Cuadro de honor K, la guía para peronistas distraídos

Política

En persona, a mano, Néstor Kirchner confeccionó la lista de congresales del PJ bonaerense. Lo hizo con demora: la boleta se aprobó por ovación el viernes 22 en Caseros, pero su diseño último se conoció, en la Justicia electoral de La Plata, siete días más tarde.

El dibujo final de esa ristra constituye un cuadro de honor que refleja cómo estructura, por ahora en su cabeza, el ex presidente el peronismo bonaerense, a qué dirigentes prioriza y cómo reparte roles, siempre en medio de sus habituales premios y castigos.

El top ten de esa lista, y una radiografía de los segundos diez permiten una aproximación al sistema de reparto de espacios y preferidos que tiene el patagónico entre los kirchneristas, de perfil PJ, de la provincia de Buenos Aires. A continuación un escaneo en ocho puntos:

1) El día del congreso sólo se conocieron tres nombres: Daniel Scioli, Alberto Balestrini y José María Díaz Bancalari, en orden decreciente, encabezarían la boleta. Allí se definió un primer bosquejo: Scioli, al que buena parte de la dirigencia del PJ relega al rol institucional -por lo cual entendían que no estaría en la papeleta- quedó al frente de la lista por disposición exclusiva de Kirchner. Ese modelo sugiere que Scioli siempre será una carta que el patagónico podrá usar para, al menos, dejar en claro quién manda.

2) La presencia, en el segundo escalón, de Balestrini va más allá de replicar el unodos de la lista que compitió en octubre. El matancero es uno de los armadores que eligió para ordenar la provincia al igual que Díaz Bancalari a quien, por gentileza al espacio PJ que ordena -fue el promotor de la transición de duhaldistas hacia el kirchnerismo pos 2005-, lo deja en el tercer renglón, reconociéndolo como uno de los actores de peso.

3) Hasta ahí lo conocido. En el cuarto lugar aparece Florencio Randazzo, ministro del Interior, y heredero de lo que fue el felipismo que encabezó la asonada contra Eduardo Duhalde en 2005. A Randazzo, que mantiene su alianza táctica con Alberto Fernández, Kirchner lo colocó entre los top, gesto que reposiciona al hombre de Chivilcoy porque implica su regreso al PJ formal.

4) Asoma el quilmeño ministro de Justicia y Seguridad Aníbal Fernández, premio que responde más a su condición de funcionario que a su representatividad territorial. Viene, de hecho, de perder en su distrito y desactivó, además, el armado que alguna vez ensayó con la ilusión de ser gobernador. Ahora, Aníbal F. parece más decidido a ser un técnico que al despliegue político. Un peldaño más abajo aparece José «Pepe» Pampuro, senador y operador meticuloso de Kirchner -fue el que acercó a Lavagna y a quien le habían dado la tarea de convencer a Francisco De Narváez-, de roce macroestructural, pero distancia de los territorial. Soldado fiel y silencioso aceptó que por Lanús le agreguen el nombre de Manuel Quindimil.

5) Luego aparecen dos nombres que tienen roles bien definidos en el modelo K: Carlos Kunkel, por su protokirchnerismo, y contenedor de una rama de dirigentes y sectores silvestres, mientras que la más relevante incorporación de Hugo Moyano entre los diez primeros revela hasta qué punto Kirchner imagina al camionero y jefe de la CGT como algo más que un líder gremial. Lo sentó en la mesa bonaerense y lo sentará luego en el Consejo del PJ nacional.

6) Siguen luego Antonio Cafiero y Felipe Solá. Las dos inclusiones forman parte del operativo contención sin más relevancia política que el regreso de Cafiero al universo kirchnerista y el buscado reconocimiento de parte de Solá por parte de Kirchner. Claro que el ex gobernador, ahora diputado, carece hoy por hoy de juego político en la mesa peronista. ¿La tuvo antes de llegar a vice cuando, por ejemplo, hizo una alianza efímera con Hugo Toledo? No. Quizá, como entonces, Solá pueda volver a un plano electoral desde los costados.

7) Hay que remontar la listapara encontrar, allá lejos, a alguna dama: la que primero aparece es Cristina Alvarez Rodríguez, ministra de Obras Públicas, sobrina nieta de Eva Perón y de pertenencias sectoriales varias. La siguen, en sentido decreciente, Graciela Giannettasio -que reporta al eje bancalarista-, Graciela Camaño y Adela Segarra.

8) El otro dato de peso es cómo premia a intendentes: a la previsible presencia de Hugo Curto y Julio Pereyra entre los primeros 15 lugares, Kirchner incorpora otro nombre: el de Sergio Massa, ex titular del ANSeS, que asumió como alcalde de Tigre. Blanquea allí el patagónico la relevancia que le otorga por su fidelidad a Massa a quien ubica, al menos desde su lugar de intendente, en un plano parecido a los que otorga a Pereyra, jefe de la FAM, y a Curto, vice del PJ.

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