El Senado sólo pudo aprobar ayer en general el nuevo reglamento del cuerpo que, entre otras cosas, obliga a transparentar el trabajo en comisión -fundamental, en la discusión previa de los proyectos- e impone sanciones por inasistencia injustificadas con recortes en las dietas. A pesar del fervor de las barras -entusiasmadas porque José Luis Gaguea (PJ-San Juan) los homenajeó por el Día del Empleado Legislativo-, los senadores no lograron ponerse de acuerdo sobre la letra chica del régimen y poco ayudaron a mejorar la imagen del cuerpo, pese a la contratación de expertos en medios que factura al Estado.
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El caso más emblemático que sigue empantanado es el de la reducción de comisiones. Después de que trabajara durante 60 días (de diciembre a enero) una comisión especial de reestructuración, todavía subsisten pujas por la supresión de las 47 comisiones permanentes que significan mucho gasto y poca efectividad. El propio Eduardo Duhalde, en su fugaz paso como senador, propuso eliminar, entre otras comisiones, acuerdos y deslindar la aprobación de pliegos de jueces en Justicia, embajadores en Relaciones Exteriores y militares en Defensa. Todavía no pudo cumplir con esta suerte de promesa preelectoral.
A pesar de que el radical disidente Gerardo Morales (Frente Cívico Jujeño) y el tucumano Pablo Walter (Fuerza Republicana) forzaron un primer borrador de ajuste a comienzos de año, los peronistas demoraron meses en esbozar sus propias modalidades de racionalización: en abril, la sanjuanina Nélida Martín preparó un dictamen con 24 comisiones, mientras que la santacruceña Cristina de Kirchner se inclinaba por dejar en pie sólo 22. Jorge Capitanich pidió reducir las comisiones a la mitad. Entre bambalinas, los miembros del oficialismo más disciplinado nunca terminaron de admitir que la reducción de comisiones servirá de excusa para castigar a los díscolos, como la misma Kirchner, quien suele manejarse con autonomía de la conducción del bloque y de la Cámara.
Las desavenencias impidieron que el despacho de Asuntos Constitucionales definiera en detalle el número de dependencias, no obstante el reclamo, por caso, de Marcelo López Arias (PJ-Salta). La situación se repitió anoche y obligó a que se demore una semana el articulado reglamentario.
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