27 de febrero 2026 - 17:05

Casación dejó firme la condena a cuatro años de prisión al hombre que quiso robar la camioneta de Horacio Rosatti

La Sala III del máximo tribunal penal federal rechazó el recurso presentado por la defensa y avaló el fallo dictado en el juicio oral, al dar por probada la especial gravedad del episodio ocurrido frente al Palacio de Tribunales.

El hecho ocurrió en mayo de 2024, cuando el acusado intentó forzar una camioneta oficial estacionada sobre la calle Uruguay; fue detectado por personal policial y detenido tras una breve persecución.

El hecho ocurrió en mayo de 2024, cuando el acusado intentó forzar una camioneta oficial estacionada sobre la calle Uruguay; fue detectado por personal policial y detenido tras una breve persecución.

La Sala III rechazó el recurso presentado por la defensa, que había cuestionado tanto la calificación legal del hecho como la cuantía de la pena, y avaló el análisis realizado por el tribunal oral. Los jueces Diego Barroetaveña, Carlos Mahiques y Juan Carlos Gemignani coincidieron en que la sentencia cumplió con los requisitos de motivación exigidos por la ley.

Cómo fue el intento de robo

El hecho ocurrió el 30 de mayo de 2024, cerca de las 13.40, cuando Berreut intentó apropiarse de una Toyota Hilux SW4 blanca estacionada sobre la calle Uruguay al 500, en un sector reservado para autoridades judiciales. La maniobra fue advertida por un suboficial auxiliar de la División Corte Suprema de Justicia de la Nación de la Policía Federal Argentina, que observó al acusado realizar movimientos sospechosos sobre el vehículo.

Cuando el efectivo se acercó, advirtió que Berreut manipulaba la cerradura con un elemento punzante. Al intentar reducirlo, el imputado lo amenazó y huyó a pie por calle Uruguay, hasta que fue finalmente detenido por personal ciclista de la Comisaría Vecinal 1B de la Policía de la Ciudad, en la esquina de Lavalle y Paraná.

rosatti robo.mp4

Al momento de su detención, Berreut dio una identidad falsa y se le secuestraron un equipo de comunicación tipo handy, adaptado para funcionar como inhibidor de señal, un destornillador de aproximadamente 30 centímetros y una llave tipo Allen con uno de sus extremos limados en forma de punta. Luego se constató su verdadera identidad y se comprobó que contaba con antecedentes por delitos contra la propiedad y resistencia a la autoridad, además de una orden de captura vigente por violencia de género y una causa en trámite por tentativa de homicidio contra una expareja.

Durante el juicio oral, el fiscal Diego Luciani sostuvo que el episodio debía analizarse en un contexto de “hostigamiento y asedio” que el magistrado viene sufriendo desde 2019. En ese marco, mencionó intentos de hackeo a su teléfono celular, el proceso de juicio político contra la Corte Suprema y las pintadas contra Rosatti tras la condena a Cristina Kirchner. “El objetivo era Rosatti”, afirmó.

Las cámaras de seguridad también resultaron determinantes para la acusación. Según se expuso en el debate, el imputado caminó durante casi un kilómetro y medio, pasó frente a decenas de vehículos y se dirigió de manera directa al estacionamiento apartado del Palacio de Tribunales. Aunque había otras camionetas similares, se detuvo en la blanca, verificó la patente y luego regresó para intentar abrirla. En ese contexto, el fiscal señaló que, “tal vez en un acto fallido”, el acusado confesó que buscaba un celular.

La fiscalía solicitó una pena de cinco años de prisión, pero el juez Néstor Costabel lo condenó a cuatro años como autor penalmente responsable del delito de robo en grado de tentativa, doblemente agravado por el uso de un instrumento similar a una ganzúa y por tratarse de un vehículo estacionado en la vía pública.

Al confirmar la sentencia, Casación sostuvo que la valoración realizada por el tribunal de juicio fue adecuada y destacó que “la culpabilidad por el hecho resultó acorde a la gravedad” del ilícito. También subrayó que las pruebas recolectadas permitieron contextualizar que “Berruet realizó la maniobra ilícita con el previo conocimiento de tratarse de un vehículo automotor perteneciente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, circunstancia que confiere al hecho una especial gravedad institucional.

El fallo remarcó además que el recorrido completo del imputado pudo ser reconstruido a partir de las filmaciones incorporadas al debate y descartó que la consideración de la investidura del ministro Rosatti implique una violación al principio de imparcialidad. Según el tribunal, el juez actuó dentro del marco legal, valoró la prueba producida y garantizó en todo momento el derecho de defensa del acusado.

“De un análisis armónico de las circunstancias del hecho y las condiciones personales del imputado se observa que la cuantificación de la pena determinada por el tribunal con funciones de juicio resulta proporcional a la gravedad del ilícito culpable”, concluyó la resolución.

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