23 de julio 2008 - 00:00

Zafarrancho de subsidios

Javier González Fraga
Javier González Fraga
(Para el economista Javier González Fraga, el gobierno ya no tiene margen para poner más impuestos, en función de la rebelión fiscal que ha enfrentado. Es prioritario, dijo, desarticular el sistema de subsidios -lo calificó de zafarrancho- y aplicar tarifas diferenciadas para los servicios públicos. El diálogo fue por «Continental».)

PERIODISTA: Hay unas cuantas preocupaciones en el país si se ha dejado atrás, espero, el conflicto con el campo...

Javier González Fraga: Son las preocupaciones que estaban el 10 de marzo y que nos las hemos olvidado durante 130 días. Creo que ahora volvemos a una realidad económica que no tiene posibilidad de poner ninguna otra clase de impuestos; acá ha habido una rebelión fiscal, la tasa de captación impositiva es alta hoy en la Argentina y por cualquier otro impuesto que intenten poner van a tener la misma reacción que obtuvieron del campo el 11 de marzo. Hay que pensar en bajar el gasto y en el gasto hay rubros que han crecido moderadamente, como sueldos y transferencias a provincias... Lo que creció extraordinariamente en los últimos dos años son los subsidios al sector privado y ése es el rubro donde hay que actuar, o sea, toda esta mezcla de subsidios y compensaciones, producto de ignorar lo que está pasando en el mundo...

Nosotros estamos pagando 17 dólares el metro cúbico de gas que llega de Bahía Blanca y lo vendemos a 1,50 dólar, o sea, alguien se hace cargo de esos 15,50 dólares; bueno, no hay más plata para hacerse cargo de eso, es tan sencillo como eso. Creo que tenemos que revisar tarifas, sobre todo las de Buenos Aires, que somos los grandes beneficiados de este esquema de tarifas... Lamentablemente, entramos en este momento de ajuste de tarifas, en lugar de haberlo hecho en diciembre, donde había apoyo de la población, ahora el gobierno que ha sufrido una derrota importante y no tiene el capital político para empezar a pasar malas noticias a una parte de la población como es el tema de las tarifas, pero es inevitable...

P.: Terminar con algunos de estos subsidios pensando en no afectar a los que menos tienen, ¿qué significaría?, ¿aumentar gas, electricidad, en determinadas zonas? ¿Qué pasa con el transporte?

J.G.F.: Lo inmediato es pasar de 40 mil millones de pesos, que es el presupuesto de subsidios de este año, a 20 mil; ya con eso, ahorramos 20 mil millones de pesos, que es una parte importante de lo que se pensaba recaudar en retenciones... Ahora, también hay que pensar otras alternativas... En todo el mundo, los jubilados, los estudiantes y los que no tienen recursos pagan menos el boleto de lo que lo pagan las demás personas que se ponen en la fila del colectivo. Esto es así, hay boletos diferenciales. Tendríamos que, ya mismo, implantar sistemas por los cuales el transporte y los alimentos, en función del análisis que se hace de la estructura familiar, de las familias más necesitadas, tengan acceso a los alimentos a un costo diferencial...; 47% del subsidio de los alimentos, que son 4 mil millones de pesos al año, va a parar a 30% más rico, según un estudio hecho por Ernesto Kritz, muy detallado y muy prestigioso. Esto es lo que hay que cortar, no hace falta cortar todo en 30 días, no hay una emergencia fiscal, no estamos al borde del default, tenemos que tomarnos seis meses para implementar estas políticas y desarmar este zafarrancho que se hizo en los últimos dos años, con subsidios cruzados... Y por otro lado hay que crear condiciones para ponernos a producir y reactivar la economía.

P.: ¿Y qué va a pasar con la clase media? ¿Qué va a pasar con las tasas de interés para los créditos? ¿Y qué va a pasar con el dólar ahora que se van a volcar más divisas?

J.G.F.: Bueno, ése es un tema que tiene una respuesta un poco más complicada, depende de la confianza, de si la Presidenta reacciona positivamente y restablece la confianza, que para mí pasa por hacer algunos cambios en el gabinete, porque hay gente que yo creo que no va a adoptar políticas razonables nunca. Entonces, si se introducen estos cambios y se restablece la confianza, simultáneamente van a bajar las tasas de interés y el gobierno va a poder volver a su política de generar un sostenimiento del peso evitando una apreciación, sin que esto se malinterprete, ni que esto sea inflacionario.

P.: Y hay que dar números creíbles.

J.G.F.: Si arreglamos lo del INDEC, podemos arreglar lo del Club de París; son todos pasos previos a recrear la confianza, despejamos el problema del aislamiento del mundo que tenemos, frenamos la inflación con aumentos de tarifas y con políticas realmente sensatas sin enfriar la economía, y yo creo que entonces dentro de unos meses podemos estar hablando de eso. Pero si hoy no planteamos el objetivo de recrear créditos a 15 años, estamos equivocándonos.

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