13 de noviembre 2001 - 00:00

Acusaron a fuerzas de la Alianza del Norte de saqueos y matanzas

Islamabad (EFE, The Independent, AFP, ANSA) - Las venganzas y la violencia se están apoderando de la áreas conquistadas por las tropas de la Alianza del Norte en su ofensiva contra los talibanes en el norte de Afganistán, denunciaron ayer las agencias humanitarias de Naciones Unidas.

La mayor parte de los casos de venganza y secuestros se ha producido en la ciudad de Mazar-i-Sharif, tomada por las tropas de la Alianza del Norte el último viernes, así como en las provincias de Samangan y Jowzjan, también en el norte de Afganistán. «No sabemos a qué escala han tenido lugar los secuestros», dijo en rueda de prensa la portavoz de UNOCHA en Islamabad.

Estos hechos ponen en aprietos a los EE.UU. y al Reino Unido, los dos principales aliados occidentales de la Alianza, que no quieren ser vistos apoyando a una milicia tan brutal como los talibanes, a quienes se busca desalojar del poder.


El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Joschka Fischer, advirtió ayer a la Alianza, tras sus últimos éxitos militares, que no cometa «crueldades» con la población civil afgana para vengarse de los talibanes. «Nos preocupa que se vaya a incurrir en nuevas crueldades y excesos vengativos», dijo Fischer a la emisora de radio Deutschlandfunk.

Gobierno interino

Por otro lado, se declaró en contra de que después del derrocamiento del régimen talibán la Alianza del Norte forme un gobierno, porque esto implicaría la exclusión de muchos sectores de la sociedad afgana. «La idea de que la Alianza del Norte pueda establecer un gobierno interino y luego empezar a negociar traería consecuencias que no serían positivas», advirtió el ministro, al tiempo que agregó que la base de la reconstrucción tiene que tener un «apoyo amplio» étnico en ese país. En el mismo sentido se definió el canciller británico, Jack Straw.

Las denuncias coincidieron además con la divulgación de la postura de Pakistán acerca de su voluntad de reconocer al régimen que reemplace al de los talibanes. En ese sentido abogan por un amplio acuerdo afgano e internacional para evitar que el país quede a merced de la Alianza, con la que mantiene una tradicional enemistad. Las fuerzas de régimen talibán se retiraron el domingo de las provincias de Samangan y Jowzjan, lo que permitió a las de la Alianza del Norte tomar casi un tercio de Afganistán en apenas tres jornadas.

Según la portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de la Ayuda Humanitaria (UNOCHA), Stephanie Bunker, se han denunciado ejecuciones extrajudiciales, aunque hasta el momento no han podido confirmarse.

Varios miles de civiles fueron asesinados en 1997 cuando la Alianza del Norte tomó la estratégica ciudad de Mazar-i-Sharif y al año siguiente, otros tantos perdieron la vida en las matanzas efectuadas por los talibanes al tomar el control de esa ciudad.

Además de secuestros, las agencias humanitarias de la ONU denunciaron los saqueos llevados a cabo en Mazar-i-Sharif por las fuerzas de la Alianza del Norte, incluidos los de las oficinas de UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó de que aviones norteamericanos alcanzaron con sus bombas una caravana de camiones que transportaba ayuda humanitaria para los afganos. Dos camiones fueron destruidos por las bombas, que no causaron heridos ni muertos, y el resto de vehículos resultaron dañados.

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