12 de agosto 2005 - 00:00

Aprovechan los políticos ola de conflictos para subirse sueldos

Argentina insólita esta que vive una ola de conflictos sociolaborales cuyos protagonistas (piqueteros y demás especies del género del activismo) justifican sus algaradas en la necesidad y la emergencia. Subrepticiamente, aparecen sentados en las paritarias por aumentos de sueldos nuevos actores. En la Legislatura porteña son los contratados (rubro que incluye a los «ñoquis») que recibirán un aumento retroactivo a enero. En el Congreso Nacional, encima, los propios legisladores parecen anotarse a un aumento de dietas a cuenta del dinero que recibirá ese poder para saciar a empleados.

El martes será clave para el funcionamiento del Congreso en los próximos meses. Ese día la Jefatura de Gabinete debe informar a los representantes de Diputados y el Senado el monto de la partida que habilitará para financiar el aumento salarial a los empleados, que abrieron hasta ese momento una tregua en el plan de lucha que sostienen incluso con toma de recintos. En esa negociación, los representantes del Congreso habrían pedido una partida de $ 60 millones que fue negada por el gobierno y el número parecía acercarse a los $ 40 millones. Pero la definición final todavía no está. Una vez que esos fondos ingresen en el Congreso -después que Alberto Fernández firme una resolución en uso de los superpoderes que el mismo Parlamento le otorgó- se deberán reunir paritarias entre las autoridades del Congreso y los sindicatos de APL y ATE para definir los incrementos. De lo contrario, sería una violación flagrante al principio de división de poderes al fijar el Ejecutivo los salarios de un poder independiente como el Legislativo.

Pero la solución del problema no es tan simple. En la Jefatura de Gabinete se teme que el aumento salarial que se está discutiendo no alcance sólo a los empleados. «Aparentemente, en la partida que están discutiendo vendrían enganchados los legisladores», dijo anoche a este diario una fuente del propio Congreso.

Dos cuestiones más se filtran en medio de la discusión:

Alberto Fernández y Roberto Lavagna deben iniciar una discusión con el Congreso en un mes para conseguir la votación de dos leyes estratégicas para el gobierno: el Presupuesto Nacional 2006 con una nueva edición de los superpoderes y otra prórroga de la emergencia pública que le permita al gobierno mantener las herramientas para seguir negociando con las empresas de servicios públicos.

En ambos casos, el duhaldismo dijo que revisará sus posturas anteriores. Si se toma en cuenta la trifulca que se vivió entre kirchneristas y duhaldistas en la última sesión, no es aventurado predecir una alianza de bonaerenses con el resto de la oposición en contra de esas pretensiones del gobierno. Una negociación por fondos y aumentos salariales no puede dejarse fuera de este contexto.

• Los empleados del Congreso no reciben aumentos desde 1992. Tienen algunos salarios -como la categoría 14- que no superan los $ 470. Ahora piden un incremento de 25% sobre el salario más la incorporación al sueldo de una suma fija que ya cobran de $ 150.

Los diputados denuncian cobrar una dieta de $ 6.000 -a la que llegan con adicionales-, aunque en el caso de los legisladores que no reciben pasajes se reduce a $ 4.500 y no reciben aumentos reales desde 1992, aunque sí hubo otros beneficios como los pasajes extras que recibieron.

Dejá tu comentario

Te puede interesar