7 de octubre 2003 - 00:00

Demasiadas omisiones en cuestiones de peso

El simulacro con Eugenio Zaffaroni que mantuvieron ayer los senadores parece haberles impedido observar, con cierto grado de objetividad, las reiteradas veces que el penalista recurrió a la palabra: omisión.

La utilizó cuando intentó explicar los motivos por el cual no hizo constar en su declaración jurada una cuenta bancaria a su nombre en el Crédit Suisse. También omitió declararla ante la Oficina Anticorrupción.

«Reconozco que no consta en la declaración. No la leí y por ende la firmé sin reparar en la omisión, fue una omisión involuntaria»
, se justificó (un fundamento un poco raro, sobre todo por el interés que demostró le presta a las cuestiones de economía doméstica). De todos modos, resultó un mal antecedente para un futuro juez de la Corte.

• Desatención

Muchos se interrogaban ayer si ésta desatención que evidenció Zaffaroni no podría llevarlo a cometer el error de firmar un fallo sin leerlo.

En cuanto a la cuenta en Brasil, sostuvo que también omitió declararla, aunque después realizó una rectificación en la AFIP, porque «la hice de memoria y no me acordé que la había abierto antes».

De ese «olvido», Zaffaroni también reconoció que no declaró dos departamentos de su propiedad, aunque también aquí la responsabilidad fue de su contador, «errores» que después corrigió y declaró.

• Responsabilidad

«¿Es consciente que no aportar a autónomos perjudica al resto?, indagó Busti.

«Lo reconozco al punto que lo pagué»
, aseguró el jurista y detalló que lo canceló directamente. Obviamente, delegó la responsabilidad de la omisión en su contador, al afirmar que esos temas los lleva «un profesional, que si cometió un error, ya se rectificó».

En su descargo ante la Comisión de Acuerdos del Senado el jurista admitió que omitió pagar 94 períodos completos y 18 parciales en concepto de Autónomos. Sin embargo, dijo que insistirá en rechazar los intereses a los que calificó de
«usurarios». A modo de defensa argumentó que en su época de juez le fueron descontados puntualmente esos aportes y resaltó magnánime que renunció a la jubilación de privilegio a la que tenía derecho de acceder por ley.

Pese a que los senadores para defender la postulación del penalista se ataron al informe de la AFIP que afirma que
«no existe deuda líquida exigible» y que «no existe irregularidad alguna», quedó flotando en el Salón Belgrano la pregunta: ¿Hubiera pagado Zaffaroni su deuda previsional, de no haber sido postulado a ocupar un cargo en la Corte?

Es de suponer, que el catedrático Zaffaroni no ignora que el sistema de reparto se basa en el principio de solidaridad, que 60% del aporte de autónomos va a los jubilados actuales.

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