«Olvídense de los fondos para la campaña; no hay un centavo y cada distrito tendrá que rebuscárselas como pueda. A partir de este momento somos cuentapropistas políticos», largó ayer de entrada Armando Caro Figueroa, inaugurando su presidencia del comité nacional de Acción por la República. Mientras algunos de los asistentes contenían el gesto de estupefacción, el flamante titular del cavallismo agregó: «Ah, y tengan en cuenta que Cavallo no va a estar en la boleta».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las estocadas llegaron a fondo a los delegados reunidos en el local de la calle Junín, olvidados de las idas y venidas que generó una reunión convocada para las 9 y que terminó iniciándose recién al mediodía. La primera cita del estado mayor del cavallismo nacional tuvo por temario ir distribuyendo responsabilidades y definiendo la estrategia electoral. Lo que provocó algunos reclamos de los arribados desde Córdoba -César Albrisi y Guillermo Johnson-, que estimaron « excesiva», la concesión de la Secretaría de Acción Política para el apéndice bonaerense, en este caso a Néstor Cruces, uno de los negociadores de la alianza en marcha con el peronismo de Eduardo Duhalde.
Las palabras de Caro Figueroa enfriaron los arrestos de quienes de entrada, en los conciliábulos previos, y sintiéndose «el ombligo del mundo» -sentenció uno de ellos-, proclamaban que había que ir a elecciones solos, sin alianzas con nadie. Sin embargo quedó claro que cada distrito estará en libertad de tomar el camino que atienda mejor a sus intereses políticos locales. Y que los candidatos deberán ser elegidos « por consenso», que traducido significa que « el dedo» dictatorial será el gran elector interno. Una tentación para quienes se sienten con fuerza suficiente como para desechar pactos electorales. El cavallista Munir Madcur, un empresario sanjuanino de la construcción, que goza de una envidiada imagen positiva en la provincia cuyana -allá lo persigue la Alianza para incorporarlo como candidato-, sonreía ayer socarrón imaginando obtener a fin de año una banca en el Senado.
Mientras en el estrado se alineaban Caro Figueroa, Néstor Grancelli Chá, Santiago Rabasedas y José Luis Fernández Valoni; desde la platea escuchaban atentos Guillermo Francos (titular de la convención nacional), Marcelo Dragan, Franco Caviglia, Albrisi y Johnson, además del tucumano Severo Cáceres Cano. Entre otros se observó la presencia de Guillermo Cantini (secretario de Finanzas), María Angélica Alvarez (relaciones con la comunidad), Juan Lagese (Interior), Amalia Yelpo (Congreso), Carlos Pallarés (tesorero) y el apoderado Javier Urturi. Al sonriente Madcur le encargaron las relaciones con el empresariado y las economías regionales.
• Sin futuro
Se habló de fortalecer el gobierno de unidad nacional y reafirmar la identidad partidaria, ante la eventualidad de ir en algunos distritos solos a la elección del 14 de octubre. «Son prioritarias las definiciones programáticas», afirmó Caro. Aun cuando las declaraciones de Duhalde, señalando que no le ve futuro a la alianza del PJ con el cavallismo en la provincia de Buenos Aires, desanimaron a algunos, no es ésta la visión que tienen los negociadores peronistas. La explicación de los allegados al ex gobernador y candidato a senador es que esa declaración «se trató de un gesto de cortesía hacia el Frepaso después de haber estado con Ibarra; a nosotros nos dijo que las negociaciones deben continuar en los mejores términos».
Por lo pronto, la semana próxima volverán a reunirse -Cruces y Gastón Pérez Izquierdo por Acción por la República; y Baldomero Alvarez de Olivera y Julio Alak por el duhaldismo-, con los primeros borradores de las «coincidencias programáticas», enfilados hacia una alianza que les permita llevar candidatos comunes. Anoche una quincena de intendentes peronistas de la primera y tercera secciones electorales, respondiendo a directivas de Duhalde, se reunieron para unificar el mensaje político con « gestos positivos para la gestión de Cavallo». Anoche, uno de ellos, consultado por este diario explicaba que « con Cavallo se puede hablar de políticas activas; lo contrario es tener que lidiar con López Murphy», reflexionó. Para estos duhaldistas, el que debe llevar la iniciativa política es el candidato a senador ( Duhalde), que traccionará al resto de los candidatos. Creen que de esta forma se pueden neutralizar « algunas conductas incomprensibles como la de Felipe Solá, asociado con Aldo Rico» -dijo-, que critica ácidamente al ministro de Economía de Fernando de la Rúa y dificulta el diálogo.
Dejá tu comentario