10:30 hs: CONFERENCIA DE BONN: “PODRÍA NO HABER ACUERDO”
-
Paro de colectivos: el Gobierno recibió a las cámaras y el sector define los próximos pasos
-
CABA avanza en la licitación para construir estacionamientos debajo de plazas y parques
Además, entre los cuatro grupos que negocian en la residencia de huéspedes en la colina de Petersberg hay dos que no tienen relación alguna con la actual situación en el país y no representan tampoco a una etnia en particular: el grupo monárquico del ex rey Mohammed Zahir Shah y el del llamado Grupo de Chipre, que reúne a intelectuales.
Un representante de la etnia de los hazaríes deploró hoy que a pesar de conformar el 20 por ciento de la población afgana, en la mesa redonda de Bonn sólo haya un delegado.
Pero peor es la situación para los uzbecos del poderoso comandante Rashid Dostum, importante factor de poder dentro de la victoriosa Alianza del Norte, que ni siquiera han sido invitados a la reunión.
Los presentes en Bonn dan por descontado que Dostum, cuyos combatientes sofocaron a sangre y fuego junto a las tropas de Estados Unidos el motín de prisioneros en el fuerte de Maszar-i-Sharif, difundirá pronto su posición acerca de la representatividad de los reunidos en Europa.
Otro de los temas que produce resquemor es la influencia de "los de afuera": los países interesados que buscan ampliar sus influencias.
Estados Unidos está presente en la reunión con unos 20 observadores, buscando aumentar la cuota de poder del grupo monárquico de Roma.
Esto ha provocado la alarma de los iraníes, que apoyan a determinados sectores de la Alianza del Norte, reaccionando de urgencia con el envío a Bonn del viceministro del Exterior, Mohammed Sarif.
La lucha no es sólo de la representatividad de los diversos grupos étnicos, sino que ya se están barajando nombres concretos para funciones determinadas.
Irán, por ejemplo, se opone con vehemencia a que un grupo político o militar ocupe demasiados puestos de poder, por ejemplo el ministerio del Interior y de Defensa.
Pakistán, por su parte, presiona para que los pashtunes, el grupo mayoritario de los 30 millones de afganos, ocupen las máximas cuotas de poder en la próxima administración.
Afganistán vivió una situación similar hace casi diez años. En 1992 también se había acordado una división del poder central, con cambios rotativos entre los representantes de las diversas etnias.
La experiencia terminó en un rotundo fracaso, sobre todo por la constante intromisión de las potencias extranjeras.
La repetición de este error tiene que ser evitado a toda costa, apeló el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en un mensaje dirigido a la reunión.




Dejá tu comentario