El juicio político contra Aníbal Ibarra, se sabe, no tiene reglas precisas; éstas, incluso, se van definiendo sobre la marcha. Por ejemplo, el jueves -si la cita no se posterga- los juzgadores resolverán cómo será la mecánica del voto y si decididamente ese momento se llevará a cabo el próximo 10 de marzo o si primarán las voluntades que quieren anticipar el veredicto para no llegar al filo del plazo que marca la Constitución local (para algunos se cumpliría el lunes 13 de marzo, y otros cuentan que sería el 14).
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Tampoco hay nada cierto en algunas cuestiones técnicas que indicarían que los alegatos no deben leerse, sino pronunciarse, de acuerdo con el Código Procesal Penal, pero como esa norma se utiliza en el juicio político como supletoria, podría haber permiso para «machetes».
Por lo pronto, a partir de las 9 de mañana, los fiscales contarán con dos horas para fundamentar que Ibarra merece ser destituido e inhabilitado por 10 años para ejercer cargos públicos por haberse desempeñado mal y tener así responsabilidad en el trágico accidente del 30 de diciembre de 2004, en el que perdieron la vida 194 personas.
Esas dos horas los tres diputados fiscales se las repartirán en 40 minutos para cada uno. Jorge Enríquez (Unidad Republicana) hablaría en primer término para contrarrestar las objeciones de nulidades que luego querrán hacer valer los defensores. Luego Enríquez se explayará sobre los cargos contra Ibarra referidos al poder de policía del Gobierno porteño. A su turno, Jorge San Martino (Recrear-Pro) tomará como base que el jefe de Gobierno «hizo caso omiso a las advertencias institucionales» sobre la posibilidadde un accidente como el de Cromañón, mientras que finalmente Rubén Devoto ( izquierda) arremeterá con la atención de los accidentados.
Si se respetan los tiempos, los legisladores podrán ir a almorzar para regresar tras la siesta, a las cuatro de la tarde, cuando les tocará alegar a los abogados defensores de Ibarra, Julio Strassera, Julio Golodny y César Castejón, quienes en el receso modificarán lo que tengan preparado en función de las acusaciones de los fiscales, pero es seguro que los abogados del jefe de Gobierno reiteren sus quejas sobre lo que consideran fallas que harían nulo el proceso.
Tras ese alegato, que tampoco debería exceder las dos horas, habría otro cuarto intermedio para que a las 19, Ibarra, quien deberá estar presente, o bien haga su descargo o formule un discurso a modo de palabras finales.
Después, los 14 legisladores que quedan en la sala de juzgamiento (el zamorista Gerardo Romganoli abandonó) definirán cuándo y cómo se hará la votación. En principio, se fijó el 10 de marzo próximo para la lectura de fundamentos, y algunos consideran que en el mismo acto se hará la votación. Para ese momento, los diputados de la sala contarán con cinco minutos cada uno para fundar sus decisiones, pero, antes, habría una reunión privada en la que anticiparán su votos.
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