21 de agosto 2002 - 00:00

500 sellos de izquierda buscan paralizar Capital

Medio millar de organizaciones políticas de izquierda locales y extranjeras amenazan con paralizar desde mañana Buenos Aires con un multitudinario Foro Social Mundial. Bajo el lema «Otra Argentina es posible», comenzará a sesionar mañana la versión nacional de esta tribuna de activistas que ya se realizó en Porto Alegre en dos oportunidades y que acá buscan apuntalar a sus representantes en plena campaña electoral. Quienes convocan sueñan con repetir la experiencia de Brasil, donde dicen que asistieron el año pasado 20.000 personas. Todo el espectro de la izquierda local participará, aunque no los partidos políticos, expresamente excluidos de la convocatoria para darle un aire independiente que el encuentro desde ya no tiene. Sin embargo, los organizadores tienen confirmada la presencia de abanderados locales de sus ideas como Elisa Carrió y Luis Zamora, en lo que denominan « paneles descentralizados». Hasta ayer habían registrado su asistencia 560 organizaciones no gubernamentales de todo el mundo, en su mayor parte se dicen defensoras de los derechos humanos.

Voceros del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) definieron el propósito político del foro como «un debate sobre el fracaso del modelo neoliberal en la Argentina». El debut se hará a partir de las 16 de mañana, cuando una columna de participantes, después de dar unas vueltas a la pirámide de Plaza de Mayo, en la ronda habitual de los jueves con las madres de desaparecidos, marche hacia la plaza Houssay (Córdoba al 2100). Allí se instalará una carpa gigante y decenas de puestos de las organizaciones convocantes, vendidos a $ 20 por los tres días que dura la tenida. « Y marcharemos así para dar la espalda al poder y salir a ocupar la Ciudad», definieron los de Clacso.

Esta modalidad de activismo político se inició hace dos años en Porto Alegre y se financia a través de aportes de sindicatos de Canadá y Brasil, y del movimiento izquierdista ATTAC de Francia, que lucha para que en el país galo se imponga lo que en la Argentina lamentablemente ya existe: un impuesto a las transacciones financieras internacionales o llamado impuesto Tobin (por el nombre de su creador, James Tobin). Pero ese aporte interesado no es la única fuente de obtención de recursos. Cada organismo participante debe oblar $ 50, por lo que se puede estimar que llevan recaudados cerca de $ 30.000 si el número de inscriptos es tan elevado como aseguran. A esto deben sumarse los $ 20 por stand, aunque advierten que cada uno debe llevar « una lona o algo para poner como techo», además de un alargue de 2 metros, portalámpara y bombita de luz, que deberán retirarse todos los días para evitar que algún distraído se los meta en el bolsillo. No obstante el presupuesto asignado para cada rubro es escaso y para atender a la prensa habrá sólo $ 3.000 que servirán, entre otras cosas, para alquilar una fotocopiadora y comprar papel.

Aunque se anuncia la participación de entidades preocupadas por «la ayuda social», las Iglesias, los cultos religiosos, tampoco han sido invitados. Consultados, creen vagamente que «los metodistas» han comprometido su asistencia, pero nada más. Como ocurre generalmente cuando se traen desde el exterior ideas y campañas, éstas muy poco tienen que ver con la realidad local.Y en la Argentina son las Iglesias -Cáritas por ejemplo, cabeza del Diálogo Social que tampoco estará como tallas que se ocupan de armar las redes de ayudas sociales de contención. Pero no estarán.

Carrió
, Zamora y el dirigente cocalero boliviano y ex candidato a presidente Evo Morales serán algunos de los participantes. Además de representantes de fábricas tomadas, del Movimiento de los Sin Tierra del Brasil, de activistas contra la globalización de Tailandia, de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, de los indígenas de Ecuador, de habitantes de la mexicana Chiapas, de la Red del Trueque Solidario, del burócrata Víctor de Gennaro (ATE), la maestra Martha Maffei (CTERA) y Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora. Y hasta la monja Martha Pelloni, que se comunicó para avisar que también ella estará presente. Todos ellos participarán de alguno de los hasta ayer 250 paneles descentralizados que se habilitarán en la plaza Houssay, y en las facultades de Medicina, Farmacia y Bioquímica, Ciencias Sociales, Ciencias Económicas y Odontología de la UBA. «Por la globalización de lo social en lugar del mercado; no alALCA, no al neoliberalismo y contra el Foro Económico Mundial de Davos», exhortan desafiantes.

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