9 de septiembre 2004 - 00:00

"Wall Street viene impulsando las acciones en Europa y en Japón"

(El periodista dialoga con un reconocido economista de la City neoyorquina -personificado en Gordon Gekko, el protagonista de la película «Wall Street»- sobre el sólido avance de las bolsas mundiales en las últimas semanas y las perspectivas para el futuro.)

Wall Street viene impulsando las acciones en Europa y en Japón
PERIODISTA: Se respira otro aire en Wall Street. Una brisa renovada que le sienta mejor a la Bolsa...

Gordon Gekko: Así es. Llevamos ya cuatro semanas consecutivas en ascenso. Nada espectacular, por cierto, sino, más bien, un avance paulatino, con módicos volúmenes y que progresa paso a paso...


P.:
Europa acompaña. Las acciones allí acaban de superar el máximo de los últimos dos meses...

G.G.: Como ya es marca registrada, Wall Street provee la inspiración, el liderazgo. Y, con alguna demora, Europa y Japón hacen compañía.


P.:
¿Qué pasó? ¿Bajó el petróleo y se arregló el mundo?

G.G.: La baja del crudo y el repunte simultáneo de las acciones no son una mera coincidencia. Se palpa un clima de menos ansiedad. Y el crecimiento ha vuelto a gozar de visibilidad.


P.:
Imperaba una visión muy negativa sobre la salud de la economía internacional. Se dudaba de la calidad de la recuperación en los Estados Unidos. ¿Mudó esa impresión?

G.G.: Hoy, parece que sí. Mañana, no lo sé. Es una opinión intermitente. No tomaría muy en serio tanta diversidad de diagnósticos esgrimidos siempre bajo el único paraguas del último indicador disponible.


P.:
El mercado laboral había encendido una luz amarilla en los Estados Unidos. Julio aportó sólo 32 mil nuevos empleos. En agosto -con un registro de 144 mil-, se corrigió ese signo de debilidad...

G.G.: Julio fue revisado. Y los 32 mil puestos originales ya se han transformado en 73 mil. Es un buen ejemplo de por qué usted no debería apostar el rancho basado en uno solo de estos números. Son estimaciones demasiado precarias, susceptibles de grandes modificaciones...


P.:
Mejor aún: julio no fue tan malo, y en agosto se duplicó la creación de empleo...

G.G.: Eso es lo que dice la encuesta de establecimientos. La muestra tomada en hogares, sin embargo, señala exactamente lo opuesto. Es curioso: en julio se habrían creado más de 600 mil empleos y sólo 21 mil en agosto...


P.:
¿Cómo evitar perderse en este mar de cifras que ni siquiera consiguen ponerse de acuerdo entre sí?

G.G.: Tiene que tomar alguna distancia. Desconfiar de las observaciones extremas. Por empezar, en julio, o se generaron 73 mil nuevos empleos o se crearon 629 mil. No es posible lograr ambos resultados a la vez...


P.:
O ninguno de los dos. Es muy probable que las dos estimaciones resulten erradas...

G.G.: El sentido común lo lleva a uno a preferir una solución intermedia. Con asterisco. O sea, condicional, transitoria, hasta que el fluir de nueva información aclare el panorama. Como se ve, se aprende rápido.


P.:
Con todo, el mercado laboral no parece un obstáculo para que la economía norteamericana prosiga su sendero de recuperación.

G.G.: No lo es. Diría más, el único sector que sistemáticamente destruyó puestos de trabajo en los últimos años, la industria, hoy está embarcado en un proceso activo de contratación. Lo que sí es verdad es que, cuando uno compara este ciclo con sus predecesores -en sus fases tempranas de desarrollo-, ninguno economiza más trabajo que el actual. Vamos a cumplir tres años desde que terminó la recesión y todavía no hemos sumado ni siquiera un millón de puestos adicionales a los que existían cuando comenzó la crisis. En el pasado, a esta altura, ya se hubieran acumulado ocho millones de nuevos empleos...


P.:
¿El consumo no terminará pasando factura?

G.G.: No necesariamente. La expansión de los '90 comenzó siendo una «recuperación que no creaba empleos» -así se la catalogó en 1992-, pero terminó llevando al mercado de trabajo a una situación vibrante, de pleno empleo, con salarios reales en alza, como no se había vivido desde los '60. El aumento de la productividad hoy está reconstruyendo la capacidad de generar ganancias de las compañías, pagando deudas y mejorando los flujos de caja.Y ha vuelto a disparar la inversión (que estuvo desaparecida entre fines de 2000 y mediados de 2003). En cuatro de los últimos cinco trimestres, la inversión fija no residencial creció a un ritmo anualizado de dos dígitos. Estos proyectos y otros en curso demandarán nuevos trabajadores cuando maduren más adelante...


P.:
Y fuera de los Estados Unidos...

G.G.: Es el mismo caso de Japón. El gasto de capital de las empresas subió 10,7% en el segundo trimestre. Es la quinta lectura positiva en otros tantos trimestres. Obligará a revisar la estimación del producto bruto.

Dejá tu comentario

Te puede interesar