29 de mayo 2001 - 00:00

Cavallistas, más cerca de ir solos a las elecciones de todo el país

A poco más de cuatro meses de las elecciones del 14 de octubre, el cavallismo comienza a mostrarse preocupado porque es tironeado para acordar alianzas, sin que hasta ahora se concreten, con el agravante de que no aparecen en la superficie sus propios candidatos. Este fue uno de los temas que abordó ayer, en un desayuno de trabajo, el titular de Acción por la República, Armando Caro Figueroa, junto a las principales espadas del partido.

Alfredo Castañón, José Luis Fernández Valoni, Guillermo Francos, Marcelo Dragan, Guillermo Cantini y Néstor Grancelli Chá
, junto a Caro, se reunieron en el edificio de la ex Somisa, alrededor de una mesa con café, leche, medialunas, manteca y pan tostado. La convocatoria, que apuntó a ir pasando revista al temario al que se abocará hoy la mesa del comité nacional, tuvo como centro los problemas electorales que acarrean alianzas de distinto tipo y cómo serán definidos los tiempos políticos que deberá manejar el partido. Por lo pronto, no se descartó que Acción por la República vaya solo a elecciones. En cuyo caso, como amagaron en algún momento, «tendrán que aguantarse a Cavallo subido a las tribunas», dijo uno de los asistentes.

Aunque los escarceos con los peronistas bonaerenses marchan bien en términos de relaciones y se está en la etapa de «las coincidencias programáticas», las declaraciones de Eduardo Duhalde en las que afirma que no le ve futuro a una alianza con el cavallismo les encendió una luz roja. «No vaya a ser que nos entretengan y al vencimiento de los plazos nos encuentren desorganizados», advirtió Caro.

Este admitió, en diálogo con este diario, que «el partido sigue sin definir sus propios candidatos». Cuando se le preguntó si se estaba refiriendo a la Capital Federal -donde algunos levantan a Marta Oyhanarte como candidata a integrar la dupla para el Senado-, respondió que se refería «a las chances electorales en todo el país», como si le restara importancia al distrito porteño. No obstante, rescató la importancia del aporte hecho tanto por el Partido Demócrata Conservador como del Federal, los aliados del cavallismo en el '97 y en el '99.

• Bajo perfil

Uno de los asistentes al desayuno puso como ejemplo la provincia de Tucumán, donde el partido ya tiene personería, y donde es reclamado en una alianza por el PJ, la UCR, Fuerza Republicana (el partido fundado por Antonio Domingo Bussi) y hasta por un partido provincial fundado por el intendente de la ciudad capital de esa provincia, Raúl Topa. Frente a esa realidad, el cavallismo tucumano sigue manteniendo un muy bajo perfil sin sacar a la superficie a sus dirigentes, por lo cual tampoco define nada.

Sin embargo, también es cierto que hasta ahora no se le ha dado mucha importancia a la organización partidaria en el interior. Salvo los distritos clave como la Capital Federal, y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, en el resto sólo se registra alguna actividad política de importancia en Mendoza, Misiones, Salta y Tucumán.

Una alianza que le dio al cavallismo un diputado fue la acordada en el '99 en Santa Fe -es Carlos Castellani, de la UCeDé, titular de la Junta de Gobierno Nacional de ese partido-y que hasta ahora, aun cuando hay conversaciones informales con el propio Carlos Alberto Reutemann, no pasan de allí, desconcertando a la dirigencia aliada, nueva y antigua. Domingo Cavallo encumbró en la vicepresidencia 2 de Acción por la República a un santafesino, Santiago Rabasedas -que podría ser el eventual número dos de la lista de una alianza con el PJ-, pero al parecer no es bien visto por el «Lole». En su momento el gobernador santafesino se opuso a la designación de este acopiador de cereales de San Justo como director del Banco Nación, razón por la cual terminó allí Guillermo Moore de la Serna, ex titular del INTA.

Por ello,
Caro Figueroa les planteó ayer la necesidad de ir definiendo «una estrategia para las alianzas políticas». Aclaró que, tal como lo definió la convención partidaria, se dejará en libertad de acción a los distritos para que cada uno de ellos, de acuerdo con la conveniencia y realidad política local, enhebre sus propias alianzas. Así ocurre en Salta con el Partido Renovador, que apartado de la Alianza con radicales y frepasistas, ahora negocia con el cavallismo para enfrentar al peronismo oficial que lidera Juan Carlos Romero.

Sin embargo,
Caro Figueroa les señaló que, en última instancia, será la cúpula nacional de Acción por la República la que tendrá la última palabra. En términos menos imperiosos, será lo que Caro definió como «coordinación» de esas alianzas aún nonatas.

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