Dos Moyano sacuden el tablero de paritarias con pedidos superiores al 45%

Política

Facundo lanzó el aviso como parte de su campaña de retorno al gremio de peajes. Alerta y protestas de bancarios y Alimentación.

Con el aviso de que pedirán aumentos salariales de más de 45 % en dos sindicatos, los Moyano se proponen subir la vara de la ronda de paritarias de este año, signada todavía a la pauta implementada por el Gobierno en línea con el cada vez más lejano 29% de inflación plasmado en el Presupuesto. El volumen de los reclamos corresponde a los Camioneros y al gremio de Peajes (Sutpa) y fue dado a conocer por Facundo Moyano, diputado nacional e inminente retornado a la jefatura del personal de las barreras de autopista. Serán dos de las negociaciones que marcarán el pulso salarial del segundo semestre junto con las de Alimentación (STIA), Sanidad y la revisión del acuerdo de la Asociación Bancaria.

La novedad de ayer la aportó el legislador del Frente de Todos e hijo de Hugo Moyano. En sus redes sociales publicó una foto junto a su padre y un mensaje en el que sostiene que la recuperación económica se produce con “trabajo registrado y buenos salarios” mediante paritarias. A continuación hizo difundir una proclama en la que anticipa que serán de entre 45 y 50% los pedidos de aumento salarial tanto del gremio de camioneros como del Sutpa que encabezó hasta 2017 y del que renunció con el alegado propósito de ser impulsor de las renovaciones en las estructuras sindicales.

El posteo y el mensaje posterior de Facundo Moyano resultaron la confirmación de que volverá a la conducción formal del sindicato, tal como había anticipado este diario en octubre pasado. De hecho el gremio lo encabeza Sergio Sánchez, delegado suyo tras su alejamiento voluntario, pero sólo porque el Ministerio de Trabajo prorrogó los mandatos gremiales como consecuencia de la pandemia. Desde marzo la jefatura del Sutpa se encuentra vencida y al hijo del exjefe de la CGT sólo le resta definir si una vez habilitadas las elecciones internas regresará como secretario general o en un cargo de menor jerarquía pero iguales potestades.

En el caso de Camioneros este diario ya había adelantado que su pedido en paritarias superaría el 40 por ciento. En la organización explicaron que el reclamo, aún no precisado, apuntará no sólo a cubrir la inflación prevista para este año, que según las consultoras superará el 40%, sino a compensar la pérdida de poder adquisitivo de los choferes desde la paritaria anterior, que cerró en 30% en cuotas contra un alza del costo de vida de 36,1 por ciento en 2020. Aunque el último arreglo había pautado una cláusula de revisión en marzo de este año los Moyano optaron por no invocarla para enfocar los resortes de presión del gremio por completo a la nueva paritaria.

Alimentación, por su parte, precipitó un conflicto con la industria al realizar ayer un paro de actividades de dos horas por turno para reclamar un avance más decidido en la paritaria, pendiente de actualización desde este mes. El año pasado el gremio que encabeza Héctor Morcillo logró empardar la inflación pero para la escala salarial que debe renovarse con retroactividad a mayo pretende una suba más considerable de arranque para dar una mayor certeza de que los trabajadores de la actividad podrán imponerse al alza del costo de vida. Las cámaras empresarias, que tienen como referente al abogado Daniel Funes de Rioja, nuevo presidente de la Unión Industrial (UIA), ofrecieron hasta ahora un 30% a ser saldado en parte este año (la mitad del aumento) y el resto en 2021, lo que fue rechazado.

Otro gremio que encendió las alarmas fue la Asociación Bancaria. En un comunicado el sindicato de Sergio Palazzo se declaró en estado de alerta con un pliego de demandas que incluyó, entre otros puntos, el adelantamiento a junio de la cláusula de revisión prevista para agosto en el acuerdo que alcanzó con las entidades financieras en febrero. En esa oportunidad el sindicato había inaugurado la pauta gubernamental al firmar un aumento salarial de 29% con dos revisiones. En el comunicado también les volvió a reclamar a los bancos actualizar sus protocolos sanitarios para la prevención del covid-19 y darle vigencia a la ley de teletrabajo.

En tanto que Sanidad, a cargo de Héctor Daer, uno de los gremialistas más cercanos a Alberto Fernández, se encamina a un conflicto con los dueños de clínicas y sanatorios luego de haber completado en abril un ciclo salarial emparejado con la inflación de los doce meses previos.

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