Blindaje a la pareja

Política

Blindaje de seguridad inusual ayer en la ciudad entrerriana de Concordia para recibir al matrimonio Kirchner, que avizoró quizá la posibilidad de problemas con los díscolos ambientalistas de Gualeguaychú, molestos por la actitud del gobierno frente al conflicto por la pastera de Botnia. Ese cerrojo alcanzó, incluso, al discurso de la candidata Cristina de Kirchner, que evitó cualquier mención sobre las papeleras.

Quizás abrumada por la agobiante temperatura que la recibió ayer en la ciudad entrerriana de Concordia, la candidata Cristina de Kirchner esquivó en su discurso el conflicto con Uruguay por la papelera de Botnia. No fue, en rigor, la única señal de querer evitar el tema en la visita a la cuna del gobernador Jorge Busti: un blindaje de seguridad inusual en torno al Presidente y a la primera dama alejó cualquier posibilidad de un eventual contacto con el matrimonio.

Una decena de autos blindados, una turba de guardaespaldas, cientos de efectivos de las policías Federal y Provincial, un escuadrón del Ejército y bomberos de la zona esperaron la llegada de la comitiva oficial, que pisó a las 12.15 a bordo del Tango 10 la costa del río Uruguay y se trasladó en helicóptero hacia el Club Libertad.

Así, en cuestión de minutos, los vecinos que se habían acercado hasta el aeropuerto para vitorear a los Kirchner debieron conformarse con un contacto visual lejano. «Saludá a tu gente», le gritaron disconformes desde atrás de un alambrado.

Ni siquiera en el lugar del acto la candidata y su esposo tuvieron un gesto de acercamiento hacia los concordienses, poco habituados a la presencia de figuras nacionales.

«Nosotros no somos los piqueteros de Gualeguaychú, venimos a saludar a la futura presidenta», se lamentaron algunos que se vieron impedidos de ingresar al acto oficial.

La de ayer fue la primera visitade los Kirchner a Entre Ríos luego del malestar que causó entre los asambleístas de Gualeguaychú la estrategia oficial en torno al conflicto.

La posible referencia de la candidata al conflicto era esperada por los asambleístas, teniendo en cuenta que -en caso de imponerse en los comicios del próximo domingo 28- será ella quien herede el problema por el rechazo de los vecinos de Gualeguaychú, Colón y Concordia a la instalación de la fábrica pastera. Pero la senadora no mencionó a los ambientalistas ni a las papeleras, ni precisó su postura al respecto.

De hecho, está previsto que la planta de la empresa finlandesa comience a funcionar luego de los comicios presidenciales, mientras avanza el proceso judicial ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, iniciado por la Argentina por la presunta violación del tratado del río Uruguay.

  • Presentador

    En Gualeguaychú, en tanto, los asambleístas evitaron hacer referencias al acto y esperan poder ser recibidos por la primera dama próximamente.

    Luego de ser presentada por el presidente Néstor Kirchner, la senadora habló ante cientos de simpatizantes que llegaron al Club Libertad en un mediodía de intenso calor en la provincia, y frente a ellos se comprometió a «trabajar en un proyecto que contenga a todos los argentinos».

    «Hemos recuperado el orgullo de ser argentinos y de pertenecer a una tierra indomable de coraje, valor y patriotismo», subrayó la primera dama, acompañada por el gobernador Busti, quien fue agasajado en el día de su cumpleaños con la visita del matrimonio presidencial, que le cantó de pie el feliz cumpleaños.

    Antes de ceder la palabra a su esposa, el presidente Kirchner agradeció «profundamente» a los entrerrianos «el acompañamiento durante estos cuatro años y medio» de gestión y especialmente a Busti por «haberse arremangado para luchar juntos por una Patria más justa».

    Durante el acto, se anunciaron obras para la provincia, entre ellas, la construcción del tramo Ceibas-Monte Caseros de la Ruta Nacional 14, que demandarán una inversión total por parte del Estado nacional de 3.000 millones de pesos.
  • Dejá tu comentario