20 de julio 2010 - 22:13

Córdoba: nueva jornada del juicio contra Videla y Menéndez

Videla, durante una de las jornadas del juicio en Córdoba.
Videla, durante una de las jornadas del juicio en Córdoba.
Eduardo Alfredo de Breuil, único testigo de un fusilamiento de tres detenidos de la Unidad Penitenciaria (UP1), declaró en el juicio que se le sigue a Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 acusados de delitos de Lesa Humanidad, ocurridos durante la última dictadura militar.

Alfredo de Breuil, declaró en la séptima jornada, en relación de los fusilamientos de los "detenidos especiales", Miguel Hugo Vaca Narvaja, Arnaldo Higinio Toranzo y su hermano, Gustavo Adolfo de Breuil, que estaban alojados en la UP1.

Relató que él, fue detenido en la casa de sus padres el 7 de agosto de 1975, cuando estaban festejando el cumpleaños de su hermano Gustavo.

De Breuil recordó: "Nos sacaron y nos llevaron con mis otros dos hermanos y mi padre a dependencias del departamento de Informaciones de la policía D2, y allí nos tienen 5 o 6 dias en los que fuimos torturados".

"Después nos llevan a la UP1 donde la situación se agrava después del golpe del 76, ya que ingresaban los militares a las celdas, por las noches, nos sacaban al patio y nos golpeaban".

Posteriormente, en el mediodía del 12 de agosto de 1976, "nos sacan de la celda a mí y a mi hermano, después sacan a otro detenido de apellido Toranzo y después nos llevan a la planta baja de donde sacan a Vaca Narvaja".

De Breuil señaló que el procedimiento era comandado por "una persona robusta, arrogante y prolija, al que los otros militares llamaban capitán", y ante una consulta dijo que hoy "me costaría reconocerlo".

Después "nos sacan y nos llevaron hacia dos vehículos militares que estaban afuera del penal y una vez adentro, nos vendaron los ojos y nos amordazaron".

Recordó que luego, de viajar una "media hora llegamos a un lugar donde nos hacen bajar, nos quitan las esposas, nos atan las manos con trapos, y escuché cuando los militares que nos tenían tiraban la moneda para ver a cual mataban" si a él o a su hermano.

"Después nos suben a otros vehículos, y nos llevan, según pude calcular, a la zona del Chateau Carreras, allí viajamos durante unos 3 o 4 minutos, por un camino de tierra", dijo.

De Breuil relató que luego, el "capitán", ordenó que "detuvieran los vehículos y que se bajaran para ver que no hubiera moros en la costa".

Señaló que luego hicieron bajar de los vehículos a Vaca Narvaja, a Toranzo y a su hermano Gustavo, pero "a mi me dejaron en el interior de uno de ellos con los ojos vendados".

"El capitán da la orden de que preparen las armas y que disparen, y después les ordena que recojan las balas y que no dejen rastros", tras lo cual "me bajan del vehículo y me quitan las vendas de los ojos para que vea los cuerpos", agregó.

"El primero que veo es el de Vaca Narvaja y después los otros. Estaban boca arriba con un orificio en la frente, y varios disparos en el cuerpo", indicó.

De Breuil recordó que posteriormente, "el "capitán" "ordenó que carguen los cuerpos en los vehículos y emprendemos la vuelta a la penitenciaría, cuando llegamos me dijo que contara a todos lo que había visto".

Previo al testimonio de de Breuil, el represor Osvaldo César Quiroga, solicitó ampliar su declaración anterior para cuestionar exposiciones anteriores efectuadas por el testigo en presentaciones judiciales anteriores.

Por la mañana, expuso otro de los represores imputados, Gustavo Adolfo Alsina, quien negó "categóricamente" haber participado de los fusilamientos de la UP1.

Dejá tu comentario

Te puede interesar