2 de abril 2004 - 00:00

Bonafini, sin paz, ahora contra Museo

Hebe de Bonafini
Hebe de Bonafini
«Ahí no van a estar los FAL (fusiles) que usaban nuestros hijos, ni las estrategias que usaban cuando ellos quisieron hacer la revolución. Siempre pensé en mis hijos como guerrilleros y revolucionarios, con un gran orgullo. Si en un museo no va a estar cómo fue la organización, las luchas que hubo, los hechos que realizaron, no sirve.» (Hebe de Bonafini.)

Ya no deberían sorprender los arrebatos de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo proclive a dividir. El problema es la llegada que sus expresiones tienen a los sensibles oídos del gobierno. Se sabe que las palabras de la Bonafini (asesora informal de la administración kirchnerista) suelen hundir al gobierno en inútiles conflictos. Como prueba, basta señalar que su oposición a que gobernadores asistan a los actos en los que se oficializó la «expropiación» de la ESMA para crear un Museo de la Memoria terminó por desatar un sismo en el PJ. El mismo museo que ahora critica, porque considera que no refleja los ideales de la década del '70.

• Cambio

Habría que ver qué piensa el presidente Néstor Kirchner, que cambió la representatividad de los gobernadores por ajustarse a las proclamas de Bonafini. La misma que en un reportaje en el sitio de internet «lavaca.org» dijo que las Madres no tienen «nada que ver» con la creación del museo, que está siendo manejada por «el gobierno» y «los organismos» de derechos humanos. Las que siguen son algunas de las expresiones de la siempre controvertida Bonafini.

. «No estamos de acuerdo con el museo. Proponemos una escuela de arte popular, para hablar del pasado, el presente y el futuro, más que del horror. No tenemos nada que ver. Eso lo va a hacer el gobierno con los organismos. Pero yo no voy a llevar nada de mis hijos a exponer, porque te digo la verdad: no creo que vaya a ser un museo verdadero.»

. «Ya vi otros museos de los organismos, y ahí no van a estar los FAL que usaban nuestros hijos, ni las estrategias que usaban cuando ellos quisieron hacer la revolución.»

Un regreso temporal que la llevó a recordar que sus hijos desaparecidos «eran revolucionarios».

. «El que alfabetizaba estaba abriéndole la cabeza a la gente para que piense, se comprometa, se haga revolucionaria. Y el que usó las armas es porque creía en la revolución. Un revolucionario nunca es terrorista. Es alguien que quiere el bien del pueblo para que otros vivan, coman y sean felices. El terrorista es el Estado que reprime,el otro es una respuesta prevista en la propia Constitución.»

-¿No cree que haya habido militantes y revolucionarios que no creían en la lucha armada?
-le señaló con acierto el periodista.

-No, porque la revolución es siempre armada
-respondió.

El extenso reportaje,
Bonafini lo dedica a repasar su romance político con Kirchner. Si antes lo había tildado de ser «la misma mierda» que los otros políticos, ahora considera que su sueño está cumplido.

«En un discurso, hace años, dije que alguna vez un hijo nuestro iba a cruzar la plaza, y se iba a sentar en el sillón para ser presidente.Y ahora él me contó que el 24 de marzo de 1976 ya empezó a pensar que quería llegar a presidente. Lo que no soñé es que algo así iba a ser tan rápido»,
contó.

Bonafini
ponderó las acciones de gobierno que realizó hasta el momento Kirchner, aunque se lamentó por algunos dirigentes con los que el santacruceño tuvo que aliarse.

«Nosotras creemos que
(Kirchner) es un tipo que está muy bien, con gente que trabaja muy bien, pero estos otros -Eduardo Duhalde, Roberto Lavagna, Daniel Scioli, Felipe Solá y Juan Carlos Romero-son un desastre, el fascismo total; pero bueno, él tuvo que juntar aliados para llegar adonde llegó», opinó.

También cuestionó, de todas formas, la decisión del gobierno de continuar el pago de la deuda externa, a la que calificó como
«una violación a los derechos humanos», porque «cada peso de deuda que se paga es un chico que no come, o alguien sin trabajo».

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