El lunes quedará constituido formalmente un nuevo grupo interno peronista en la provincia de Buenos Aires que, con el humor corrosivo que acostumbran gastar en el PJ, se llamará «los 30 granaderos», para diferenciarse -dicen en broma- «de los tres mosqueteros», en alusión a los intendentes de San Miguel, Hurlingham y La Matanza que se les oponen. Lo harán con el declarado propósito de darle prioridad a la campaña «Duhalde senador 2001», es decir, «somos rabiosamente duhaldistas», como se autodefinió uno de ellos. El lema no es gratuito: sostienen que recién a partir del triunfo peronista el 14 de octubre -y descuentan con optimismo que así será-, se podrá comenzar a hablar de la campaña presidencial y de la gobernación provincial para 2003.
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Una reunión de los jefes políticos más importantes de la primera y tercera secciones electorales, en las cercanías del Congreso el martes por la noche -más precisamente, en la sede de la Junta Electoral del PJ bonaerense-, dio forma a la idea, y el martes próximo ya tienen acordada una reunión con Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf. Este último, invitado especialmente, porque estos granaderos no quieren aparecer rompiendo lanzas con quien promueve su proyecto presidencial de 2003, aunque en la práctica se trata de acotarlo. Es una obviedad destacar que la movida contó con el guiño de Duhalde, que busca, genéricamente, «neutralizar actitudes independientes», acotando la militancia y movilización a la estrategia electoral que a él mismo le convenga.
Por ejemplo, se tratará de acompañar la gestión económica de Domingo Cavallo -coherente, en este aspecto, con la alianza electoral en gestación entre el PJ y Acción por la República-, «no agrediéndolo gratuitamente, porque si a él le va bien, nos va a ir bien a todos», aseguraron la noche del martes, con una dosis de optimismo político similar al que exhibe el ministro de Economía de Fernando de la Rúa. Y admitiendo en sordina que esa línea de acción se la bajó Duhalde.
Este movimiento de los jefes territoriales del PJ busca acotar también el excesivo protagonismo de hombres, como por ejemplo, Felipe Solá, «que no mueve el amperímetro», dicen aludiendo a las encuestas de opinión de las que Duhalde sigue pendiente.
De la primera, ya están listos Raúl Othacehé (quien debe explicar su juego como ministro de Gobierno de Ruckauf y como «granadero» de Duhalde), Hugo Curto, Mariano West, Gerardo Amieiro, Alberto Descalzo, Mario Ishi, Jaime Salzmann, Eduardo Bustos, Oscar Di Landro y Julio Gioscio, sin que esto agote la lista de adherentes. No figuran en este pelotón, por distintos motivos: el ex carapintada Aldo Rico, a quien le atribuyen actitudes políticas poco claras, de liderazgo de los rebeldes; Juan José Alvarez (que aseguran que no será candidato a diputado nacional como pretendía, y esto lo mantiene ofuscado); y Jesús Cariglino (que quería a su hermano en la lista de candidatos a senadores provinciales y no ayuda para el perfil que dicen que quiere darle Duhalde), lo cual también lo predispone mal.
• Acusación
En una virulenta declaración contra Othacehé, Cariglino -intendente de Malvinas Argentinas- lo acusó ayer de agraviar «a los intendentes peronistas como Rico, en un claro intento por neutralizar cualquier foco que se oponga a sus pretensiones de acumular poder». Othacehé, en recientes declaraciones, dijo: «Rico se rinde fácilmente, pues vive rindiéndose».
Por la tercera sección electoral se alinearán Manuel Quindimil, Osvaldo Mércuri, Juan José Mussi (también ministro ruckaufista), Baldomero Alvarez de Olivera, Jorge Villaverde, Néstor Juzwa, Adalberto del Negro, Antonio Arcuri, Brigida Arcuri, Oscar Rodríguez, Mabel Müller, Aníbal Fernández, Eduardo Camaño, Néstor Saucedo, Carlos Infanzón, Julio Pereyra y Hebe Marucco, entre otros. El único ausente en este lote de la tercera es Alberto Balestrini, de La Matanza, que ha debido cabalgar en los últimos quince días la acción de los piqueteros liderados por un concejal del Frepaso, Luis D'Elía, cortando la Ruta 3 a la altura de la localidad de Isidro Casanova.
En una etapa posterior a la del lunes, «los 30 granaderos» incorporarán a la treintena de intendentes municipales del interior de la provincia, con quienes ya se ha conversado, además de la dirigencia de aquellos lugares donde gobierna la Alianza.
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