Alberto, a la ONU: "Solicitamos que cumplan con las cédulas rojas de Interpol"

Política

Reivindicó la renegociación de deuda con acreedores, pidió un nuevo orden dentro de las Naciones Unidas, renovó el histórico reclamo por Malvinas y la necesidad de vacuna accesible. Giro con Irán.

Alberto Fernández tuvo ayer su primera experiencia presidencial de Naciones Unidas. Esta participación virtual que tuvo cada presidente con discursos que fueron enviados de antemano y emitidos como “falso vivo” con la presentación dentro del recinto por parte de cada representante ante el organismo, distó de la sal esencial que tienen estas cumbres en Nueva York, que es el encuentro con presidentes, los agasajos, las biletarales o las cumbres de pasillos donde se dan, a veces, puntadas iniciales o finales para acuerdos clave. De todas formas el Presidente dio su mensaje que tuvo, incluso, innovaciones en materia de definiciones ríspidas para la Argentina, como el caso del combate al terrorismo o el pedido de reformas al organismo con una ONU 4.0.

Puede decirse que el mensaje de Alberto Fernández ayer tuvo un tono netamente “nestorista” en cuanto a la oposición de la Argentina frente a la investigación y acusaciones por el atentado a la AMIA. Alberto pasó por encima el episodio del memorándum con Irán y reclamó: “A 26 años del atentado a la sede de la AMIA quiero continuar la política iniciada en este ámbito en 2003 y requerir a las autoridades de la República Islámica de Irán que cooperen con las autoridades judiciales argentinas para avanzar en la investigación de dicho atentado”, dijo ayer. Y lanzó un pedido directo: “También solicitamos a la comunidad internacional cumplimentar las solicitudes contenidas en las cédulas rojas de Interpol ante la eventual presencia de un imputado en sus territorios, algo que Argentina jamás dejó de reclamar”.

En este tema es imposible no mencionar el duro discurso de Néstor Kirchner como presidente ante la Asamblea General de septiembre de 2007 dentro de su mensaje de despedida del mandato: “Esperamos que la República Islámica de Irán, en el marco del derecho internacional aplicable acepte y respete la jurisdicción de la Justicia argentina y colabore eficazmente con los jueces argentinos para lograr el sometimiento a juicio de las personas imputadas en aquellos hechos”. La similitud de las estrategias es evidente y el giro también.

En el mensaje de ayer hubo una reivindicación directa del dialogo internacional al “recrear un multilateralismo basado en nuestra solidaridad” y hasta un romanticismo quizás exagerado (atendiendo la situación mundial) por el futuro: “Si estamos uniendo esfuerzos de médicos, investigadores, inversionistas y sistemas científicos de todo el planeta para descubrir una vacuna que prevenga el covid-19, tenemos que ser capaces de soñar y construir una vacuna contra la injusticia social, la depredación ambiental y la discriminación en todas sus formas”, Fue entonces cuando pidió liberar el acceso a las vacunas contra el covid-19: “Tiene que ser un bien público global accesible a todas las naciones de una manera equitativa” y, en el mismo sentido, remarcó que “es necesario un compromiso colectivo para lograr la pronta y efectiva implementación del Acuerdo de París”.

De las frases mas resonantes del mensaje quedó: “Nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se envenena”, El mensaje se puso al aire a las 18.45 hora de Buenos Aires, todo un milagro de puntualidad en un organismo desordenado y burocrático en grado extremo que solo pudo cumplir con los tiempos pautados porque se trató de discursos grabados que estaban en Nueva York desde 48 horas antes. A pesar de eso hubo fallos en las coordinación entre traductores y subtitulados que son propios y habituales de la ONU.

Hubo tiempo en la mitad de su mensaje que reivindicar la renegociación de la deuda: “El endeudamiento externo tóxico e irresponsable con fines especulativos constituye otra ola de atraso y subdesarrollo”, y agradecer el apoyo de la comunidad internacional y del sector privado, adelantando que ya se encararán las negociaciones con el FMI. Para completar el mensaje diplomático indispensable, reivindicó los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas”.

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