Bombas caseras en el Departamento de Policía desata cruce entre el Gobierno y el PO
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El frente del Departamento Central de la Policía Federal.
"Pusieron un artefacto explosivo con tres tanques de butano en Dpto Central de @PFAOficial. La violencia política es un camino que la ciudadanía repudia, contrario a una Argentina con diálogo y respeto. Los responsables de atentar contra las instituciones pagarán por sus actos", señaló Patricia Bullrich en un mensaje publicado en la red social Twitter.
La causa quedó a cargo del juez federal Sebastián Ramos con intervención del fiscal Guillermo Marijuan por "amenazas e intimidación pública", se informó oficialmente.
"Nosotros no pusimos ninguna bomba. Ese tipo de expresión sobre los ´argentinos presos´ no es nuestra, es de la propia Policía. Esto es una provocación como todo lo que vienen haciendo", señaló el referente del PO Jorge Altamira en declaraciones a A24.
En un comunicado difundido poco después, el partido señaló: "es una miserable provocación política contra nuestro partido".
"La sola mención del PO, dándole visos de seriedad a un hecho completamente burdo, ya constituye un intento de ensuciar y ensombrecer la lucha que el Partido Obrero está llevando adelante por la libertad de su compañero César Arakaki, detenido por participar de la movilización del 18 de diciembre", agrega el texto.
Además, criticaron a la "política de los trolls, de los infundios y de los procesos judiciales" que encarcelan militantes políticos "incluso antes de ser indagados" y compararon al macrismo con Aníbal Fernández "que encubría el vaciamiento ferroviario atacando a los luchadores ferroviarios y también al Partido Obrero".
"Alertamos contra un intento de criminalización, no ya de la lucha social, sino de las organizaciones que participamos y organizamos a la clase obrera en una orientación de lucha e independencia política", concluye.
El incidente se produjo poco después de que se ordenara la detención de otro militante del Partido Obrero, Dimas Fernando Ponce, en el marco de la investigación sobre los incidentes de diciembre pasado en el Congreso, mientras sigue prófugo el manifestante que disparó un arma casera contra policías.
Se trata de un integrante del PO de la localidad de Máximo Paz, que fue identificado por fotografías del pasado 18 de diciembre, cerca del Cesar Arakaki, el militante y actor del mismo espacio político detenido por esta causa en el penal de Marcos Paz.
Los militantes del PO están acusados por las agresiones a efectivos de la Policía de la Ciudad y por actuar de forma organizada durante los incidentes que tuvieron lugar durante la movilización contra la ley de reforma previsional que ese día se discutía en la Cámara baja.
Sin embargo, tanto Roncaglia como el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, evitaron responsabilizar al PO por el episodio: "No estamos acusando al Partido Obrero. Llama la atención que en un atentado así se deje la firma del autor", señaló el jefe de la Federal.
Burzaco coincidió en que "no por el hecho de que la inscripción diga eso quiere decir que el Partido Obrero sea el responsable", aunque pidió a la Justicia que investigue, ya que -advirtió- "de haber estallado podría haber provocado daños a los vehículos y las personas que circulaban".
En la causa ya están detenidos el manifestante Arakaki, acusado de golpear al policía Brian Escobar, y el efectivo de la Policía Federal Dante Barisone, por atropellar con su moto a un cartonero y causarle graves heridas, quien ya fue pasado a disponibilidad por la fuerza.


