Botnia se queja de pérdidas por demoras en funcionar

Política

Lejos de comenzar a solucionarse, el conflicto entre la Argentina y Uruguay por la pastera de Botnia empeoró ayer por partida doble. Por un lado, el gobierno argentino denunció que el país vecino «entorpece con falsas afirmaciones» el trabajo de facilitación del rey de España, cuestionado hoy políticamente en su país y sospechado por negocios «non sanctos». Fue al haber hablado el miércoles Tabaré Vázquez, tal como informó este diario, sobre un supuesto diálogo con la Argentina para modificar el Estatuto del Río Uruguay. Por otro lado, la empresa Botnia estimó en unos 8 millones de euros semanales las pérdidas por no comenzar a producir al no tener habilitada la planta y perder contratos de entrega de pasta celulosa para fin de año. La pastera, que por ahora no hizo declaraciones públicas quejándose por la demora en la habilitación oficial del proyecto Orion, hizo trascender ayer además que en los próximos días, si no hay novedades, podría comenzar a hacer planteos formales al gobierno de Tabaré Vázquez.

En Buenos Aires, mucho malestar causaron ayer en el gobierno de Néstor Kirchner las declaraciones que el presidente uruguayo hizo en una reunión con dirigentes opositores del Partido Blanco, sobre la marcha de los auspiciados por el rey Juan Carlos. En esa reunión del miércoles pasado, Vázquez dijo textualmente que en la mesa de negociaciones con la Argentina en Nueva York, los dos países en conflicto están estudiando una modificación del Estatuto del Río Uruguay y de la Comisión Administradora del Río Uruguay». Los interlocutores fueron los dirigentes Jorge Larrañaga, Sergio Abreu, Luis Alberto Heber y Francisco Gallinal, que se encontraron con Vázquez el miércoles para cumplir con la orden constitucional de recibir informessobre la marcha de cualquier negociación internacional. Los cuatro confirmaron que en la exposición del presidente uruguayo se mencionaron los dos «proyectos» sobre los que se trabaja.

  • Desmentida

    Ayer, esta posibilidad fue oficial y radicalmente desmentida desde la Argentina. Uno de sus funcionarios que participa de las discusiones por el conflicto de Botnia aseguraba que «lo que se está diciendo en Uruguay no tiene correlato con la postura argentina» y que «no se está trabajando sobre una suerte de hoja de ruta en función de Botnia». Según esa fuente, «la Argentina rechaza cualquier negociación» del Estatuto del Río Uruguay» y «de la CARU».

    La frase desmiente también la posibilidad de algún avance cercano hacia un acuerdo integral para la conformación de un polo ambiental regional. Según la Argentina, «la CARU no funciona por falta de voluntad política de Uruguay, que autorizó unilateralmente la instalación de plantas de celulosa sobre márgenes del río Uruguay».

    La negativa de la Argentina a discutir cualquier modificación al Estatuto se basa en que es la violación de este tratado lo que el país denunció ante el Tribunal de La Haya. Luego, si se modificara, caería la estrategia jurídica que la Cancillería está desplegando ante la Corte Internacional, que a esta altura es la última esperanza frente al proyecto Orion.

    Por su parte, la empresa Botnia comenzó a acelerar las presiones sobre el gobierno uruguayo para que éste termine de habilitar a la pastera para que ésta empiece a producir pasta celulosa. Ayer, voceros de la compañía dijeron que desde Finlandia se espera que el permiso se anuncie «cuanto antes» y que según sus cálculos, «en los primeros días de noviembre» éste se anunciaría. Mientras tanto, aseguró la fuente, «en el lapso que quede por delante antes de la autorización final, la empresa deberá explicarles a sus accionistas las particularidades que rodean al emprendimiento» ya que «debemos justificar por qué no hemos podido poner en funcionamiento la planta antes de setiembre y por qué se demora la aprobación por la seriedad de la empresa y la seriedad de los accionistas». Dijo luego: «Una vez que se produzca la autorización pendiente, la puesta en producción no será automática» ya que «no es como que recibimos la autorización, se baja una palanca y se comienza a producir, no; a partir del visto bueno, pasarán unos días, quizás una semana, para que el mecanismo permita el funcionamiento».

    Ante la consulta sobre qué pasaría si hay una demora mayor en el comienzo de operaciones de Botnia, la fuente afirmó que los cálculos propios hablan de pérdidas que ya estaría teniendo la pastera por unos 8 millones de euros semanales. Sucede que el proyecto estaba listo para arrancar aproximadamente el 15 de setiembre, con lo que la compañía ya había comenzado a comprometer verbalmente entregas de pasta celulosa para los últimos días de diciembre, ya que el proceso productivo demanda unos tres meses. Como la fecha de inauguración acordada originalmente con el gobierno uruguayo se retrasó, por las negociaciones políticas entre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario general de la Presidencia, Gonzalo Fernández, Botnia ya no podrá cumplir con esos compromisos y se supone que según las nuevas fechas, las entregas deberán esperar hasta mediados de febrero.

    Hasta ayer, desde la Argentina se estimaba que la autorización y posterior inauguración del proyecto Orion sería luego del 8 o 9 de noviembre, días en los que supuestamente se encontrarían en Santiago de Chile los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez con el rey Juan Carlos de España en la próxima cumbre Iberoamericana. Sin embargo, anoche, hasta ese encuentro estaba en dudas, al menos desde Buenos Aires.
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