20 de abril 2006 - 00:00

Ambientalistas rechazaron dichos del Presidente

«Esperábamos más.» Con esta frase, el dirigente de Gualeguaychú Ricardo Rivollier resumió la sensación que dejó entre los ambientalistas de esa ciudad entrerriana la referencia pública del presidente Néstor Kirchner al diferendo por la instalación de las papeleras en Fray Bentos realizada ayer en Buenos Aires.

En rigor, pese al esfuerzo las palabras del jefe de Estado no lograron quebrar la decisión de los asambleístas de seguir con el bloqueo en el puente hacia Uruguay, el único que se mantiene firme después de que Colón fue abierto por la fuerza el martes a la mañana por un grupo de comerciantes disconformes con la modalidad de la protesta.

Los manifestantes de Gualeguaychú siguieron atentamente el discurso presidencial a través de un televisor instalado en el campamento de Arroyo Verde, sobre la Ruta 136. Y esperaron el momento en que, por fin, se anunciara la fecha en que la Argentina realizará la presentación ante La Haya para exigir que las empresas Botnia y ENCE paralicen las obras por 90 días (ver nota aparte). Pero la referencia no llegó: el mandatario se limitó a reafirmar la voluntad del Estado argentino de llevar el reclamo ante ese tribunal, pero sin fijar día. Es precisamente ese detalle la única alternativa que podría destrabar inmediatamente el bloqueo en el puente General San Martín. «La Asamblea de Gualeguaychú espera la fecha de presentación de la demanda y espera también que realmente el gobierno tenga la intención de ir al tribunal internacional», lanzó Rivollier con cierto tono de duda.

Pero no todo el mensaje fue mal recibido por los ambientalistas. Destacaron como un «buen gesto» el pedido de Kirchner de paralizar las obras para realizar el estudio de impacto ambiental, pero se mostraron escépticos respecto de la posibilidad de que Botnia acepte tal propuesta. Valoraron, además, que «por fin (Kirchner) habló», aunque remarcaron que « esperaban más». Al comparar los cuestionamientos a los cortes con la ilegalidad de la construcción de las papeleras, Rivollier dijo que «es una lucha desigual, porque parece que Gualeguaychú es el único que comete ilegalidades, cuando Uruguay nos tapó de violaciones del Tratado del Río Uruguay».

Ayer, en Casa de Gobierno, Kirchner se refirió a los bloqueos y dijo que «siempre les voy a seguir pidiendo que no corten las rutas porque no es el procedimiento adecuado».

Para Rivollier, en cambio, el mecanismo de frenar el tránsito entre ambos países «ha sido hasta el momento la única medida que inquietó a las autoridades». Por eso argumentó que la barricada será removida «recién cuando se tenga la certeza de que se irá a La Haya».

Como primer paso para llegar a esa decisión, una delegación reducida de asambleístas de la ciudad entrerriana llegó anoche a Buenos Aires para gestionar una reunión con la consejera legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerrutti. Se gestionará un encuentro para ver si la Cancillería define la fecha de la presentación ante el Tribunal Internacional de La Haya. «Esa puede ser la punta para que se levante el corte sobre la Ruta 136», aseguró el ambientalista y concejal de Gualeguaychú Osvaldo Moussou.

Por otra parte, anoche el obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, recibió a una delegación de la asamblea ante quienes planteó la necesidad de encauzar algunos caminos de diálogo, entre los que se cuenta el fin del bloqueo fronterizo.

El encuentro con Lozano se produjo en consonancia con el pedido de Néstor Kirchner para que los prelados de ambas orillas actúen como «facilitadores del diálogo».

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