9 de julio 2010 - 12:09

Cristina viajó a China, pero antes defendió su gestión y volvió a criticar a la oposición

Cristina brindó un discurso.
Cristina brindó un discurso.
La presidenta Cristina Kirchner convocó a los argentinos a construir en el siglo XXI "una nueva independencia económica y cultural", y reclamó a la oposición una autocrítica por no haber reconocido los resultados de iniciativas como el pago de la deuda con reservas y la estatización de las AFJP.

Lo hizo al encabezar en San Miguel de Tucumán el acto central por el 194 aniversario del Día de la Declaración de la Independencia, donde estuvo acompañada por su esposo Néstor Kirchner, el gobernador José Alperovich y todos los ministros del gabinete nacional.

Luego del acto, se desarrolló un extenso desfile cívico militar y por la noche se inició un festival de música en línea con las celebraciones del Bicentenario, que fue presenciado por una multitud.

Tras la celebración del Día de la Independencia, que se extendió por más de 5 horas, la presidenta emprendió su viaje a bordo del Tango 01 desde el aeropuerto de la capital tucumana a Beijing.

En el marco de una visita oficial a China, la presidenta tiene previsto mantener un encuentro con su par Hu Jintao y encabezar una misión comercial destinada a fomentar el comercio entre ambas naciones.

En su mensaje transmitido por cadena nacional, la mandataria destacó que en 1816 "argentinos con mucha valentía decidieron declarar la Independencia" del país, y subrayó la necesidad de ir por "una nueva independencia en la Argentina", frente a nuevos "métodos de dominación mediante la economía y la cultura, que nos tuvo durante 200 años a los tumbos".

"Ya no se trata de la batalla contra los ejércitos, ya no cruzamos la cordillera con San Martín para liberar a nuestros hermanos chileno. Ahora es necesario consolidar los lazos entre los países de la Unasur para un proyecto regional, estamos dando esa batalla, pero muchos no nos entienden", enfatizó la mandataria.

Desde el fondo del palco oficial aplaudían el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Néstor Kirchner, y los ministros del gabinete nacional.

En ese sentido, Cristina destacó la necesidad de que la Argentina logre "la independencia económica, que es la base de la libertad política, y la independencia cultural que nos permita tener nuestra propia forma de pensar".

"La construcción de la independencia en el siglo XXI va a ser lograr un gran diversidad de nuestra economía, un mayor valor agregado a nuestros recursos, mayor educación para nuestros hijos para calificar a nuestros recursos humanos", añadió.

Además, realizó una fuerte defensa de lo que consideró los logros de su gestión, entre los que mencionó el pago de la deuda con reservas, la estatización de las AFJP y la asignación universal por hijo, y le pidió a la oposición que haga una autocrítica por haberse manifestado en contra de esas iniciativas.

"Estamos en el rumbo acertado y sería bueno un reconocmiento. Que recapaciten algunos que estuvieron en contra de nuestras medidas. Revean esas posiciones, porque si uno descubrió que se equivocó es bueno rever la decisión y preguntar ahora cómo seguimos", disparó la Presidenta.

Antes de su discurso, dejó inaugurada obras en la ruta provincial 38, y luego entregó computadoras portátiles a alumnos de tres escuelas públicas, como parte del plan nacional que el Ejecutivo puso en marcha este año.

"Cuando veo a chicos recibir una computadora en lugar de un par de zapatillas o una bolsa de comida, siento que estamos ganado esa batalla", destacó luego en su discurso.

Tras su mensaje, la Presidenta observó el tradicional desfile cívico militar y, al igual que en los festejos por el Bicentenario del 25 de mayo pasado, se animó a bailar desde el palco oficial en el momento que pasaba una banda de alumnos de escuelas primarias interpretando un carnavalito.

También se dejó puesta una boina roja que le alcanzó un participante del desfile y comió empanadas allí mismo, junto a Néstor Kirchner y sus funcionarios, de un total de 4 mil que se repartieron durante la ceremonia.

A la celebración asistieron también gobernadores de otras provincias, diputados y senadores nacionales, la vicepresidente del PJ y esposa de Alperovich, Beatriz Rojkés, y las titulares de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto.

La jefa de Estado había iniciado al mediodía su actividad oficial en la provincia, con un acto en la histórica Casa de Tucumán, pero no asistió al Tedeum que encabezó a las 9.00 el arzobispo de Tucumán, Luis Villalba.

De esa forma evitó escuchar en persona los duros cuestionamientos del religioso a la iniciativa del Gobierno de aprobar la ley de matrimonio homosexual.

Por último, Cristina partía desde la provincia norteña hacia China, junto al canciller Héctor Timerman y tres ministros de su gabinete.

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