22 de octubre 2004 - 00:00

Cargó Solá contra la herencia Ruckauf

Felipe Solá
Felipe Solá
Felipe Solá: Yo no vine a robar.

Periodista:
¿Los gobiernos que estuvieron antes que usted, sí?

F.S.: Yo sólo digo que mi gobierno no vino a robar
.

Por la negativa, Felipe Solá buscó evitar que el planteo que unos minutos antes había disparado desde el escenario lo arrastre a una peligrosa encrucijada política que, una vez más, lo ubique como antagonista de Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf, sus dos antecesores.

El diálogo entre el gobernador y la prensa se produjo ayer, a media mañana, en Astilleros Río Santiago, partido de Ensenada, adonde Solá asistió junto al ministro de Defensa, José Pampuro, para presentar el plan por el cual esa empresa estatal reparará la fragata Libertad.

Pero lo que se imaginaba como una jornada de gratificaciones, se convirtió en un mal momento. Un grupo de empleados bombardearon con rechiflas al gobernador que, molesto por las críticas, manoteó el micrófono para refutar las quejas y reivindicar su gestión en Buenos Aires.

Fue una reacción intempestiva, sanguínea, que más tarde las fuentes oficiales se preocuparon por desactivar y amortiguar. Especialmente, la frase más dura: «Mi gobierno no vino a robar. Nosotros administramos sin robar».

A pesar que no dio señas ni nombres, desde el duhaldismo hubo reacciones inmediatas. La chichista Elsa Lara reprochó que Solá actúa « impulsivamente» cuando está «presionado» y pidió que «diga quién mató a la provincia y quien fue el que vino a robarla».

Pero aquello no fue el único comentario del gobernador. «Cuando yo asumí, la provincia estaba muerta; tenía una pésima situación financiera y no podíamos pagar ni los sueldos», bramó desde el escenario, molesto por los reproches de un puñado de trabajadores en su mayoría militantes del PTS.

• Destinatario

Y continuó: «Por entonces, estábamos trabajando en base a una moneda que no era moneda -en referencia al Patacón-que había que sacar de circulación lo antes posible».

Esos planteos tuvieron como destinatario, intencional o no, a Ruckauf, que ayer reapareció en escena a través de una entrevista en radio «Provincia» donde, llamativamente, respaldó las políticas de Seguridad a León Arslanian, a quien obligó a renunciar en 1999. «Todo el mundo debe apoyarlo», dijo.

Sin embargo, no fue complaciente con
Solá. Cuando se le preguntó qué opinaba sobre su sucesor, emitió un opaco comentario: «Es un gobernador de la provincia de Buenos Aires».

No fue la única postura curiosa que explicitó el ex canciller. También se mostró contrario a la participación de las FF.AA. en la lucha contra el delito -propuesta que impulsa Duhalde, su protector-y se distanció de Juan Carlos Blumberg con quien, dijo, tiene criterios diferentes.

Más tarde,
Solá compartió un acto con Néstor Kirchner en 3 de Febrero y evitó volver a opinar sobre sus dichos en Astilleros. Sí lo hizo, en cambio, el propio Presidente que pidió respaldo y acompañamiento para el gobernador.

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