18 de noviembre 2005 - 00:00

Bendini ignoró calificaciones al disponer nuevos ascensos

Roberto Bendini
Roberto Bendini
El jefe del Ejército ignoró al Consejo Superior de Calificaciones, que integran los generales más antiguos, y dispuso ascensos que privilegian el amiguismo o el favor político, con el desgaste que implica en la cadena de mandos.

La verticalidad del mando sigue siendo la piedra de toque en las Fuerzas Armadas. De allí que cuando el jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini, dijo que había que quitarle notoriedad a los ascensos, destinos y retiros, todos se cuadraron y se habló de «un rutinario relevo».

Sin embargo, no fue rutinario y estuvo lejos de ser tranquilo.
En un almuerzo servido ayer al mediodía, la pregunta de este diario fue: «¿Para qué sirve la Junta Superior de Calificaciones?». Casi a coro los oficiales superiores que allí estaban contestaron: «Para pasártela por ahí...», todo acompañado por gestos procaces.

El caso es que esa Junta es la que se ocupa de preparar los listados con los propuestos para ascender de coronel a general de brigada o a coronel mayor -una instancia intermedia que ha sido usada como escalón para esperar el ascenso un año después- pero que este año ha sido olímpicamente ignorada. Los generales que la integran ya están notificados que con la actual gestión sólo importan los amiguismos, no los méritos profesionales. Un ejemplo que cundirá.

«Pasan a retiro 6 generales»,
fue el lacónico comunicado oficial. Lo habitual si no fuera por algunas curiosidades: el general Mauricio Fernández Funes, a cargo de la jefatura II del Ejército, recibió como misión el seguimiento de las promociones de la fuerza, que se han organizado para prestar apoyo a sus camaradas presos, en particular la 103 y la 105, aunque todas lo han tomado con entusiasmo, incluyendo a la Armada, Fuerza Aérea, y fuerzas de Seguridad. Incluso sabiendo que a los retirados les puede significar que los ignoren en los aumentos.

Fernández Funes no aceptó esa orden y Bendini amenazó pasarlo a retiro.
Compañeros de promoción, el jefe del Ejército lo quiso recuperar mandándolo a la Junta Interamericana de Defensa (Washington DC), un exilio dorado. Es irrepetible lo que le dijo Fernández Funes, pegó un portazo y se fue a su casa. Igual suerte siguieron Hernán Garay y Juan Carlos Beverina, camino a la jubilación.Ambos se caracterizaron por no callarse. Beverina desde Córdoba alertó sobre el problema que significan los bajos salarios, que ponen al personal por debajo de la línea de pobreza.

En esas listas de ascensos que no fueron tenidos en cuenta, eran 15 los coroneles propuestos al generalato. De ellos, Bendini eligió 6, para relevar a los 6 generales que se van. Los dos primeros Roberto Fonseca y Ricardo Etchegaray sólo reciben elogios y no fue novedoso el lugar ocupado. Los seguían Hermenegildo Barbosa y Julio Tornero. Ambos de sobresalientes antecedentes. Pero tienen una mancha para estos tiempos. Estuvieron vinculados al fallecido general Ricardo Brinzoni. Y los dos fueron pasados a retiro. En el caso de Barbosa el huracán alcanzó a su hermano, coronel médico subdirector del Hospital Militar Central, también en condiciones de ascender a general. Y una curiosidad: ambos Barbosa son riojanos, nacidos en Anillaco.

Mientras tanto, Bendini sigue raudo en su relación con Carlos Kunkel y Alberto Balestrini -a este último hasta le perforó pozos para lograr agua potable en lugares muy necesitados-; los dos, electos diputados nacionales del Frente para la Victoria. Para no quedar desubicado, también se recuerda en el Libertador que le prestó Campo de Mayo para hacer un seminario al jefe piquetero kirchnerista Luis D'Elía, que es un hombre habilitado para asaltar comisarías y salir indemne.

Como subjefe de la fuerza continuará el general Hernán Pérez Vovard, así como también el director de Investigación y Desarrollo, general Luis Pozzi. En la secretaría general, la oficina política y de relaciones institucionales, seguirá el coronel (uno de los propuestos para el ascenso a general), Roberto Fonseca y como director de Planeamiento el general Jorge Tereso.

Los generales que pasan a retiro son
Gustavo Alvarez, comandante de Ingenieros; Alejandro Beverina, comandante del III Cuerpo con asiento en Córdoba; Guillermo Delucchi, comandante de la Brigada Blindada I; Mauricio Fernández Funes, jefe de Inteligencia; Hernán Garay, comandante de Educación y Doctrina y Ricardo Sarobe, comandante de la Brigada Mecanizada V. En lugar de los seis generales que pasan a retiro, un mes atrás el titular del Ejército elevó al Poder Ejecutivo la nómina de seis coroneles para el ascenso, que deben ser aprobados por la Comisión de Acuerdos de la Cámara alta.

Como comandante del II cuerpo con asiento en Rosario fue confirmado el general
Gustavo Calvi Meydac, del III cuerpo se hará cargo el general Luis Pierri y del V, con asiento en Bahía Blanca, el general Gonzalo Palacios, cuyo pliego fue elevado para ascender a general de división.

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