto notable respecto de la velocidad de crucero que traía en 2003: 1,9%. Ahora bien, Alan Greenspan acaba de decir hoy (por ayer) que él no cree que la inflación vaya a constituirse en un motivo serio de preocupación hacia delante.


P.:
¿Es el mismo Greenspan que habló la semana pasada?

G.G.: El mismo.

P.: Entonces lo que cambió es el discurso. ¿No había dicho en Londres que la Fed iba a ser muy agresiva para mantener la inflación bajo control?

G.G.: Ambos mensajes son compatibles. Aunque haya que leer las dos presentaciones en su totalidad para percibir que reflejan una misma visión, que no hay contradicciones y sí énfasis distintos...


P.:
Si la inflación corre ya a un ritmo de 5% en los Estados Unidos, ¿puede argumentarse que esté bajo control?

G.G.: Tenga presente que hay factores especiales en juego. Los precios de la energía en los tres últimos meses, por ejemplo, se dispararon. Subieron 32% anualizado. No importa a qué nivel usted lleve las tasas de fed funds, no hubiera evitado el «shock» ni tampoco su impacto en precios...


P.:
Entiendo que la Fed se apega más a una medición de inflación que sustrae los vaivenes de los precios de la energía y de los alimentos. Pero también esa medida está en alza...

G.G.: Así es. El llamado «core» del costo de vida subió 1,1% a lo largo de 2003. Y viene creciendo a prisa en estos cinco primeros meses de 2004: 2,9% anualizado. Un mes atrás, empero, el ritmo era una décima más veloz.


P.:
Me deja mucho más tranquilo...

G.G.: No lo conmoverá a usted. Pero entre Greenspan y su regreso a un tono pacifista y esta módica mejoría calmaron la histeria que se había apoderado de los mercados... Como apuntó en un principio, los bonos largos vivieron una fiesta repentina (las tasas de 10 años bajaron 20 puntos base en una sola jornada) y su recomposición arrastró al alza a las acciones... Diría que las reverberaciones llegaron hasta los confines; también alentaron avances en los mercados emergentes...


P.:
¿Cómo quedan las apuestas para la reunión de la Fed en junio?

G.G.: Como estaban antes. Hay unanimidad en vaticinar un ajuste a fin de mes pero de solo un cuarto de punto.


P.:
¿Y otra dosis en agosto?

G.G.: Otra dosis en agosto y así sucesivamente en cada una de las reuniones que restan hasta concluir el año. A decir verdad, las subas no se interrumpirán tampoco en 2005...


P.:
Mientras el cuerpo aguante...

G.G.: Dice bien.

P.: ¿Qué queda del fantasma del medio punto?

G.G.: Mi opinión es que volveremos a discutir el asunto antes de la reunión de agosto. Hoy es prematuro, mañana o pasado mañana quizá sea pertinente.


P.:
Dista de ser un tema cerrado.

G.G.: Por supuesto. La idea es avanzar con un enfoque gradual, «mesurado» según las propias palabras de la Fed. Pero si la inflación no amaina, Greenspan dejará los caminos de tierra y tomará la autopista que tiene a mano. Hoy (por ayer), el presidente de la Reserva Federal de St. Louis -William Poole-fue muy gráfico: será «la economía» la que dictará los pasos.

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