Washington (AFP, DPA) - El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, volvió ayer a advertir sobre una posible acción militar contra Irak y pidió a los estadounidenses que estén preparados para resistir eventuales muertes en la guerra contra el terrorismo en Afganistán, advirtiendo que la campaña entró en una fase «peligrosa».
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Con los marines cercando a la milicia talibán en su último bastión, Kandahar, «éste es un período peligroso. Este es un período en que estamos capturando a las personas que fueron responsables del ataque a los Estados Unidos», indicó el presidente. «Ningún presidente o comandante en jefe espera la pérdida de vidas en el terreno, pero esto ocurrirá. Dije esto antes, cuando la campaña comenzó, que los Estados Unidos deben estar preparados para la pérdida de vidas», dijo Bush a los periodistas.
En un hecho sugestivo, el presidente norteamericano también demandó a Irak que autorice el ingreso de inspectores de las Naciones Unidas para mostrarle al mundo que no está desarrollando armas de destrucción masiva. «Para demostrarle al mundo que no desarrolla armas de destrucción masiva, Saddam Hussein debería permitir el regreso de los inspectores», dijo.
Al ser consultado sobre las consecuencias de una negativa por parte del líder de Irak, el presidente respondió: «El ya se enterará». Por otra parte reiteró su mensaje: «Quien alberga a un terrorista, él mismo es un terrorista, quien abastece con alimento a un terrorista es un terrorista, quien fabrica armas de destrucción masiva para aterrorizar al mundo deberá responder por ello». Analistas políticos calificaron esta declaración como el indicio hasta el momento más claro de que Irak podría ser, después de Afganistán, el objetivo en una «segunda fase» de la guerra antiterrorista estadounidense.
Refiriéndose a los talibanes y a sus «huéspedes», el extremista islámico Osama bin Laden y miembros de su red Al-Qaeda, Bush dijo: «Los estamos persiguiendo, están corriendo, y ahora los traeremos ante la Justicia». Washington culpa a Bin Laden, nacido en Arabia Saudita, de los ataques terroristas del 11 de setiembre contra las Torres Gemelas y el Pentágono, que dejaron miles de muertos y desaparecidos.
Largo camino
«El pueblo estadounidense debe entender que tenemos que recorrer un largo camino para alcanzar nuestro objetivo en este escenario, pero somos pacientes, estamos resueltos, y permaneceremos en este curso hasta que logremos nuestra meta», agregó el mandatario.
El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, indicó ayer en otra conferencia de prensa que la presencia de marines en Afganistán aumentará, con el objetivo «de impedir que los talibanes circulen libremente en el país».
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