Hilda Chiche González de Duhalde mortificó ayer a Carlos Reutemann al agradecerle en público una declaración elogiosa hacia su persona que el santafesino consideró de forzada cortesía. Fue la manera que encontró ella de reintroducir en los medios el proyecto de su esposo de ponerla en el escenario político, siempre con el mismo método del matrimonio: defender una consigna simulando defender otra directamente contraria con la primera. «Yo no tengo ninguna decisión tomada y sinceramente no la tengo», expresó la esposa del Presidente cuando le preguntaron sobre el tema. Chiche Duhalde explicó que, luego de las declaraciones que formuló en un programa televisivo respecto de que podría pensar acompañar a uno de los candidatos presidenciales del PJ, «mucha gente de mi partido se ha acercado, me ha hablado del tema».
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«Me llena de orgullo personal el hecho de que puedan pensar en mí pero la verdad es que yo no tengo decisión tomada», aseguró la primera dama en el programa «Desayuno», que se emite por el estatal «Canal 7».
La señora de Duhalde aclaró que «a mí me preocupa que la gente no vaya a confundir que Duhalde está buscando perpetuarse a través mío porque eso no es para nada así». Precisó que «yo he sido una persona que, por el trabajo que he hecho, logré un alto perfil y hay un reconocimiento a lo que hago y, bueno, independientemente de mi marido han empezado a observarme, pero mi temor es que en este momento de enorme confusión que viven los argentinos esto puede ser mal interpretado». Hilda de Duhalde agradeció las palabras de Reutemann: «Es probable que lo haya dicho, no sé lo que contesté, sí vi las declaraciones porque a mí me las desgraban y la verdad es que agradezco que Reutemann tenga esas expresiones sobre mi persona, me agrada porque yo tengo también un gran respeto por él como persona». Remarcó que tiene «derecho a seguir pensando» si va a ser precandidata a vice-presidente.
Por una radio le preguntaron sobre la hipótesis de que su marido deje el cargo el 25 de mayo dejando como presidente «designado» a Antonio Cafiero hasta el 10 de diciembre, en un atajo para ser de nuevo candidato presidencial. «No, pobre, no, yo tengo el mayor respeto por Antonio. Quiero decir que se escucha de todo y yo no sé si son serias, si tienen buena fuente, no lo sé. Realmente, estamos viviendo una confusión que me parece que a la gente le hace daño. A lo que yo aspiro en estos seis meses que nos quedan de gestión es a poder hacer mucho más de lo que he hecho en materia social».
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