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Apogeo
Más complicada todavía es la situación por el robo de $ 1 millón que sucedió en la Tesorería un mes después de que la presidencia de la Cámara radicara esa denuncia. Para abundar en más curiosidades, se debe recordar que el robo se produjo exactamente el día que Pascual estaba firmando el llamado a licitación para el servicio de pago de sueldos por cajero automático.
En Diputados cuentan que quien necesitara una ayuda para fin de mes, un préstamo en cuotas o la financiación de alguna campañita política, podía recurrir sin ningún problema a la Tesorería. Allí, en forma totalmente extraoficial, se solicitaba al titular de la financiera ahora en problemas un adelanto de sueldo menor, comenzaban desde los $ 100 o créditos que se podían cancelar en cuotas, llegando a superar los $ 10.000. Se pactaba la tasa de interés, el plazo e inmediatamente se accedía a los fondos. Esto corría tanto para el personal de maestranza como para los legisladores. No se le negaban fondos a nadie.
Para algunos diputados, ya demasiado girados contra sus sueldos, existía un sistema de garantía extra: podían cambiar cheques propios o de terceros. Es claro que el delito a investigar aquí está directamente relacionado con evasión impositiva.
Hasta ahora la investigación por la que se detuvo en su casa a López para tomarle declaración indagatoria es por los delitos de peculado y malversación de caudales públicos.
En Diputados se reabrió ayer el sumario que se le había iniciado a López cuando se produjo el faltante de los $ 8.000 y que fue suspendido cuando Pascual hizo un acuerdo con el fiscal Müllen para dejar que se siguiera en secreto el movimiento de la Tesorería sin que el ex funcionario se diera cuenta de que lo espiaban.
El problema fue que la semana pasada en el juzgado de Bonadío habrían comprobado otra irregularidad. Quizás con demasiada inocencia, el fiscal enviaba a la dirección de personal de Diputados oficios citando a empleados para prestar declaración. Lo cierto es que ahora se sabe que «alguien» en la dirección de personal le mandaba copia de todas las cédulas al ex tesorero. Es decir, López habría estado al tanto de la investigación en todo momento.
Por ahora, en Diputados se resolvió suspender a López preventivamente hasta que haya una resolución judicial. Esto debe ser así ya que sin sentencia la Cámara no puede juzgar como culpable a un empleado. Ahora, además, comenzará la citación a declarar a otros empleados que también están siendo investigados. Pero en el juzgado creerían que López fue la cabeza de toda la organización.
No existe, además, mucha armonía entre el fiscal Müllen y Bonadío en cuanto a la decisión de dejar en libertad el miércoles a López. En las cercanías del fiscal se dice que aunque los delitos que se le imputan a López son excarcelables, su libertad podría entorpecer el avance de la investigación. Esto se justifica en las declaraciones de más de 10 testigos que, al momento de exponer ante el juez, coincidieron en afirmar que López no actuaba como una entidad financiera, efectuando préstamos a empleados del lugar, sino que, como cajero, otorgaba «adelantos» o «anticipos» de sueldos. Es decir, según ellos el procedimiento habría sido de la Cámara y no un negocio de un funcionario.




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