Caso Cabezas: ya no quedan condenados tras las rejas
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El reportero gráfico, José Luis Cabezas, asesinado en enero de 1997.
Prellezo, asistido por la defensora oficial María Verónica Olingui Huespi, era el único de los detenidos por el denominado caso Cabezas que no había obtenido hasta ahora el beneficio de la prisión domiciliaria.
Hace casi un año, el 24 de septiembre de 2009, el Tribunal de Casación bonaerense confirmó la condena a reclusión perpetua impuesta a Prellezo por el delito de "sustracción de persona agravada por la muerte de la víctima, en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía".
Esa medida fue adoptada por la sala II del máximo tribunal penal bonaerense, que rechazó un recurso presentado por la defensa del ex oficial d ela bonaerense y dejó firme la condena impuesta en 2000, tras un juicio oral realizado por la Cámara de Dolores.
Cabezas fue secuestrado el 25 de enero de 1997 en Pinamar, cuando salía de una fiesta, como venganza por haber fotografiado para la revista Noticias al empresario telepostal Alfredo Yabrán mientras caminaba por las playas de esa ciudad balnearia.
Durante el juicio, los "Horneros" Horacio Braga, José Luis Auge, Sergio González y Héctor Retana confesaron haber sido reclutados por Prellezo para participar en una "conspiración" que tenía por objeto privar de su libertad e intimidar a Cabezas.
González y Braga admitieron haber interceptado al fotógrafo y haberlo llevado en su auto hasta una excavación ubicada a 15 kilómetros de Pinamar, en el partido de General Madariaga.
Todos declararon que cuando llegaron allí, Prellezo le colocó a Cabezas unas esposas, lo trasladó hasta una pared, lo hizo arrodillar y le efectuó un primer disparo y otro cuando el cuerpo ya se encontraba caído.
Después, según declararon, Prellezo se dirigió a su auto y extrajo un bidón de combustible, con el cual rociaron todo el interior del Ford Fiesta de Cabezas, en el que había sido introducido previamente su cuerpo, y lo prendieron fuego.
En la instrucción del caso, a cargo del juez José Luis Macchi, Prellezo admitió haber reclutado al grupo, pero luego se desdijo y en el escrito presentado ante Casación dijo que es "inocente", que esa madrugada no estuvo en Pinamar y que los "horneros" mintieron.
Los jueces de la sala II descartaron esta afirmación y remarcaron que "está demostrada la vinculación de Prellezo con Gregorio Ríos y con Alfredo Yabrán, quien se empeñaba fuertemente en evitar su exposición pública y mantenía un enfrentamiento con la revista Noticias".
En el juicio oral, todos los acusados fueron condenados a reclusión perpetua, pero luego recibieron reducción o beneficios de sus condenas e incluso el "hornero" González y los ex policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta recuperaron la libertad.
Sus cómplices Braga y Auge habían logrado el beneficio de la prisión domiciliaria, pero como la violaron volvieron a la cárcel.
Retana murió en prisión, mientras que Ríos, ex jefe de seguridad de Yabrán, cumple la condena en su casa con una tobillera electrónica.
En tanto, el ex comisario de Pinamar Alberto "La Liebre" Gómez, condenado por haber "liberado la zona", continúa preso tras ser condenado en el segundo juicio que se realizó por el caso.




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