18 de noviembre 2005 - 00:00

Bancalari promete reparación de daños

Tras el amigable abrazo presidencial, José María Díaz Bancalari continuó con el operativo «contención», destinado a evitar que el duhaldismo residual -al que sugiere ya no llamar duhaldismo- se recicle en un frente de centroderecha, detrás de Mauricio Macri.

Como hizo antes con los diputados provinciales del PJ bonaerense, el ex candidato a senador junto con Chiche Duhalde se reunió a cenar, la noche del martes, con los senadores del peronismo de Buenos Aires, en la residencia de la vice Graciela Giannettasio.

• Sin brújula

Los teléfonos cerrados de Eduardo Duhalde -sólo atiende a sus amigos, a los que les prohíbe que le hablen de política- dejan sin brújula a los bonaerenses que encontraron en Bancalari un lazarillo que les indique la salida de emergencia tras la derrota electoral.

El martes, el nicoleño cebó a los duhaldistas -o ex- con dos datos auspiciosos:

1-
Informó que Kirchner le dijo que está dispuesto a asumir la jefatura del PJ nacional. «Si mi candidatura sirve para ordenar la situación, yo acepto. Pero que de la cuestión operativa se haga cargo otro», aseguró Bancalari, que le afirmó el Presidente en la reunión que tuvieron dos miércoles atrás (este volvieron a verse). Tras la charla surgió el dato de que eso se produciría a mitad de 2006.

2-
Reveló que el patagónico admitió que con la ruptura del peronismo terminaron dañados algunos de sus amigos -se refería a Bancalari y a Curto, básicamente, pero también a intendentes que podrían tener problemas en sus distritos-. «Sé que terminaron perjudicados algunos amigos, pero las peleas son así. Igual voy a hacer todo lo posible por reparar esos daños», tradujo el diputado a Kirchner.

Casi hubo asistencia perfecta en el asado servido por Giannettasio, que dos semanas atrás se encontró con Felipe Solá en privado para coordinar la convivencia futura. En ese esquema, la vice y Bancalari actuarán en tándem para garantizar la moderación del PJ.

Ante esto, la ola neokirchnerista podría cobrarse una víctima tardía. Por estas horas, se discute cómo se repartirán los cargos que corresponden al peronismo en el Senado. Todo indica que
Raúl Torres, mano derecha de Curto, quedará como jefe de bloque, a pesar de que para ese cargo también sonó Federico Scarabino, que el martes no estuvo presente.

Quien perdería con los movimientos sería,
Antonio Arcuri, hoy vice primero de la Cámara. La historia es así: ese lugar será, ahora, ocupado por un senador del Frente para la Victoria, seguramente Juan Amondarain.

En tanto, la vice segunda sería para un duhaldista y esa oficina ahora la ocupa
Jorge Scarone, que para varios senadores debería continuar. Traducción: si Scarone perdura en ese cargo, ¿adonde irá Arcuri? Quizá le hagan pagar su amistoso vínculo con Duhalde.

Otro incómodo con el protagonismo de
Bancalari es Solá. Pero en La Plata manejan un argumento: «Kirchner arrimó a Bancalari para que le aporte los votos que le faltan hasta el 10 de diciembre (deben votarse Presupuesto y prórroga de impuestos)», dicen deseosos de que sea cierto.

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