"La crisis financiera ya arrastró a 13 bancos en los EEUU"
El periodista dialoga con el especialista en mercados internacionales que se escuda bajo el seudónimo de Gordon Gekko -el protagonista de la película «Wall Street»-, quien explica que «la crisis financiera arrastró a 13 bancos en los EE.UU. desde que comenzó en agosto de 2007». Sin embargo, aclara que «si quisiera igualar el marcador de la recesión de 1990-91, todavía le falta aniquilar 821 bancos».
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P.: El temor reside en la nacionalización de las agencias hipotecarias y la suerte que correrán los accionistas privados.
G.G.: La nacionalización abierta está fuera del tablero de comandos.
P.: Como ocurrió con el rescate a Bear Stearns y la cartera de activos tóxicos que terminó en poder de la Fed de Nueva York. Simplemente, no se la llama por su nombre.
G.G.: Así me gusta más. La Fed terminó creando una sociedad que funciona como vehículo especial de inversión domiciliado en Delaware. El Tesoro, si debe intervenir, puede replicar la solución sin necesidad siquiera de apelar a una nueva firma. Pero, como sea, conservará a las agencias fuera de su hoja de balance.
P.: Nadie pierde el sueño por las formas. Es la suerte de los accionistas privados (y de los preferentes) lo que agita las aguas. Los papeles cayeron a plomo por ese desvelo. Y desde agosto de 2007 entregaron 90% de su valor. ¿Cómo entender este brusco repunte? ¿Acaso alguien garantizó la supervivencia de los accionistas?
G.G.: Nadie dijo esta boca es mía. Aunque sí está confirmado que tanto la Asociación de Bancos Americanos como la Mesa Redonda de Servicios Financieros le hicieron llegar al Tesoro su preocupación por el destino de las acciones preferidas de Fannie Mae y Freddie Mac.
P.: Me imagino que debe ser una fuerza de lobby importante.
G.G.: No es un asunto trivial. Calcule que la banca atesora la mitad de los u$s 36.000 millones de acciones preferidas en circulación. Para muchos bancos regionales, la definición resultará clave.
P.: Los bancos también mantienen deuda de las agencias en su poder. ¿O me equivoco?
G.G.: Está en lo cierto. No son monedas. Rondará el billón de dólares. Y los bancos centrales acumulan otro tanto; sólo considerando los activos en custodia en la Fed. O sea, la deuda de las agencias es un activo de reserva internacional. Pero precisamente por estas razones, su destino no estuvo nunca puesto en tela de juicio.
P.: No todos comparten esa visión. El Banco de China, la semana pasada, anunció que había liquidado más de u$s 4.000 millones de sus tenencias.
G.G.: Se desprendió de u$s 4.600 millones. Un cuarto de su portafolio. Pero también es cierto que las agencias siguen colocando nuevas emisiones. Encuentran demanda a tasas que son más elevadas que de costumbre, pero que no incorporan un temor acentuado de incumplimiento. La última nota de Freddie Mac terminó sobresuscripta y le arrimó u$s 3.000 millones, con un costo de 113 puntos base sobre el bono del Tesoro a 5 años.
P.: Las acciones preferidas son híbridos entre deuda y patrimonio. No cabe duda -llegaron a rendir 19%- que aquí sí los interrogantes calaron hondo.
G.G.: Correcto. Y la razón es fácil de comprender. No es por su aspecto de deuda, sino por su asimilación al patrimonio. Si el Tesoro interviene y arrasa con el valor de las acciones ordinarias, ¿es factible dejar a salvo a las preferidas?
P.: Fue la solución que se utilizó en el episodio Bear Stearns. Las acciones preferidas no sufrieron ni un rasguño.
G.G.: Pero allí, a los accionistas ordinarios se les permitió obtener un valor residual. Si el esquema se repitiese, la cuestión estaría zanjada. Es más, si ése fuera el mensaje
oficial, se comprende la reacción alcista de las acciones comunes.
P.: No sólo las agencias patrocinadas rebotaron. También las compañías de seguro monolíneas dieron muestras de vida. ¿Cambió el humor hacia las acciones financieras?
G.G.: MBIA subió más de 70%. Ambac, 50%. Quizá se les concedió un último deseo. Lo que presupone, sí, un ánimo más favorable. Pero haciendo a un lado los casos críticos, lo que se advierte es una tregua. Ni el mercado de las acciones financieras ensaya nuevas alturas ni, tampoco, se lo somete a las exigencias de un examen. Mire el índice de Bancos (BKX). Queda claro que los mínimos del 15 de julio se mantienen a prudente distancia.
P.: Con todo, la situación bancaria no termina de despejarse. En las últimas semanas, cada viernes cae un banco regional.
G.G.: Una semana atrás expiró el Columbian Bank de Topeka, Kansas. El último viernes fue el turno del Integrity Bank de Alpharetta, Georgia. Para el fondo de cobertura que paga el seguro de los depósitos supondrá un drenaje de recursos de entre u$s 300 y u$s 400 millones. Las casas del Columbian Bank se traspasaron a Citizens Bank and Trust, una firma de Missouri. A los clientes del Integrity, mañana los atenderá Regions de Alabama. Nada muy grave.



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