Cecilia Merchán: "El origen de la violencia está en los estereotipos de género que nos marcan desde que nacemos"

Política

La Secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del Ministerio de las Mujeres Géneros y Diversidad, analizó las desigualdades en materia de género y su profundización durante la pandemia, al tiempo que identificó objetivos para 2021.

Para la Secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del Ministerio de las Mujeres Géneros y Diversidad, Cecilia "Checha" Merchán, el origen de las violencias de género se identifica en las desigualdades a las que nos someten los estereotipos. "Cuando llegan los casos extremos todos nos alertamos y nos parece una atrocidad y es verdad, es algo que nos indigna a toda la sociedad, pero para que eso se modifique tiene que haber un compromiso muy fuerte por la igualdad en la diversidad", argumenta.

De cara al Día Internacional de la Mujer, la funcionaria dialogó con Ámbito, e identificó cuáles son los principales desafíos de la gestión pública en materia de género y cómo afectó la pandemia en las tareas de cuidado.

Periodista: En el Día Internacional de la Mujer una vez más parece que, a pesar de los logros conseguidos por el feminismo, no hay nada para festejar, ¿cómo lo sienten desde la gestión estatal?

Cecilia Merchán: Para nosotras siguen siendo días no de festejo sino de lucha, de reivindicación. Hoy más que nunca tenemos que no solo visibilizar sino además tener políticas públicas fuertes que integren a todo el poder ejecutivo nacional, provincial, municipal, a las organizaciones y a los demás poderes. No solamente en la prevención de la violencia cuando ya es extrema, en todas las formas de prevención de la violencia que hacen falta. Incluso, centralmente, abordar de lleno las desigualdades por razones de género que existen en Argentina y en el mundo a nivel laboral, político, el deporte, y la cultura. Empecemos a revisar cuál es el lugar de las mujeres en los lugares en donde nos desarrollamos y vamos a encontrar ahí el origen de la desigualdad extrema.

P.: ¿Por qué la desigualdad es el origen de las violencias de género?

C. M.: Vivimos en un mundo muy desigual y dentro de esa desigualdad una forma muy importante es la que existe entre los géneros, la cual hace creer que hay algunas personas que por el hecho de ser mujeres, por ejemplo, debemos encargarnos de determinadas tareas y no de otras, y que podemos desplazarnos solamente en algunas áreas de la vida. En ese sentido debemos recordar siempre que venimos de una historia donde nuestras abuelas no votaban, donde la paridad de género la hemos conquistado hace muy poco y todavía faltan tres provincias donde no existe, entonces es muchísimo lo que todavía tenemos que trabajar. Vivimos en una sociedad en donde las personas travestis y trans tienen un promedio de vida que no llega a cincuenta años producto de las desigualdades que viven y esas desigualdades generan en nuestras vidas y nuestros cuerpos situaciones que son muchas veces extremas. Por ejemplo, en la pandemia no es lo mismo haberse quedado en una situación de aislamiento en un country que en una villa y tampoco el aislamiento siendo varón que siendo mujer, porque las mujeres somos las que nos encargamos en general del cuidado de niños y adultos mayores. Esa tarea ha generado una sobrecarga y una explotación que es claramente violenta y que es el origen de esas violencias, porque tiene que ver con el lugar que se cree que tienen que ocupar hombres y mujeres. Es violento que una niña no pueda jugar al fútbol tanto como es violento que un niño no pueda llorar. El origen de la violencia está en esa división, en esos estereotipos de género que nos marcan desde que nacemos.

P.: ¿La pandemia profundizó la desigualdad subyacente en el sistema de cuidados?

C. M.: En la situación de aislamiento quedaron de manifiesto todas las razones de desigualdad. La desigualdad por razones de género o la que implica que en las tareas de cuidado exista una división tan fuerte entre varones y mujeres principalmente me parece que es crucial y que ha quedado muy marcada. En la economía no se consideran en el PBI los cuidados como parte de la vida productiva del país y el necesario engranaje para poder avanzar en el sistema productivo y, sin embargo en la pandemia han sido las tareas esenciales y en todas ellas han estado involucradas las mujeres. Desde el cuidado de niños, niñas, ancianos, hasta los comedores como primer lugar de acción, pasando por los ámbitos educativos y de la salud. Es ahí donde tenemos que poner mucha fuerza en las políticas públicas, porque cuando llegan los casos extremos todos nos alertamos y nos parece una atrocidad y es verdad, es algo que nos indigna a toda la sociedad, pero para que eso se modifique tiene que haber un compromiso muy fuerte por la igualdad en la diversidad. Respetar las diversidades promoviendo que cada quien pueda elegir su propio camino y su propia historia en un marco de igualar oportunidades.

P.: En este marco, ¿cuáles son los desafíos para este año en materia de políticas públicas con perspectiva de género?

C. M.: En primer lugar vamos a lanzar muy pronto el Plan Nacional Igualar en la Diversidad, que apunta a la inclusión en la totalidad de los ministerios y las agencias del Poder Ejecutivo, y ya está en su diseño final. Además vamos a tener algunas acciones muy fuertes para poder abordar los cuidados y reforzar el trabajo que viene haciendo la mesa interministerial de cuidados, donde 14 organismos trabajamos en conjunto para poder llevar adelante políticas desde una perspectiva de género. Por otro lado estamos elaborando un mapa federal de qué pasa con los trabajos de cuidado en todo el país, cuáles son los puntos donde deberíamos poner más fuerza, y vamos a presentar un proyecto de ley para crear un sistema integral en materia de cuidados. Todo esto va a incluir el trabajo que llevamos adelante en cupo laboral trans, en materia de diversidad, un trabajo fuerte articulado con mujeres rurales, con las mujeres afromigrantes, y trabajar fuerte lo que tiene que ver con el género y la discapacidad. Son un montón de acciones que tienen que ver con esas desigualdades de las que nunca nos acordamos y que recién nos damos cuenta cuando nos encontramos frente a problemas serios de violencia.

P.: ¿Cómo se está implementando en el Estado el cupo laboral trans?

C.M: Creamos una unidad de coordinación con el Ministerio de Trabajo y con la Secretaría de Empleo Público, el Inadi y el Ministerio de Educación para poder implementar el cupo. También creamos un registro donde se anotaron más de tres mil personas travestis y trans y en los próximos días vamos a tener un informe sobre el estado de situación para saber dónde estamos parados. Por supuesto que estamos por debajo del cupo, así que tenemos que trabajar seriamente.

P.: Respecto a la entrada en vigencia de la Ley 27.610 de aborto legal, ¿se está haciendo un seguimiento para garantizar su cumplimiento efectivo?

C. M.: El Ministerio de Salud está llevando adelante su implementación con todas las trabas que sabemos que existen. En la mayoría de los botiquines del Plan Remediar a los provincias va el Misoprostol, eso es fundamental porque garantiza la práctica. Además hay una asesoría en los centros regionales para poder asesorar y concientizar sobre esta práctica.

Dejá tu comentario