7 de noviembre 2001 - 00:00

Contra reloj el gobierno confía en firmar pacto fiscal con gobernadores

El gobierno confía hoy en firmar, a pocas horas del viaje de Fernando de la Rúa a los EE.UU., el demorado pacto fiscal con las provincias. Anoche los gobernadores de todos los partidos fueron invitados a discutir hoy un último borrador de acuerdo que pone por escrito el compromiso de la Nación de que podrán las provincias financiarse con la banca privada a una tasa de 7%. El acuerdo es ansiosamente esperado en mercados porque podría impulsar nuevas subas en los títulos de la deuda. Hoy se sucederán las reuniones, luego de que ayer Chrystian Colombo, Ramón Mestre, Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde se empeñasen ante diversos interlocutores para que hoy se firme el pacto fiscal. Coinciden en que este acuerdo lo necesita el gobierno en lo financiero para aliviar sus compromisos, y en lo político para mostrar ante los organismos internacionales un frente sólido en la recompra de la deuda. Las provincias hoy discutirán puntos que creen son negociables: que la reducción que aceptan de 13% sobre el piso de garantía de coparticipación rija sólo durante el año 2002, que el límite para el pago de deudas en bonos LECOP tenga un techo de 30% y no de 50% como dice el acuerdo enviado ayer por el gobierno. Más difícil le va a ser al gobierno modificar la propuesta de que los LECOP en pago de deudas sean rescatados íntegramente por la Nación. La necesidad es diversa además para cada estado; los que tienen más dificultades, como Río Negro, mostraron ayer a su gobernador listo a firmar en el acto y solo, sin compañías, en el Ministerio del Interior. Otros, mejor administrados, como la San Luis de Adolfo Rodríguez Saá, parecieron más críticos de la propuesta. Por eso el gobierno ofreció también, si no hay firma con todos, acordar con cada gobernador por separado. Es una alternativa a disposición para no demorar más un acuerdo esencial para reencauzar la economía aunque el daño por sus reiteradas postergaciones ya fue hecho.

Chrystian Colombo se anocheció ayer dando turnos a todos los gobernadores para discutir una versión que todos consideran final del nuevo pacto fiscal. El gobierno confía que hoy podrá sentarlos a firmar ese acuerdo que le permitirá superar la crisis financiera porque accedió a la principal demanda de los gobernadores: bajar la tasa a 7% para la financiación de sus deudas.

La última versión de la propuesta del gobierno que envió ayer a las provincias le hace confiar que en las próximas horas cerrará la pelea más larga de la administración De la Rúa que, además de la paz financiera con los gobernadores, le reportará el rostro de un acuerdo político en torno de su gestión que el Presidente quiere llevar a los Estados Unidos en las próximas horas.

Le va a costar algo unificar las posiciones y, para prevenir una ruptura, el gobierno piensa en un acuerdo distinto con cada provincia. En efecto, el texto que Colombo envió pasadas las 18 a todas las gobernaciones de provincia frunció el ceño de los mandatarios: la propuesta del jefe de Gabinete se compromete a que los bancos privados financiarán a quienes firmen el compromiso a una tasa de 7%.

Pero es a cambio de que los bonos LECOP que les enviarán para compensar deudas viejas y nuevas no los rescatará la Nación sino el llamado Fondo Fiduciario que se alimenta con dinero de las propias provincias.

• Desembarco

Lo primero confirma la novedad del fin de semana que adelantó este diario en su edición del lunes: que el gobierno ha logrado de los bancos privados que le bajaran la tasa de financiamiento de las provincias a 7%. Esto aseguraba anoche el gobierno que se lo habían concedido al Presidente los banqueros que se entrevistaron ayer con Fernando de la Rúa en la Casa de Gobierno.

Hoy los gobernadores de todas las provincias desembarcarán de nuevo en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones para decidir si rompen el diálogo y adoptan la mecánica que, como fusible, les ofreció ayer Colombo a los gobernadores: «
Si este acuerdo no se lograra, cada provincia podrá optar por firmar un acuerdo bilateral equivalente». En otras palabras, si no se firma con el frente de todas las provincias, habrá una negociación a la medida de cada distrito. Nada encantaría más a Cavallo, que siempre ha soñado con la disolución del frente de gobernadores y atender a cada uno en el confesionario y explotar la debilidad que surgiría de esa dispersión.

Anoche los temperamentos se mostraban con opiniones muy diversas acerca del acuerdo y alimentaban esa fractura del hasta ahora consolidado club de gobernadores, algo que desde el gobierno era visto como un anuncio de que está ante un preacuerdo alentador que le permitiría a De la Rúa llegar el viernes a Nueva York con el pacto fiscal ya firmado:

• Un radical como
Pablo Verani de Río Negro, provincia hundida en graves problemas financieros, se presentó a media tarde en el Ministerio del Interior al son de: «Dónde está el acuerdo que firmo ya mismo».

• En el otro extremo, un
Adolfo Rodríguez Saá, que tiene en San Luis una de las administraciones más eficaces, se enrolaba en el sector más crítico. « El acuerdo es parecido a los que hemos rechazado antes. Me van a obligar a pagar empapelando con bonos la provincia». No decide mucho esta opinión de cara al gobierno porque San Luis puede subsistir sin firmar el acuerdo.

De todos modos recibió una presión para acercarse a la firma del propio
Eduardo Duhalde, convertido hoy en un aliado del programa económico de De la Rúa. El gobernador de San Luis se entrevistó con el senador electo en la suite que tiene éste en el porteño Hotel Alvear, acompañado por Néstor Kirchner, otro crítico de éste y cualquier acuerdo. En realidad siempre queda afuera de los pactos fiscales porque tiene ahorros por regalías que le permiten hacer política.

• Entre los radicales se mostraban también críticos los radicales
Angel Rozas y Roberto Iglesias pero de este lote se encargaba el propio Raúl Alfonsín. El ex presidente se entrevistó el lunes con Colombo y anoche tendió la mesa en su departamento de la calle Santa Fe para recibir a los gobernadores de su partido y al jefe de Gabinete. Les explicó que tienen que firmar hoy el acuerdo porque De la Rúa lo necesita para el cumplimiento de su plan. El acuerdo, dice la nota de envío a los gobernadores, «fortalecerá la condición negociadora ante las entidades financieras».

• Más moderado, el salteño
Juan Carlos Romero, alentó la firma: « Abre una instancia novedosa después del silencio desde el jueves pasado. Lo de la renegociación de las deudas provinciales a 7 por ciento era lo que estábamos reclamando. Sin embargo, falta la compensación por el recorte que anuncian de 13 por ciento para el año que viene. Es inaceptable; por lo menos que compensen ese porcentaje con LECOP», dijo a este diario.

La nota del jefe de Gabinete que acompaña el envío del nuevo borrador de acuerdo confirma además la prueba de amor de que eso se ha logrado: desde la firma del acuerdo se suspenderá el llamado «goteo» de dinero de las provincias hacia los bancos. Con esa palabra tan gráfica describen los gobernadores el mecanismo diario por el cual los acreedores de la banca privada retiran el dinero adeudado de una cuenta del Banco Nación en la cual la AFIP deposita el dinero recaudado por los impuestos coparticipables.

«
La vigencia de la reducción de la tasa de interés y de la postergación de los vencimientos, en caso de encomendar a la Nación la reestructuración de su deuda pública provincial, se hará efectiva desde el 6 de noviembre de 2001», es decir que la baja de la tasa a 7% hubiera regido desde ayer si algún gobernador hubiera firmado el acuerdo en la víspera.

El resto del acuerdo reitera lo conocido:

1) que la Nación reconoce las deudas por la diferencia entre el piso de garantía de $ 1.364 millones y lo efectivamente enviado desde agosto, que es menos por caída de la recaudación y pérdida del crédito.

2) Que esa deuda se pagará la mitad en efectivo y la mitad en LECOP;

3) Que desde 2002 las provincias se comprometen a bajar 13% su pretensión de fondos sobre el piso $ 1.364 millones;

4) Le reconoce la Nación a las provincias una deuda de 1995 por no pago de tres puntos de IVA pero también se les promete por esa deuda de $ 1.200 millones un bono contra el Fondo Fiduciario;

5) Las provincias que no tengan deudas recibirán en lugar de los LECOP, títulos «monetizables» (títulos públicos nacionales en disponibilidad del Tesoro nacional a su valor par, dice el acuerdo en su punto 4° b). Este tramo beneficia al grupo de las que no tienen mayores problemas y cuya situación les permite ser más críticos del acuerdo, como San Luis, La Pampa, Santa Fe, Capital Federal y Santiago del Estero.

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