20 de julio 2001 - 00:00

Béliz prepara su nueva fuga del PJ de la Capital

Gustavo Béliz está convencido de que no llegará a las elecciones de octubre con el PJ porteño y, por lo tanto, deberá desempolvar la estructura de Nueva Dirigencia para ir por afuera. Con ese prejuicio, el precandidato a senador dialogará este fin de semana con la interventora del peronismo, la mendocina Ana Mosso, que asumió ayer y ya comenzó a tomar contacto con referentes de las parcelas en disputa.

Béliz
, quien no se conoce personalmente con Mosso, supone que la interventora -de filiación menemista (lo cual ya genera suficientes resquemores mutuos)- llegó al justicialismo de la Capital Federal con la premisa de que no se podrá cumplir con los plazos legales y, en consecuencia, será difícil que se haga la interna, prevista para el 5 de agosto. La pelea seguirá trabada en Tribunales, estima Béliz.

El fundador de Nueva Dirigencia alertó a su tropa: «Si no nos dan internas, nos están echando; y, en ese caso, nos vamos sin dudar un segundo», reflexionó, a lo Bordón, con su habitual propensión al escapismo. «Carlos Ruckauf, estoy seguro, nos va a apoyar», agregó. Prometió, en ese caso, respetar el orden de las postulaciones: él mismo y María Laura Leguizamón para la senaduría, e Irma Roy, Gerardo Conte Grand, María Lenz y el director del Banco Ciudad, Diego Santilli, para Diputados. Al parecer, los «punteros» de ND se conforman con mantener sus butacas en la Legislatura de la Ciudad.

El coequiper de Roy tiene varios temores como consecuencia de la pertenencia de Mosso al peronismo de Don Torcuato. Una de las visiones conspirativas -presentada por Béliz a sus seguidores justicialistas-sostiene que la intervención apunta, precisamente, a echarlos del partido para poder armar una lista de unidad, con preeminencia de menemistas.

Descabellado

El plan parece un poco descabellado, fundamentalmente, porque ninguna de las 9 listas que se presentaron para la contienda de agosto revela coherencia con la interna Menem vs. Carlos Ruckauf. De hecho, en la lista de Béliz hay un menemista proverbial, el sindicalista de UPCN, Andrés Rodríguez, candidato a vicepresidente del PJ distrital, y hasta Hernán Corach, primogénito de Carlos Corach, participa, aunque de manera indirecta (designó una postulante).

Al mismo tiempo, varios caciques gremiales que rondan al gobernador bonaerense no participan de la boleta belicista que se confeccionó con aval explícito de Ruckauf. El taxista Omar Viviani se lanzó con una tira propia, alentado por el camionero Hugo Moyano y el lobbista Pablo Challú.

Por el costado del menemismo, también hay otras disidencias indisimulables que tornan impracticable una concordia inminente para burlar a Béliz. Claudia Bello presentó una nómina, en contradicción con Daniel Scioli y Javier Mouriño, que resolvieron abstenerse de intervenir en la puja de entrecasa, sobre todo porque desconfían de las verdaderas motivaciones de Béliz. Sospechan que no disolvió Nueva Dirigencia y, por lo tanto, no está jugado a permanecer en el peronismo.

A ese cuadro, se sumó una cuestión grave, que podría derivar en un planteo en el Consejo Nacional justicialista. Es un secreto a voces que el belicismo de la provincia de Buenos Aires -apenas un sello, pero que responde orgánicamente a Béliz-inició conversaciones con el socialista democrático Jorge Rivas para acompañar el proyecto de Elisa Carrió, el ARI.

Nueva Dirigencia resolvió, en un plenario de la semana pasada, hacer los esfuerzos necesarios para participar de esa
«entente» a nivel provincial, sin la «bendición» expresa de Béliz ni la de Ruckauf, a quien los «lilistas» desprecian.

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