Carrió sigue siendo la esperanza de Alfonsín para salvar la Alianza
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Paz interna
«Son esos momentos en los que no sabemos bien qué piensa o qué dejará hacer», confió un diputado nacional delarruista de la Capital, interesado en el pacto, que como plus llevaría la paz a la UCR porteña, porque evitaría, con esa candidata taquillera, disputar internas partidarias.
La cuestión que intentarán instalar, en caso de que todo sea posible, es que «el gobierno es una cosa y las elecciones, otra. Las elecciones las juegan los partidos políticos, no el gobierno y así hay que respetar a los candidatos de los partidos». Esa premisa abriría el permiso para que el delarruismo más herido por Carrió, pueda atajar a la diputada en una boleta compartida.
Carrió, de todos modos, ya había encargado la apertura de un local para búnker de campaña en el centro de la Capital, a través del economista Manuel Herrera.
Alfonsín por su lado se reunió con Bravo el jueves para sondearlo en la oferta, después de que el miércoles, Ibarra visitara al ex presidente en sus oficinas de la ciudad. El socialista le vetó la idea en principio, pero a su estilo, Alfonsín le pidió que pensara en ese camino de «recomposición de la Alianza con conceptos fundacionales». Mientras tanto, avanza el radical en su tarea de convencimiento sobre Carrió (creen además que la diputada podría convertirse en la autora intelectual del regreso de Alvarez a la política).
Señales
A Ibarra lo inquieta la visión de un segundo o tercer puesto en las elecciones de octubre, que en el distrito que gobierna se devalúe el voto que lo consagró, menos en el primer año de su gestión y sobre todo con Carlos Chacho Alvarez dejándole libre la ruta para esas cuestiones de ingeniería partidaria. Todo un debut.
El frepasista ya envió señales al Socialismo Democrático de Bravo: cuando los dos legisladores porteños de ese partido que integraban la Alianza (Raúl Puy y Fernando Finvbard) comunicaron por escrito que se separaban del bloque, Ibarra les pidió que permanecieran dentro del subloque Frepaso, que mantengan en hegemonía las 7 bancas. La excusa para convencerlos de esa movida chica fue que «estoy haciendo un movimiento que va a cambiar todo», les prometió intrigante.
Parte de ese cambio impondría una nueva reestructuración de su gabinete porteño. Por ahora Ibarra retiene a Norberto La Porta, secretario de Medio Ambiente, y el único integrante de su equipo que pertenece al ARI. Este funcionario ya tiene listas las valijas para dar pelea en la interna del PSD a fin de mes, pero la decisión se viene postergando a pedido del jefe de Gobierno de la Capital, quien le anunció que habrá cambios.
El PSD no cree que el acuerdo se pueda cerrar: «¿Cómo hace Lilita para tener en una boleta al delarruismo que tanto criticó, cómo hace campaña?», desafían.
Una aproximación a este nuevo intento electoralista, había tenido la incipiente Corriente Progresista radical, que integran entre otros Aldo Neri (secretario de Salud de Ibarra), Agustín Zbar (subsecretario de Justicia de Ibarra) y Gabriela González Gass (legisladora porteña). Ese grupo maneja la idea de llevar a la chaqueña a las internas radicales, con la convicción de que un triunfo casero la legitima como candidata ante De la Rúa. «No es posible una campaña contra nosotros», repelió el delarruismo.



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