"No quieren dialogar"

Opiniones

Alberto Fernández fue el encargado de defender la posición del gobierno. En «Radio 10» responsabilizó al campo por romper el diálogo mediante los duros discursos que se pronunciaron en Rosario y volvió a hablar de desestabilización.

PERIODISTA: ¿Ya no hay posibilidad de diálogo?

Alberto Fernández: Francamente, muchos nos preguntaron antes del acto del campo cuál iba a ser el diálogo, y yo tenía, francamente, la vocación y la convicción de que el acto no se convirtiera en lo que se convirtió, ¿no?, en un epicentro de la oposición, claro al gobierno. Conceptos tremendos, y esta idea permanente de que si no se hace lo que el campo quiere, entonces no hay posibilidad de que la solución se encuentre. Y entonces eso me parece que rompe toda lógica de diálogo.

Estoy muy apenado, porque me parece que no se puede seguir en esta Argentina. No se puede seguir diciéndoles a los argentinos cosas que no son exactas, por más que se defiendan intereses de sector. No se les puede decir a los argentinos que la culpa de la falta de desarrollo la tiene el gobierno que los argentinos elegimos. No se le puede quitar legitimidad a quien fue elegida hace seis meses, como se está hablando. No se pueden tergiversar las cosas como se han tergiversado.

P.: ¿Qué cosas?

A.F.:
Fíjese las cosas que se han dicho. El señor Buzzi dice que la única posibilidad de que esto se resuelva es que el gobierno haga lo que ellos quieren. Venir a decir que traba el desarrollo de los que se han cansado de ganar dinero, y bienvenido que ganen dinero, es una enormidad. Lo escuché decir al señor Llambías, por ejemplo, que ni ellos son la Unión Democrática, ni Kirchner ni Cristina son Perón ni Evita. Hay una cosa en la que tiene razón, y una cosa en la que ha mentido. Tiene razón cuando dice que Kirchner y Cristina no son Perón y Eva. Ahora, en lo que se equivoca es en que lo de ayer fue algo muy parecido a lo que fue la Unión Democrática en su momento, por la virulencia del discurso, por la vocación de imponer, la pretensión de un sector sobre el resto de la Argentina. Allí por mucho que le pese a Mario Llambías, allí abajo estaban desde Castells hasta Macri, pasando por Vilma Ripoll, Carrió y De Narváez. Estaban absolutamente todos los opositores, que finalmente actuaron como opositores.

P.: Un acto opositor.

A.F.:
Inclusive hicieron citas raras, como la cita a Jauretche, y la verdad es que si Jauretche viera lo que está diciendo Buzzi, se sentiría muy mal de que Buzzi lo cite. Pero yo lo lamento enormemente, porque veo en ellos una clara actitud de no dialogar. De seguir imponiendo posiciones, y la verdad es que, me parece, deberían haber sido más reflexivos a la hora de hablar.

P.: ¿De cuánto dinero es la discusión por las retenciones?

A.F.: Mire, para que todo el mundo entienda de lo que estamos hablando, las retenciones que se están discutiendo, esas mayores retenciones que en verdad son esos cuatro o cinco puntos más de lo que estaban pagando -no hay un cincuenta por ciento como dicen-, hoy en día determinarían que el Estado cobre alrededor de mil trescientos, mil cuatrocientos millones de dólares más. Conclusión, lo que está en juego es eso, mil trescientos, mil cuatrocientos millones de dólares.

Ahora, si usted tiene en cuenta que el cincuenta por ciento de la soja está en manos de dos mil productores, ahí hay setecientos millones de dólares que discuten dos mil personas. ¿Se da cuenta de lo que estoy hablando? Es una enormidad. Entonces, poner en tela de juicio esta medida, que, además, quiero aclararle que aunque aporten esto, la ganancia que tienen es suculenta, es enorme, yo insisto en que me parece que es confundir a la gente, tergiversar la realidad, no plantear las cosas en su punto justo, y si además de todo esto, uno escucha la prepotencia de decir: desconozco la autoridad de quien ha sido elegido por los argentinos, y le atribuyo a la Presidente ser el obstáculo o al gobierno ser el obstáculo para el crecimiento, miren, yo me acuerdo, porque la primera vez que lo recibí yo al campo tenían cuarenta y cuatro Mil deudores a punto de ser ejecutados.

P.: Una situación muy difícil...

A.F.: Entonces, a mí me parece que así no se puede dialogar. Esto no es vocación de diálogo, esto es vocación de no dialogar y de imponer. Y tengo la convicción, créamelo, de que en realidad deberíamos estar discutiendo otras cosas. Este problema que estamos teniendo hoy en día lo comentaba la vez pasada Felipe González.

P.: ¿Qué decía?

A.F.:
Este problema lo está teniendo todo el mundo, y lo que viene, yo le garantizo, va a ser más difícil, porque el mundo, los inversores financieros, como consecuencia de la crisis norteamericana, se han volcado a los commodities cerealeros.

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