10 de febrero 2006 - 00:00

Crece riesgo de periodistas en países de América latina

Crece riesgo de periodistas en países de América latina
En algunos países de América latina, el ejercicio del periodismo excede el oficio tradicional de investigar, informar y opinar. En Cuba, Colombia y Haití o en ciudades de México y Brasil, la actividad pone cada vez más en riesgo la vida de los trabajadores de prensa.

Un trabajo publicado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), que realizó Fernando Javier Ruiz, muestra que no sólo se dan restricciones diarias a la libertad de expresión, sino que en el último semestre decenas de periodistas recibieron agresiones y murieron. Gobiernos autoritarios, narcotráfico y guerrilla son los principales causantes de estos hechos.

En el informe, la región está dividida en tres zonas (ver mapa) según la peligrosidad para ejercer el periodismo
. En la zona negra, la ley prohíbe el ejercicio de la libertad de prensa a través de figuras en los códigos penales que son utilizadas arbitrariamente. En la roja, la ley protege el ejercicio de la actividad, pero el Estado no, por lo que el periodista está en inmediato riesgo físico. En la zona marrón, la ley protege el ejercicio de la libertad de prensa, pero existe un acoso al periodista, aunque no haya inmediato riesgo físico.

El trabajo de CADAL resume que «hay una similitud importante entre Cuba y Venezuela, que no es común en las otras zonas. Allí son los gobiernos los que promueven las restricciones al libre ejercicio del periodismo.
En Venezuela se sancionó una ley que puede servir para controlar la televisión y se agravó el castigo de cárcel para la difamación. Lo mismo ocurrió en Cuba con la Ley 88, herramienta legal utilizada para condenar a prisión a casi tres decenas de periodistas.

Estos son algunos casos ocurridos en el último tiempo que el informe cita:

• CUBA
(zona negra)

Se mantienen los espacios cerrados para la crítica y la libertad de expresión. Actualmente hay más de veinte periodistas encerrados en la cárcel, con condenas firmes. Algunos optaron por la huelga de hambre para mejorar sus condiciones y su vida se ha puesto en peligro. Durante el segundo semestre de 2005 se otorgó la séptima licencia extrapenal, para salidas provisorias, a un periodista frente a la presión internacional y sus problemas de salud. Pero mientras se abren las celdas para algunos, otros son encarcelados. La esposa de un preso político que trabajó como periodista independiente fue condenada a arresto domiciliario y luego encarcelada por «desobediencia civil». Es la primera profesional de prensa mujer presa.

•MÉXICO
Frontera norte (zona roja)

La violencia en México, en gran medida relacionada con el narcotráfico, se ha agravado para toda la sociedad. Un conteo del diario «El Universal» con casos de ejecuciones atribuidas al narcotráfico superó la cifra de mil muertes de este tipo en menos de nueve meses, principalmente en la frontera del país con Estados Unidos. Los periodistas también sufren ese aumento.

Chiapas y Oaxaca (zona marrón) Los estados del sur del país fueron históricamente más proclives a la violencia. En la ciudad de Oaxaca, una movilización de la Confederación Revolucionaria Obrera y Campesina (que sería un gremio afín al gobierno estadual) irrumpió en el diario local «Noticias» pidiendo a los periodistas que se plegaran a una huelga. Cómo no lo hicieron, bloqueó la salida de los hombres de la redacción durante casi un mes. La policía no intervino, lo que para Reporteros sin Fronteras « confirma la responsabilidad en este asunto del gobernador».

• COLOMBIA
Bogotá (zona roja)

Tantos años de violencia en Colombia han hecho una rutina del mecanismo de la amenaza. Esto agrava la autocensura, que hace a los periodistas más dependientes de las fuentes oficiales, que regulan en mayor medida la interpretación y la información sobre los acontecimientos. El director del informativo de televisión «Noticias uno» detectó que correos electrónicos con textos agresivos le habían sido enviados desde la casa de un ex senador colombiano que estuvo preso en Estados Unidos. Por lo menos otros seis periodistas también debieron emigrar.

Cúcuta, Barrancabermeja, Arauca, Costa Caribe La principal organización de defensa de los periodistas colombianos, la FLIP, dijo que en estas zonas hay autocensura generalizada, presión de paramilitares y guerrilleros para que reproduzcan su visión del conflicto.

• HAITI
(zona roja)

La dificultad para construir un orden de convivencia mínima ahora se expresa en una oleada de secuestros de cronistas. En diciembre fue secuestrado un periodista, liberado tras el pago de un rescate. No tuvo la misma suerte Jacques Roche, jefe de Cultura del diario «Le Matin», que fue secuestrado y apareció asesinado con su cuerpo mutilado, cuatro días después.

• BRASIL
Pernambuco (zona roja)

En este estado del noroeste del país de donde es oriundo el presidente Lula da Silva, un periodista radial que ya había sido baleado desde una moto fue finalmente asesinado en un garaje. Su familia acusa al alcalde de la ciudad y a otros importantes políticos. Hay tres detenidos por el crimen: dos soldados y un ex cabo de la policía militar, entonces el jefe de la guardia municipal de la ciudad.

Tocantis (zona marrón) Una reportera de «TV Palmas» fue agredida por un funcionario con un golpe de puño en la cara cuando cubría una operación policial en la capital del estado. En la misma ciudad, la policía agredió a equipos de televisión que iban a cubrir un juicio contra dos oficiales acusados de extorsión. El diputado Fabio Martins golpeó al director del semanario «Paralelo 13», en plena sala del consejo regional del estado de Tocantis.

• VENEZUELA
(zona marrón)

El gobierno tiene cada vez más herramientas legales para acosar a un medio de comunicación. En su programa «Aló presidente», Chávez describió a la oposición como «un conjunto donde convergen los medios de comunicación golpistas como 'El Nacional', 'El Universal', Radio Caracas Televisión y Globovisión. Esa gente, en esencia fascista, no acepta que haya justicia en Venezuela». Un hecho insólito se dio cuando una fotógrafa del diario «Ultimas Noticias» hacía una nota en una plaza pública cercana al Palacio de Miraflores. Un grupo de hombres le dijo que «el rollo estaba confiscado, porque ese espacio le pertenecía a Lina Ron, dirigente simpatizante de Chávez, y que no se puede hacer nada en esta plaza que ella no autorice».

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