9 de octubre 2002 - 00:00

Darán fondos reservados a la Policía Bonaerense

Felipe Solá incluirá en su proyecto de presupuesto 2003 un rubro áspero: el de los gastos reservados. No irán a la caja chica del gobernador sino al área de seguridad, concretamente para financiar tareas de «investigación» e «inteligencia» de la Policía provincial.

Así lo anticiparon ayer a este diario fuentes del gobierno bonaerense, que expusieron como argumento la necesidad de que la Policía cuente con recursos extra para enfrentar la creciente inseguridad en la provincia.

-Los fondos reservados son necesarios para trabajar en tareas de investigación y se utilizarán en temas puntuales -se explicó-. Usted sabe cómo se investiga.

-¿Quiere decir que se van a usar para pagar informantes?
-se le preguntó.

-No sólo eso, sino para trabajos de inteligencia. Por ejemplo, para un seguimiento no se puede usar un auto que está identificado con la Policía. Ahí hay que alquilar equipo y ese dinero tiene que estar disponible.

-¿Ya evaluaron un monto probable?


-Una cantidad razonable sería un millón (de pesos por año).

Respecto de la persistente sospecha en torno del manejo, generalmente discrecional, de esos recursos, uno de los consultados señaló que «hay mecanismos suficientes para controlarlos».

Con esto, Solá borrará una medida que
Carlos Ruckauf tomó en diciembre de 2000, cuando decidió suprimir de los gastos oficiales $ 2 millones anuales previstos para seguridad, en concepto de fondos reservados.

Pero, previamente, su propuesta deberá superar el cadalso legislativo, donde el PJ -aún con mayoría en ambas cámaras-no está en condiciones de aportar los dos tercios de los votos necesarios para aprobar la ley de gastos y recursos.

Hay un antecedente:
en diciembre de 2000, Ruckauf cedió a la presión de los opositores, que por entonces controlaba el Parlamento, y lo obligaron a eliminar, al menos en los papeles, la cuenta de fondos reservados.

Solá podría enfrentarse al mismo escenario.

De todos modos, el marco cambió. La crisis de inseguridad parece avalar cualquier medida que contribuya a contener la escalada delictiva. Eso, especulan en el gobierno, podría allanar el camino en el Parlamento.

De hecho, en los últimos días se planteó un debate feroz sobre la capacidad o no de la Policía para investigar. El procurador de la Corte,
Eduardo de la Cruz, dijo que la fuerza no estaba capacitada. Solá le salió al cruce y desmintió esa apreciación.

En ese sentido, hubo un planteo paralelo: «La Procuración -se dijomaneja fondos reservados para investigar y, entre otras cosas, para mantener el sistema de testigos protegidos».

En La Plata admiten que sin poder para interrogar, sin oficina de inteligencia y deteriorada en varios frentes, la Policía no tiene las mejores armas para investigar. De todos modos, afirman que
«creció el porcentaje de hechos esclarecidos» por los uniformados.

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