Ambientalistas uruguayos y argentinos crearon ayer la Asamblea Regional Ambiental del Río Uruguay y, como primera medida de fuerza consensuada, anunciaron que harán el sábado 20 de octubre una multitudinaria protesta frente a Botnia, en Fray Bentos. Fuera de discusión quedó, en tanto, la continuidad o no de los cortes de ruta que desde hace casi un año protagonizan los vecinos de Gualeguaychú: a pesar de la diversidad de posturas en torno al bloqueo, la Asamblea Regional, dicen, «no habla de cortes».
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Hasta Nueva Palmira, departamento de Colonia, llegaron ayer cerca de 300 ecologistas provenientes no sólo de la zona ribereña del río Uruguay, sino que también participaron algunos ambientalistas de Brasil, todos contrarios a la instalación de la planta de celulosa por los daños económicos y ecológicos que, señalaron, producirá en la región. En Nueva Palmira, precisamente, se encuentra uno de los muelles desde donde se transportará la celulosa que producirá la compañía finlandesa.
«La única forma de poder lograr que se cambie el modelo que nos quieren imponer desde los países del Norte es que la gente o las comunidades tengamos debates y podamos hacer cambiar las políticas», dijo el uruguayo Daniel Roselli, uno de los coordinadores de esta protesta junto al ex periodista argentino Hernán López Echagüe, radicado actualmente en Colonia.
El acta de constitución -elaborada tras cinco horas de debate- habla de «un gran movimiento social» contra los pasos de empresas foráneas como Botnia, «la propagación de los monocultivos, la extranjerización de las tierras y la instalación de industrias contaminantes en la región, que están causando daños irreparables».
En el documento distribuido por los asambleístas se añadió que empresas como Botnia, ENCE, Isuza -la fábrica que abastecerá de insumos a Botnia- y Stora Enso, que construyen ya o pretenden levantar plantas papeleras en Uruguay, «no son otra cosa que emblemas de un capitalismo feroz e irracional que ignora fronteras y soberanías».
Operativo policial
La llegada y partida de los ambientalistas argentinos se vio acompañada por un amplio operativo policial uruguayo formado por cerca de 200 agentes y con controles a los automóviles que entraron en este país desde la Argentina por el puente General San Martín. También se instalaron controles en otras carreteras de acceso al área de Nueva Palmira, donde se identificaba y apuntaba en listas a los automovilistas y acompañantes.
La Aduana incautó material publicitario y ropa con la inscripción «No a las papeleras», al tiempo que en algunos comercios se registraron discusiones entre personas a favor y en contra de Botnia, altercados que no pasaron a mayores.
Los contactos entre los ambientalistas de ambas márgenes del río Uruguay para constituir la asamblea se habíaniniciado el 23 de setiembreen la ciudad uruguaya de Mercedes.
El 2 de setiembre unos 1.000 ambientalistas y vecinos de Gualeguaychú cruzaron a territorio uruguayo para realizar una protesta en las inmediaciones de la planta, actividad que también concluyó sin incidentes. Ayer, la presencia de los ambientalistas argentinos en la ciudad uruguaya provocó el rechazo y el malestar del gobierno departamental de Colonia.
«Es una falta de respeto que piqueteros argentinos de (la ciudad de) Gualeguaychú crucen libremente a decirnos qué debemos hacer, cuando tenemos los puentes (fronterizos) bloqueados», subrayó el intendente de Colonia, Walter Zimmer a la televisión local.
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