15 de febrero 2011 - 15:05

Argentina y EEUU buscan frenar la escalada de tensión diplomática por el avión con armas

En momentos en que la relación bilateral entre el Gobierno y EEUU se encuentra comprometida por el caso del avión militar estadounidense que fue incautado en Ezeiza, que llevaba armas supuestamente no declaradas, funcionarios de ambas administraciones salieron a hablar en busca de frenar la escalada de tensión.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández defendió la decisión de incautar "material militar, tecnológico con códigos encriptados y drogas vencidas" y aseguró que "no hay ningún incidente diplomático deliberado con los Estados Unidos". Sin embargo, el ministro coordinador advirtió que la decisión de demorar el avión el jueves pasado fue adoptada ante "un posible contrabando" y dijo que EEUU "miente".

"En diciembre la Embajada dio una lista con los elementos que iban a ser ingresados al país por los Estados Unidos para la realización de un curso. Entre el material incautado nos encontramos con armas y drogas, varias dosis de morfina, material para interceptar comunicaciones, GPS muy sofisticados, elementos tecnológicos con códigos secretos, un baúl completo con drogas medicinales vencidas", enumeró Fernández.

En ese sentido, el funcionario añadió que "se lo incautó por eso, porque no figuraba en el manifiesto presentado para el curso".

En declaraciones a Radio 10, Fernández aclaró que "no hay ningún incidente diplomático con Estados Unidos, y las declaraciones que hizo Arturo Valenzuela (El subsecretario norteamericano del Departamento de Estado para Asuntos Hemisféricos) no son demasiado felices".

"El informe que saca por escrito dice que el ministerio de Seguridad aprobó lo que iban a traer, y eso es mentira. Lo que incautamos era lo que no había sido declarado. Por eso no es verdad lo que dice Valenzuela. Es la embajada la que dice qué es lo que va a entrar a nuestro país", afirmó Fernández.

Asimismo, el funcionario ratificó la potestad del país en hacer cumplir las leyes. "Mientras que sea dentro del marco de su ámbito y no salga de él, Estados Unidos puede trasportar lo que quiera. Si lo quiere ingresar a Argentina, no tiene derecho, porque hay leyes que dicen cómo se debe comportar. Por eso en diciembre se le pidió un informe para saber qué iban a traer. Y varias cosas encontradas no estaban en ese informe", concluyó.

Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se sumó a la polémica y sostuvo que la investigación "se está realizando porque un tercio de esa carga no estaba en la lista de buena fe enviada por los EEUU" y aseveró que "en la Argentina las leyes se deben cumplir".

Randazzo puso de relieve que la requisa de la aeronave no responde a "ninguna interna en el gobierno, ni a problemas con Estados Unidos", sino que "sólo se trata de cumplir con la Ley".

Por su parte, el funcionario estadounidense Matthew Rooney, quien dirige el área de Política Económica Regional en el Departamento de Estado, afirmó que el vuelo del escándalo no intentó ingresar materiales a la Argentina de forma indebida, y dijo todo es un "malentendido" que será aclarado.

"Que haya habido problemas en los papeles del avión puede ser, pero esas discrepancias las vamos a esclarecer porque no hubo ninguna voluntad de importar cosas indebidas en Argentina", dijo Rooney.

"Fue prácticamente un malentendido. Se trataba de una actividad de formación de parte de Estados Unidos que fue acordada de antemano con el gobierno argentino", agregó.

Las relaciones entre Argentina y Estados Unidos se mantienen en un punto de tensión luego de que la semana pasada la Aduana y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) incautaran un avión militar estadounidense que llevaba armas y drogas para desarrollar tareas de entrenamiento con el grupo GEOF de la Policía Federal.

Si bien el ingreso del material militar estaba autorizado, el Gobierno afirma que EEUU ingresó con material no declarado y con drogas, además de equipos de espionaje. La Cancillería argentina, a través de su titular Héctor Timerman, protagonista del caso y quien encabezó el operativo en Ezeiza, protestó contra Washington que a su turno rechazó las acusaciones y consideró sentirse "perplejo" por el hecho.

Mientras tanto, el juez en lo Penal Económico Ezequiel Berón de Astrada le solicitó a la Aduana un "informe detallado" con "carácter de urgente" sobre el cargamento que llevaba el avión militar estadounidense demorado en Ezeiza y admitió que "hasta ahora es más una cuestión diplomática que judicial".

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