Enrique Olivera juró, indignado, que carece de cuentas en el exterior y que, por lo tanto, es mentira lo que le endilgó Daniel Bravo, ex militante de su propio partido que antes que Olivera se asoció al ARI y que pasó a las filas del oficialismo de la mano del valijero arrepentido Mario «Tato» Pontaquarto (Bravo llevaba a Pontaquarto, aclárese).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Otros radicales y figuras independientes le creen más a Olivera que a Bravo y se manifestaron ayer. Luis Gregorich, Santiago Kovadloff, Félix Luna, José Miguel Onaindia, José María Poirier, Juan Ruibal, Silvina Walger, Horacio Sanguinetti, María Sáenz Quesada, Daniel Sabsay y René Balestra comunicaron que «ante la campaña de difamación de que es víctima el doctor Enrique Olivera, ex jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y candidato a legislador, ratificamos nuestra confianza en su hombría de bien y en la seriedad con que siempre ha asumido sus compromisos públicos». Informate más
Dejá tu comentario